Yelitza Ruiz

YELITZA RUIZ: AFERRARNOS A LA BELLEZA ES UNA FORMA DE RESISTENCIA

La poesía de Yelitza Ruiz muestra dos entes en similitud y advierte una relación estrecha entre la vida marina y la condición humana en sus diferentes etapas y percepciones. Variación de la escama (FCE), es una publicación que regresa, desde la memoria y la migración, al mar de Guerrero, ese lugar donde nació y que sigue siendo, para ella, una brújula emocional.

Ciudad de México, 16 de julio (MaremotoM).- “Este libro es muy distinto a los anteriores. Más íntimo, más hacia adentro”, afirma la poeta y abogada guerrerense Yelitza Ruiz al hablar de Variación de la escama —obra ganadora del XVII Premio Ignacio Manuel Altamirano de poesía en 2022—, donde la mar, la mujer y el linaje son temas que se unen por medio del agua como elemento de creación y de sustento de la vida.

La poesía de Yelitza Ruiz muestra dos entes en similitud y advierte una relación estrecha entre la vida marina y la condición humana en sus diferentes etapas y percepciones. Variación de la escama (FCE), es una publicación que regresa, desde la memoria y la migración, al mar de Guerrero, ese lugar donde nació y que sigue siendo, para ella, una brújula emocional.

La escritora creció entre la distancia y el anhelo. “Desde niña no pude vivir todo el tiempo en Guerrero. Llegué a otro país con mi familia y el recuerdo del mar era lo que me sostenía. Me decía: quiero volver, quiero volver a la playa.” Ese impulso de regreso, tan visceral como lírico, se convierte en el hilo conductor de este nuevo libro, escrito entre la práctica jurídica, la vida académica y la pulsión creativa.

Yelitza Ruiz
Editó el Fondo de Cultura Económica. Foto: Cortesía

De la violencia a la ternura

Guerrero, su estado natal, es uno de los territorios más golpeados por la violencia en México. La poeta no esquiva esa realidad. “Guerrero ha sido históricamente un foco de conflicto: la Guerra Sucia, Aguas Blancas, Ayotzinapa. Yo nací en Iguala y el 2014 fue un año demoledor para la sociedad. A veces uno siente que no te dejan vivir ahí.”

Sin embargo, en lugar de escribir desde la desesperanza, Variación de la escama se atreve a recuperar algo más difícil: la posibilidad de lo bello. “A veces creo que no está todo perdido. Todavía hay milagro en ver el mar al despertar.” Esa afirmación es un acto de fe poética. Frente al dolor, la autora propone la ternura como trinchera. “Aferrarnos a la belleza no es romántico. Es revolucionario.”

Entre leyes y versos

Además de poeta, es abogada de tiempo completo. Le preguntamos cómo conviven esos dos mundos:

“Me organizo lo mejor que puedo para hacer los dos trabajos. La literatura no da la intuición poética por sí sola y el derecho no enseña justicia. Cuando uno los entrelaza desde lo humano, todo cobra sentido.”

Recuerda sus años de formación en una facultad machista, donde un profesor le dijo que “no se puede soplar y sorber al mismo tiempo”. Hoy, con serenidad, le responde desde su quehacer: “Sí se puede, si una se organiza.”

Yelitza Ruiz
Guerrero, su estado natal, es uno de los territorios más golpeados por la violencia en México. Foto: Cortesía

Premios que acompañan, no que definen

Este no es su primer reconocimiento literario, pero lo vive con humildad. “Los premios no determinan si una escribe o no. Pero sí son un incentivo para seguir organizándose y resistiendo desde la palabra.” La autora subraya que no corre detrás de las publicaciones, que sus libros “deben salir cuando tengan que salir”. Y este, Variación del escamo, es prueba de ello.

En sus versos se cruza la memoria de Acapulco, el peso de la injusticia, la resistencia cotidiana, el amor por el lenguaje. La poesía como testimonio, pero también como asombro. “No quiero dejar de correr al borde del mar. No quiero dejar de caminar el malecón.”

En tiempos convulsos, su voz confirma que la poesía puede ser una forma de justicia, una forma de volver, una forma de seguir.

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