Sin embargo, más allá de los aplausos de los machos reunidos en la RFEF, entre ellos el entrenador de la selección de futbol femenina, Jorge Vilda, hoy llegó la suspensión por 90 días de la FIFA.
Ciudad de México, 26 de agosto (MaremotoM).- Con un discurso machista enardecido, el presidente de la Real Federación de Futbol de España (RFEF), Luis Rubiales, no sólo no dimitió, sino que también dijo que iba a denunciar a la viceprisenta de España, Yolanda Díaz y a la diputada Irene Montero.
Sin embargo, más allá de los aplausos de los machos reunidos en la RFEF, entre ellos el entrenador de la selección de futbol femenina, Jorge Vilda, hoy llegó la suspensión por 90 días de la FIFA.
Más allá del carácter despótico y desagradable de Rubiales (que no es sólo “el beso” a Jenni Hermoso lo que lo destaca), hay toda una línea de pensamiento machista en el futbol, que se destapa con este episodio.
Mientras tanto, once miembros del cuerpo técnico de la selección española femenina, entre los que no está Jorge Vilda, el primer entrenador, han puesto sus cargos a disposición de la Federación Española de Fútbol (RFEF), en apoyo a Jenni Hermoso y al resto de las jugadoras internacionales.
“Esta suspensión, que se hará efectiva a partir de hoy, es por un período inicial de 90 días”, indicó el órgano rector del fútbol mundial y las jugadoras españolas “no volverán a una convocatoria” de la selección hasta que Rubiales dimita
En la FIFA, la decisión de la suspensión ha sido tomada por Jorge Iván Palacio, presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, quien emitió además dos directivas adicionales, una contra Rubiales y otra dirigida a la RFEF y sus empleados.
En concreto, se les ha ordenado a ambas partes abstenerse, por ellos mismos o por terceros, de “contactar o intentar contactar” con Jennifer Hermoso, la jugadora española a la que Rubiales besó a la fuerza durante la celebración por el título de campeonas del Mundial Australia 2023.
De acuerdo con el comunicado, todos los involucrados han sido puestos al tanto de la determinación para su debido cumplimiento. “La Comisión Disciplinaria de la FIFA no proporcionará más información sobre estos procedimientos disciplinarios hasta que se haya tomado una decisión final”, concluye el órgano rector del fútbol mundial.

EL QUE NO DIMITIO
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo en Funciones del Gobierno de España, Yolanda Díaz, ha sido una de las primeras en pronunciarse después de que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, se negara a dimitir durante la asamblea de la institución que dirige.
“Lo que hemos visto hoy en la Asamblea de la Federación es inaceptable. El Gobierno debe actuar y tomar medidas urgentes: se acabó la impunidad para las acciones machistas. Rubiales no puede seguir en el cargo”, ha expresado Díaz a través de sus redes sociales.
El discurso que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, realizó este viernes para justificar el beso sin consentimiento que le dio a la jugadora Jenni Hermoso solo incentivó el escándalo y los reclamos para que abandone el cargo.
En su discurso, Rubiales trató de victimizarse, al afirmar que Hermoso “acercó su cuerpo” al de él y que “el piquito” fue acordado entre ambos. En su monólogo ofreció cargos y sueldos millonarios en vivo, insultó a la “lacra” del “falso feminismo” y, a los gritos y entre aplausos de otros dirigentes, advirtió que no iba a renunciar.
“El Sr. Rubiales sigue sin saber dónde está ni lo que ha hecho. No está a la altura. Debe dimitir ya y ahorrarnos el bochorno”, advirtió la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, quien consideró “inaceptables” las declaraciones del dirigente en la Asamblea de la Federación.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, por su lado, advirtió que Rubiales solo busca su impunidad. “Frente a ello, actúa Fiscalía y actúa el CSD (Consejo Superior de Deportes) para proteger a la jugadora, para decir no al machismo y para garantizar el derecho a la libertad sexual. Ahora más que nunca, Jenni Hermoso, no estás sola”, escribió.
Las condenas hacia Rubiales provinieron desde todos los sectores, ya que su caso se ha convertido en uno de los mayores y más visibles ejemplos de desigualdad y abuso machista de los últimos años en España.
“Un cerdo hasta el final”, anotó la escritora Maruja Torres, mientras que el exfutbolista y campeón mundial Iker Casillas lo resumió en: “Vergüenza ajena”.
En los mensajes en redes sociales predominaron las palabras “asco”, “repugnante”, “machista” y también se replicó una fuerte condena a quienes aplaudieron a Rubiales en la conferencia de prensa, entre ellos los seleccionadores de los equipos nacionales masculino y femenino, técnicos y otros dirigentes.
“Toda la prensa internacional indignada con la actitud de Rubiales, la inmensa mayoría de la sociedad española asqueada con el abuso y machismo de este personaje y mientras, los asistentes de la asamblea, aplaudiendo un mundo machista que se derrumba ante ellos. Debe ser cesado”, escribió el actor Juan Diego Botto.
“La asamblea se pone en pie y le ovaciona. La Federación Española de Fútbol es una pocilga”, añadió un usuario. “Rubiales está demostrando que no ha entendido una mierda, que no pretende hacerlo y que sigue pensando que él es la víctima. Es un ejemplo perfecto de la borrachera de los poderosos, del machismo estructural y de la razón del feminismo”, escribió otra.
Otras de las manifestaciones inmediatas han sido las del exportero de la selección masculina de fútbol, Iker Casillas, que ha utilizado solo dos palabras, “vergüenza ajena”, y las del jugador del Betis Héctor Bellerín, que fue aún más contundente.
“Es de auténtica vergüenza lo que está pasando. De representar a nuestro país con esa vulgaridad, tergiversar declaraciones de la víctima y encima tener el coraje de culpabilizarla a ella pasando a victimizarse por haber cometido un abuso, son hechos de los que alguien no puede quedar impune”, sostuvo Bellerín.
Fuente: RT Noticias / Original aquí.











