Cierto, la industria musical ha cambiado con los años, pero bájenle tres rayitas a sus demandas. En los tiempos actuales, hay muchas bandas haciendo música, sí, MUCHAS, así que la suya debe ser excepcionalmente excepcional (perdonen la redundancia) como para ser “selectivos” con quienes los entrevistarán o para hacer descuento a prensa en la entrada a sus conciertos. ¿De verdad?
Ciudad de México, 20 de julio (MaremotoM).- Músicos, managers, publirrelacionistas, jefes de prensa (si todavía existen). Presentes. Leo, a veces divertido, otras sobresaltado y las más francamente preocupado, de cómo ciertos músicos o bandas que se han alejado tiempo considerable de la escena, regresan y esperan que acá, nosotros los periodistas, vayamos a buscarlos como si volviera el mesías. Otros, ilusamente, dan precio e$pecial a la prensa para asistir a sus conciertos.
Ambos, me parecen, han perdido la dimensión del asunto o francamente no saben de qué se trata.
Cierto, la industria musical ha cambiado con los años, pero bájenle tres rayitas a sus demandas. En los tiempos actuales, hay muchas bandas haciendo música, sí, MUCHAS, así que la suya debe ser excepcionalmente excepcional (perdonen la redundancia) como para ser “selectivos” con quienes los entrevistarán o para hacer descuento a prensa en la entrada a sus conciertos. ¿De verdad?
En este país son pocas esas agrupaciones excepcionales de ROCK como para detener las prensas (sí, ahora es un anacronismo, pero funciona). Pongo en mayúsculas rock, porque no sé a qué vienen esos moños, especialmente cuando otros géneros má$ rentable$ acaparan la atención del personal.

No se equivoquen, que no se les cobre hasta ahora un espacio no significa que una nota en cualquier medio sea gratuita. No, uno la pelea, tiene que convencer al editor, encontrar la “carnita” (a poco creen que uno de sus sencillos, junto con el de 100 grupos más, da para una noticia) y finalmente publicarla, especialmente si se trata de una banda independiente. Hacer eso implica recur$os y é$tos deben sufragarse, así como ustedes ga$tan en sus instrumentos.
Cierto, es nuestro trabajo, pero que ustedes tengan un espacio en un medio electrónico o impreso es un privilegio y no una obligación. Es privilegio porque se les publica a ustedes y no a otros… y ustedes todavía pretenden ser selectivos. ¿Qué no es a la inversa? ¿Por qué cubrir su concierto, si en esta ciudad hay otros 20, por lo menos, en donde el acceso es gratuito o amablemente se nos ha invitado y la música es insuperablemente mejor? ¿A poco creen que el costo de la entrada equivale al de una publicación pagada? ¿Qué les parecería que condicionáramos sus respuestas y sólo se publicaran aquellas verdaderamente inteligentes? Nadie puede leer en un espacio en blanco.

No ternuritas, la cosa no es así. Y si hablamos de trabajo, pues ustedes hagan el suyo, buena música, no sencillos “pedorros” e infumables y de los que además quieren que se hable como si fueran el gran descubrimiento.
Para aclarar dudas, hago una atenta invitación a la conferencia de prensa donde tendremos algunos bocadillos musicales y brindis de honor. Quedo atento y ojalá no asistan.











