Hermeto Pascoal

CARLOS PAGÉS ESCRIBE SOBRE EL GRAN HERMETO PASCOAL, QUE FALLECIÓ ESTE FIN DE SEMANA

Muere Hermeto Pascoal, la leyenda del jazz brasileño que inició su última gira en el País Vasco. El chamán de la música fallece a los 89 años, semanas después de su actuación en el Jazzaldia, donde estrenó su último trabajo.

Ciudad de México, 15 de septiembre (MaremotoM).- “Oi”, me dijo la vendedora desde atrás del mostrador. Yo acababa de entrar a una diminuta disquería en pleno centro de Sao Paulo. 1980.

“Oi, eu ouvi falar que Hermeto Pascoal tem disco novo?” le digo, en mi mejor portuñol. La vendedora gira la cabeza en forma automática y le grita a su compañera, como un eco mío: “Maria! Hermeto Pascoal tem disco novo?”

La otra vendedora la mira en silencio y hace un gesto de ignorancia. “Hermeto, aquele cara de barba e cabelos brancos compridos, que faz uma música muito estranha”, dice la vendedora original. La segunda vendedora hace ahora un gesto de comprender: “Ah, sim, chegou ontem, Cerebro Magnético, está naquela caixa ali”.

La primera vendedora busca el vinilo entre una pila de cajas y mientras lo trae mira el dibujo de tapa frunciendo el ceño, como si estuviera viendo algo muy raro.

“O cérebro magnético deve ter quem fiz esse desenho”, me dice burlona mientras me mira a los ojos. “Você quer escutar um pouco?”. “Sí”, le respondo, ya en modo argento.

Sacó el disco de la funda, lo puso en la bandeja y por alguna razón que nunca comprenderé, en lugar de dejar caer el brazo al comienzo, fue directo al segundo surco, “Música das nuvens e do chão”. El sonido inundó el local.

Hermeto Pascoal
El Cerebro magnético en un hombre que tenía el corazón como el planeta. Foto: Cortesía

Y no sé qué fue, si la diáfana mañana luminosa que entraba por la ventana o los dientes blancos de la vendedora que brillaban como el día o que la vida toda se organizó de pronto de manera extática, pero apenas comenzó a sonar el saxo soprano, empecé a llorar, no de tristeza, sino de belleza e instantes después, cuando arrancó la sección rítmica, lloraba y reía nerviosamente al mismo tiempo, mientras me cubría un poco la boca para disimular.

El cuerpo del músico Hermeto Pascoal, una de las grandes figuras de la música instrumental brasileña, será velado este lunes (15) en Río de Janeiro, en una ceremonia abierta al público. Foto: Cortesía

Durante unos minutos, un continuo flujo de locura creativa sacudió ese minúsculo espacio urbano alterándolo todo, como si quisiera hacerle cosquillas a un mundo dormido.

La vendedora, a todo esto, no había dejado de mirarme. Y mientras hacía que no con la cabeza me sonreía sin sorna, con esa sonrisa que es mezcla de algo que divierte mientras se lo trata de comprender.

Siguieron un par de temas más. Después de un rato sacó el vinilo de la bandeja, lo guardó y buscó otro ejemplar sellado para darme. Mientras me alcanzaba el dinero del cambio me dijo con una sonrisa de reprobación: “Você é um cara muito estranho”.

Esta mañana, con gesto casi litúrgico, saqué del estante aquel disco comprado en San Pablo en otro siglo, para volver a escuchar “Música das nuvens e do chão”, 45 años después. Gracias, Hermeto.

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