El show de Maná era el del “morbo”, pero a los tapatíos les bastaron unos minutos para dejar claro por qué, como lo ha dicho Alejandro González Castillo en repetidas ocasiones, es el grupo número uno de rock de México.
Ciudad de México, 20 de marzo (MaremotoM).- No haré crónica del VL 2024, pero he aquí mis reflexiones de lo que vi (por gusto, por curiosidad, por “morbo”):
1
El público sigue midiendo la música por su impacto comercial más que por su calidad (y seguirá por el fin de los tiempos). El VL ha educado bien a sus asistentes. Ejemplo: la magra asistencia en el show de Los Lobos. (Por cierto, ojalá Rubén Albarrán, su invitado, se hubiera aprendido o por lo menos ensayado lo que iba a cantar.)
2
Hay grupos veteranos que seguirán tocando y haciendo las mismas rutinas (por comodidad o exigencias del público) aunque sean un lastre. Pregunten a los Hombres G.
3
Agradable constatar que otros, en cambio, todavía son capaces de componer nuevo material y que algunas de esas canciones sean de buena factura como lo hizo James el domingo.
4
El show de Maná era el del “morbo”, pero a los tapatíos les bastaron unos minutos para dejar claro por qué, como lo ha dicho Alejandro González Castillo en repetidas ocasiones, es el grupo número uno de rock de Mexico (tanto él como un servidor tenemos claro el papel de la banda en el rock mexicano y de allí su inclusión en 200 discos chingones del rocanrol mexicano en donde se cambió al reseñista del disco incluido porque el anterior no le hizo justicia al álbum de marras en 100 discos esenciales del rock mexicano). Show impecable, de inmaculado sonido, emotivo, estremecedor en instantes. El 2024 fue el mejor momento para su debut (tardío) en el VL (aunque de haberlo hecho hace 14-15 años, la actitud del público -más radical, crítico o intolerante en ese entonces- otra historia se contaría)
5
El rock directo y contundente rifa, digan lo que digan sus detractores. El sábado Billy Idol, Steve Stevens y cía. lo dejaron muy claro. Bad Religion tampoco quedó a deber.
6
Con esos precios, no se por qué todavía creemos que hay un gran abismo (de consumo) entre el VL y el Corona Capital.
7
Lo irrepetible, la magia…el atardecer del domingo. Increíble esos colores que desplegó Natura.











