James es un gran fenómeno musical con una energía creativa asombrosa. Dos de sus músicos conversaron con Maremoto M sobre los temas que marcaron su música y sobre sus próximas presentaciones en México
Ciudad de México, 21 de marzo (MaremotoM).- La primera ocasión que James se presentó en México fue en 2008 en el Auditorio Nacional. Aquella noche, cuenta el cantante y bailarín Tim Booth, se sintió en shock. La sala donde James ofrecería su primera presentación estaba abarrotada. Sobre la noche, los miles de asistentes que esperaban a la banda desearon escuchar los éxitos del grupo, Tim se ubicó al frente del escenario entre los otros miembros de la agrupación para interpretar los éxitos de sus principales álbumes de estudio que desde los inicios de la década de los ochenta del siglo pasado son de los más vendidos de los músicos que formaron parte del Madchester.
“Los boletos se acabaron en una semana, al final tocamos para unas doce mil personas y estábamos en shock, no teníamos idea que había ese nivel de audiencia”, dijo. Ese día Booth perdió hasta la camiseta entre los fans “este nivel de pasión no lo esperábamos, había mucha felicidad. Así que prometimos volver una y otra vez”.
James se formó en 1982 en Manchester en medio de la escena musical del rock alternativo, que sirvió de influencia y pilar para el sonido y movimiento del britpop. Madchester fue la cultura juvenil que definió a Gran Bretaña a finales de los 80 y principios de los 90, tanto en términos de sonidos como de estilos, y sus efectos aún se sienten hoy.

Rock alternativo con un ritmo suelto, bajo y batería fusionado en un funk que cerró la brecha entre el indie de los blancos y los sonidos sordos del ácido. Los subestimados Happy Mondays, buscando sonidos revolucionarios y los Stone Roses, con su actitud que combinó ritmo y guitarra, melodía y actitud, fueron las cabezas visibles del movimiento.
Mientras eso sucedía James luchaba por salir a flote y en la década de los noventa los singles “Sit Down” y “Come Home” se convirtieron en los primeros éxitos de la agrupación. “En general lo que buscamos es tocar los corazones de la gente y dejarlos cantando, apasionados, bailando, divirtiéndose”, declaró Booth.
No se trata de mirarse buena onda
Jim Glennie, bajista y otro de los compositores de James, cuenta que los países de habla hispana son los lugares en los que los interpretes de “Laid” tienen más éxito fuera de Gran Bretaña.
“Tenemos más éxito en estos países que en el norte de Inglaterra, por ejemplo, y creo que se trata de que unimos nuestros corazones, aunque la música no suene necesariamente latina, pero conectamos a un nivel más profundo. No se trata de mirarnos buena onda, es por algo con más significado, empieza por el disco y luego presentarse en vivo, allí se crea una relación muy poderosa”. Y ambos músicos coinciden en lo importante que es la música para las personas, “durante el COVID, cuando no había música en vivo, la gente extrañaba esa sensación de unión… es como medicina. Por alguna razón la gente va, te mueve, la gente llora, las canciones toman distintos significados según cada persona, piensan en sus recuerdos o reflexionan sobre partes de su vida, recuerdan cuando perdieron a un ser querido o cuando se enamoraron… en fin, recuerdan emociones y las conectan con las otras personas allí presentes y esto se amplifica, es una experiencia especial… Y al estar en una banda, ese es tu trabajo, y es maravilloso, es un gran privilegio”, señaló Glennie.
Una radiografía sobre James
Be opened by the wonderful, uno de los últimos discos que grabaron los intérpretes de “Getting Away With It” es una radiografía de la historia musical de la banda, pero interpretada con orquesta. Un álbum doble que une el mundo de la música pop con el de la música culta y que en su lanzamiento llegó al top 3.
Glennie cree que el album representó un desafío para los músicos, “tomar algunas canciones de distintas eras de James y hacerlas en un nuevo formato con una orquesta, fue mucho quehacer en un periodo corto de tiempo, no tuvimos mucho tiempo para hacerlo y es una mezcla extraña de la combinación de dos muy, muy distintos mundos de la industria musical ; el nuestro que se trata un poco más de sentir, es un poco más orgánico y el de la música clásica que se trata de partituras y todo sucede en un orden específico, de pronto puede ser difícil unir esos dos mundos, ellos tuvieron que volverse más flexibles y nosotros tuvimos que volvernos un poco más disciplinados, pero funcionó, aunque tuvimos un tiempo ridículo para ponerlo en marcha”. Los músicos ríen, están sentados delante de la pantalla del ordenador.
“Estuvimos muy felices con ese álbum, funcionó muy bien para nosotros y cuando tocamos en vivo con la orquesta fue bastante emotivo. Son canciones que escribimos cuando éramos niños y cuando las escuchas con este increíble coro cantando contigo, me daban ganas de llorar algunas noches, así como la audiencia”, recuerda Booth.
Le Petit Mort es un álbum que tendió lazos con la cultura mexicana por su forma de acercarse al tema de la muerte. Por la forma en que los mexicanos hablamos de la muerte, James se inspiró en el día de muertos, Tim cuenta que debido a que “la muerte es una experiencia sorprendente, cuando escribí Le Petit Mort pude escribir esas letras porque logré abrazar a mi madre mientras moría y fue una experiencia bellísima y estaba en shock, no tuve un duelo porque viví esa experiencia que fue trascendental, por eso esa canción se trata de distintas formas de conocer a la muerte”.
Glennie complementa: “en Occidente vivimos en negación de que todos moriremos y cuando alguien muere entramos en shock y hay inhabilidad de sobrellevarlo y aceptarlo y no sabemos si esto cambiará, aunque obviamente nos pasará a todos, pero parece que no logramos llegar a un acuerdo con eso, pero claro que hay culturas que lidian con esto de mejores maneras”.











