Isabel Zapata

Quería hacer una novela muy magra, que fuera tal cual contar una historia: Isabel Zapata

Isabel Zapata (Ciudad de México, 1984) es escritora, traductora y editora. Es autora de los libros de poemas Las noches son así (Broken English, 2018) y Una ballena es un país (Almadía, 2019), así como del volumen de ensayos In vitro (Almadía, 2021).  

Ciudad de México, 30 de enero (MaremotoM).- Isabel Zapata presenta su novela Troika  (Almadía), una exploración de los afectos y los vínculos que creamos para afianzar nuestro paso por el mundo. Las protagonistas de Troika son Andrea (una niña), su perra y Francisca, una empleada doméstica que ha huido de sus muertos para rehacer su vida en otra ciudad. Un día extraordinario, las vidas de las tres cambiarán para siempre.

­–Viendo a los escritores que escriben poesía y que luego escriben ficción, siempre dicen que la ficción es como algo poético finalmente

–Uno lo escribe a partir de esa sensibilidad. Es una especie quizá de anteojos o algo así, a través del cual uno ve el mundo y ve las situaciones y el lenguaje, sobre todo. Hay algo de esas herramientas en Troika, aunque también traté de no engolosinarme mucho. Existe esa burla de los que hacen una novela de poeta, que está excesivamente cargada de lirismo, con un lenguaje poético muy al extremo. Yo quería hacer una novela muy magra, que fuera tal cual contar una historia. Creo también que no me libré del lenguaje como medio poético en algunas partes, tampoco quería librarme, lo tomé a mi favor. Sí hice un esfuerzo grande por tener como un arco narrativo claro, unos personajes dibujados con sus márgenes bien puestos, tener un conflicto también nuclear bien identificado.

–¿Cómo recibió el lector la novela?

Hay un hilo conductor, hablando como del lector o la lectora que quizá haya leído libros anteriores míos, en el cual a pesar de que el género es distinto, sí hay como temas que pueden atravesar toda mi obra. Personas que igual habían leído Una ballena es un país o algún ensayo de Alberca vacía, donde hay perros, sabían que ese era un interés que yo tenía. Hay una continuidad como autora y no siento que estoy completamente despegada de otras cosas.

– Ahora, la literatura escrita por mujeres otra vez ha vuelto a ser esclava del mercado

– Sí, estoy de acuerdo contigo. Hay una parte por ejemplo en la FIL con los grandes temas y las grandes mesas y eso ocurre entre hombres. De pronto hay una literatura femenina, que por más que esté en lugares muy prominentes y que el mercado las pone hasta por encima, explotándolas mucho, hay otro tema de seguir siendo el nicho.  Justo leí una entrevista de Sally Rooney hace poco, en el New York Times, que era muy buena, que hablaba como sobre cómo ella que, es una autora con muchísima visibilidad, trataba nunca de contestar preguntas personales.  Es un lugar raro en el que son puestas las autoras mujeres como de extraerles más que a sus libros, a su literatura, a sus personas. La mesa de puras mujeres que hablen sobre temas de mujeres, luego juntar a mujeres, hablar sobre cómo es ser mujer y escribir, ¿por qué solo sobre escribir? Una trata de escaparse medio como puede. También es cierto que hay una generación de mujeres escritoras, que estamos aprendiendo a manejarnos en los medios.

Isabel Zapata
Editó Almadía. Foto: Cortesía

Isabel Zapata (Ciudad de México, 1984) es escritora, traductora y editora. Es autora de los libros de poemas Las noches son así (Broken English, 2018) y Una ballena es un país (Almadía, 2019), así como del volumen de ensayos In vitro (Almadía, 2021).  

–Ayer hablaba con Neige Sinno y ella me decía que en realidad el único libro al que le habían prestado atención fue Triste tigre (Anagrama), cuando se decidió a hablar de sí misma, que es un libro impresionante igual

– Eso es muy interesante. Ella además en ese libro habla sobre su reticencia previa a escribirlo. El libro es impresionante, pero es una mujer abriendo su historia, a que todo el mundo la vea. Por más que el libro sea increíble, si es curioso al menos.

–Ahora, por otro lado, la ficción a veces me pone un poco polémica en la escritura y en la realidad es tan fuerte que digo, para qué vamos a tener que hablar de la ficción

–Yo lo que sentí es que la ficción me iba a brindar más recursos para escribir esta historia en particular. Como todas las historias en la narrativa tiene un núcleo de verdad, entre comillas, porque esa verdad se construye también desde la invención y tiene también muchos elementos de cosas que he escuchado, he imaginado, he deseado, he temido y no necesariamente he vivido directamente. Es un texto que empezó como un cuento muy de pandemia, como de no tener mucho que hacer y decir, voy a escribir algo y que de pronto fue exigiendo ese universo complejo y vasto que la ficción puede brindar, que la novela en particular puede brindar. La misma trama de la historia y el mismo suceso que yo quería narrar fue exigiendo su forma.

–Hay un punto en que la escritura ya empieza a manejarse por sí misma

Hay una parte que ocurre en medio de la penumbra. Me pasa, por ejemplo, que de pronto soñaba cosas de la novela. Digo, obviamente, los sueños también son parte como de mi propia psique, pero operaba por otro lado. Es como si una parte de mi cerebro hubiera estado avanzando por sí misma, sin mi parte consciente como viéndola y me hubiera revelado muy místicamente ciertas cosas. Eso me parece muy bonito, es algo que disfruté.  

Isabel Zapata
Lo que sentí es que la ficción me iba a brindar más recursos para escribir esta historia en particular. Foto: Cortesía

–¿Vendes todos los días algo, al contrario de los bestsellers?

–No estoy muy enterada. Del libro que tengo que más reimpresiones es el de Una ballena es un país. Y para ser un libro de poesía, pues a mí me da mucho gusto, porque tiene como seis reimpresiones. Lo que me importa mucho es que es como poder despreocuparme un poco de lo que he escrito, para poder escribir lo siguiente, intento no pensar en lo que se espera que yo escriba, porque ¿a quién le importa eso realmente?

–Con respecto a los escritores, estamos extrañando la pronunciación a favor de Palestina…

Es un tema muy importante y me consume mucho, he pensado mucho al respecto. Hubiera estado más dispuesta a hacer pronunciamientos públicos sobre temas políticos o lo estuve, cuando no era tan virulento el tema de las redes. Me abruma como el manejo que hay de redes, como lo que se espera que una diga, lo que se espera que no diga. ¿Por qué a un carpintero no le piden que dé una opinión, que se posicione políticamente sobre un tema? Está el personaje del escritor y yo nada más escribo libros, no sé más que otras personas, ni lo que yo diga sobre un tema me importa más. Hago grupos de mujeres que leemos cosas juntas sobre maternidad, por ejemplo. Ayudo mucho a cuando alguna de ellas, está escribiendo un libro, me interesa mucho apoyar eso.

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