El lenguaje es preciso, un escritor pasa por procesos largos y angustiosos para “encontrar la palabra justa. Escribir es hacer el esfuerzo más duro para que el texto parezca de los más natural. Escribir es crear un estado hipnótico en el lector”, afirma.
Ciudad de México, 18 de marzo (MaremotoM).- La aburrida y monótona vida de Julián, un solitario maestro resignado a lo que dicte su rutina, da un giro radical cuando una noche Laura, una bella desconocida, se le acerca pidiendo ayuda para cubrir un crimen. A partir de ahí, sus vidas se entrelazarán, llenando sus noches de pasión y deseo. En apariencia, es el amor perfecto; pero Laura guarda secretos inconfesados que poco a poco llenarán su relación de dudas, celos y delirios de persecución. El amor de su vida no es lo que parece, y la sospecha lo acecha en cada esquina. Alonso Cueto pinta el amor de un rojo carmesí, ardiente pero sangriento, en una novela corta, publicada y distribuida por el Fondo de Cultura Económica.
Alonso Cueto ha nacido el 30 de abril de 1954 en Lima, Perú. Ha publicado novelas, libros de cuentos, obras de teatro y cuentos para niños. Sus relatos están ambientados en períodos cruciales de la historia peruana, desde la época virreinal hasta los episodios decisivos del Perú moderno, como la caída del gobierno de Alberto Fujimori y la crisis producida por el surgimiento del grupo terrorista Sendero Luminoso entre los años 1980 y 2000.

Sus géneros van desde la novela histórica hasta la policial, con un énfasis en temas como la culpa, el heroísmo, la redención y los conflictos de una sociedad dividida. Ha publicado más de 30 libros, entre los que destacan Grandes Miradas (Random House), El Susurro de la Mujer Ballena (Random House), La Hora Azul, ganadora del Premio Herralde de Novela en el 2005 y adaptada al cine en el 2014, La Perricholi (Random House) y la novela Palabras de Otro Lado, ganadora del premio Juan Goytisolo 2019, publicada por Galaxia Gutemberg.
Ahora regresa con esta novela corta, que se lee de un tirón, prueba de todos modos de una maestría narrativa, porque en este género, todas las palabras deben ser precisas e ir a la acción misma.
ENTREVISTA EN VIDEO A ALONSO CUETO
“Este género de la novela corta siempre me ha interesado, seguir a un personaje en una aventura, seleccionando episodios cruciales a lo largo de su vida. Marcar un viaje emocional, un viaje de hechos, creo que hay algunos temas de esta historia que mi intención era que fueran compartidas por mucha gente”, dice Alonso Cueto en entrevista.
Julián es un hombre tímido, cumplidor, mesurado, que se plantea volver a su casa o quedarse a dar un paseo, son los dilemas de su vida. “Él se queda en una cafetería muy grande de Lima, aparece esta mujer hermosa, que es un llamado a una travesía, a un viaje. Ella quiere que la ayude a hacer algo bastante aterrador que es deshacerse del cadáver que ella ha asesinado”, agrega.
“Lo que me interesa es mostrar cómo hasta las personas más tímidas, reservadas, tienen un llamado un impulso de ir hacia lo desconocido, lo nocturno, lo secreto, el riesgo de cortejar a la muerte. El deseo de ir a la oscuridad es la atracción del amor. Toda historia de amor es un crimen, es una transgresión”, afirma.

La historia tiene que ver con esos deseos que todos conocemos de hundirnos en la oscuridad, identificando el amor con la destrucción. “El día está presente, aparece la madre, la familia y el día y la noche se alternan. La oscuridad, la claridad, el riesgo, son los vaivenes donde se mueve Julián, el personaje”, dice.
“La atracción que siente él por Laura es que ella es un enigma. En la vida, en la literatura, los personajes que más nos atraen, las personas de quienes nos enamoramos, son gente que no comprendemos”, afirma Cueto.
“Una novela es el registro del viaje que hace el personaje”, expresa.
El amor es una forma de perder la identidad, para Alonso Cueto. “En mis épocas jóvenes recuerdo mucho esa experiencia de perder de vista quién soy, en aras de la fusión amorosa”.
El lenguaje es preciso, un escritor pasa por procesos largos y angustiosos para “encontrar la palabra justa. Escribir es hacer el esfuerzo más duro para que el texto parezca de los más natural. Escribir es crear un estado hipnótico en el lector”, afirma.
Alonso Cueto regresa a la historia y a la colonia, escribiendo una novela sobre Francisca Pizarro, la hija de Francisco Pizarro, que nace en 1534.











