Dice el prologuista Cristian Gómez Olivares, que este “es el libro más maduro de la autora” y coincidimos con él. Los libros de Rocío siempre han tenido voz independiente. Desde Diorama en 2012, hasta Nudo Vortex y Tiento, pasando por Spectio, todas sus palabras tienen una precisión certera y a veces devastadora.
Seguir produciendo es mi forma de abrazar la vida: Rocío Cerón
Ciudad de México, 14 de marzo (MaremotoM).- Simultáneo sucesivo (tresnubes) es el final de La observante, una entidad que creó la poeta y artista contemporánea Rocío Cerón, no solo para escuchar El Aleph, obra señera de Jorge Luis Borges, sino también para constituirse en una poeta original y al mismo tiempo la que dialoga con las imágenes, con los espacios sonoros, con las esculturas.
Dice el prologuista Cristian Gómez Olivares, que este “es el libro más maduro de la autora” y coincidimos con él. Los libros de Rocío siempre han tenido voz independiente. Desde Diorama en 2012, hasta Nudo Vortex y Tiento, pasando por Spectio, todas sus palabras tienen una precisión certera y a veces devastadora.

Como lo dice ella misma en el primer poema de Simultáneo sucesivo: “Desde todas las orillas, en la corriente más íntima, pulverizado por la brisa, en la arena de una playa ajena, en el canto del petrel, en la nota única que permanece en las manos como resabio de aquel inicio, aquí –terrestre y solo-, el punctum”.
ENTREVISTA EN VIDEO A ROCÍO CERÓN
“Simultáneo sucesivo es el segundo título, pero con esto de las editoriales, ha aparecido por última vez. La editorial es tresnubes y los otros dos libros han sido publicados por la UANL, que no hubiera sido posible sin esa editorial universitaria, que ha entendido que hay trabajos que pueden ser libros de poesía, pero también libros de arte”, dice Rocío Cerón en entrevista.
Simultáneo sucesivo es un libro para vender y también es un homenaje a Jorge Luis Borges a partir de El Aleph. “En el fondo tengo una dimensión desde que hice una residencia en la casa de Luis Barragán, sobre la escucha. Las casas de Barragán son profundamente sonoras. Este libro empezó a escribirse de que todo es simultáneo y todo es sucesivo. En el propio ejercicio de lo poético están esas dos corrientes contradictorias.”, agrega.

El universo para Rocío es rico y matizado. El libro empieza con los signos de puntuación de El Aleph. “Quité todas las palabras y cierra con el texto de Borges donde le cambié el veo por el escucho. Todo se convierte en música, escuchas el atardecer y las cosas del mundo, en lugar de ver”, afirma.
El código QR tiene la música de los poemas que se bailaron primero y fueron publicados después. Burbuja sónica es el concierto y revela el grado de creatividad que tiene Cerón, que entre poeta y artista contemporánea no encuentra la gran diferencia. “Estoy como en esas dos aguas inestables, donde se tocan muchas cosas. Para mí ha dejado de ser importante el medio y cada vez ha sido más importante la pregunta y el proceso de crecimiento hacia la obra”, expresa.











