Bellamente editado por Alias editorial, es el primer estudio en español con un amplio catálogo a color de cientos de vestimentas, estandartes, cartografías, miniaturas y vitrinas de objetos clasificados por un hombre que tenía por misión divina “recrear el mundo a puntadas y escritura” para salvarlo del fin del mundo. Se presentará este jueves 24 de julio a las 18:00 hrs. en la nueva sede del Instituto Guimarães Rosa (IGR) de la Ciudad de México (Santa Rosalía 205, Colonia Del Valle )
Ciudad de México, 22 de julio (MaremotoM).-. Bordó infinidad de nombres, esquemas y cartografías en estandartes y vestimentas que portaba él mismo; también construyó ensamblajes, ficheros, miniaturas y vitrinas con objetos clasificados: la obra del artista afrobrasileño Bispo do Rosario está por primera vez disponible en México en una edición de Alias que incluye un estudio profundo y un catálogo a color de los objetos que este hombre generó durante sus 50 años de reclusión en la Colônia Juliano Moreira, una institución psiquiátrica a las afueras de Río de Janeiro —hoy convertida en el Museu Bispo do Rosário Arte Contemporânea.
Bispo do Rosario (Japaratuba, 1911 – Río de Janeiro, 1989), marinero de profesión y boxeador con fama de correoso, fue “descubierto” por el crítico y curador brasileño Federico Morais en 1980 a través de un reportaje sobre el trato inhumano a los enfermos mentales brasileños. Bispo iba ya muy avanzado en su misión divina: organizar todos los materiales existentes en la Tierra para presentarlos el día del Juicio Final, instrucción que recibió tras una visión en la celda No.10 del pabellón Ulisses Viana.
Una víspera de navidad de 1938, Bispo se vio descendiendo del cielo junto a siete ángeles como el mismo Jesucristo y se presentó en el Monasterio de São Bento como “el que vino a juzgar a vivos y muertos”. Produjo desde entonces más de ochocientas obras internado y oyendo voces que no lo dejaban dormir y le pedían dedicarse de lleno a su obra: Transformó sábanas de hospital, uniformes, zapatos, maderas, alambres, cartones o cualquier cosa susceptible en materia prima de un cosmos minuciosamente diseñado donde intentó condensar todo lo que recordaba, leía o conocía.
Javier Téllez (Venezuela, 1969), el autor de este Atlas ya considerado el estudio taxonómico más completo de este singular creador marginado, propone verlo como una verdadera nave de los locos, “una stultífera navis que navega “aguas desconocidas donde la razón y la sinrazón dejan de ser coordenadas tangibles”.
Téllez, que fue curador de la primera muestra individual del creador afrobrasileño en Estados Unidos, Bispo do Rosario: All Existing Materials on Earth, celebrada en la Americas Society de Nueva York en 2023, y también de Las puertas de la percepción, en colaboración con The Outsider Art Fair en Frieze New York, 2019, cataloga la producción de Bispo do Rosario en grupos —estandartes, vestimentas, vitrinas, objetos, ORFA (objetos recubiertos de hilo azul), indumentaria, miniaturas— y propone leerlo como una sola obra: “uno de los Atlas visuales más singulares jamás concebidos”.
El legado de Bispo do Rosario fue resguardado gracias al influyente crítico Morais, quien presentó por primera vez quince estandartes suyos en À margem da vida [Al margen de la vida], en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro. En 1989, año de la muerte de Bispo, organizó la muestra individual Registros de minha passagem pela terra [Registros de mi paso por la tierra] en la EAV Parque Lage, con más de quinientas piezas que circularon por cuatro ciudades. Y en 1993, curó la retrospectiva O inventário do universo [El inventario del universo] en el MAM-Rio. Estas exposiciones inscribieron definitivamente a Bispo en la historia del arte brasileño y su acervo fue declarado Patrimonio Cultural de Brasil en 2018.
“La obra de Bispo me voló la cabeza”
Damián Ortega, el fundador y director de Alias, la casa editorial mexicana especializada en difundir la obra de referentes del arte contemporáneo, anota otro hit en su ya amplia colección de 52 libros únicos agrupados en dos colecciones que han traído a México nuevos referentes de todas latitudes.
Entrevistado a propósito de la presentación de esta joya en la nueva embajada de Brasil en México, Ortega menciona que “Bispo le volo la cabeza”
–¿Por qué deciden publicar a un artista como Bispo du Rosario?
–Hace algunos años estuve en Brasil haciendo una gran escultura relacionada con el carnaval anual en todo Brasil. Al final, la pieza se quedó en un museo que estaba a unas horas de São Paulo y cuando llegue a ver la colección, hubo unas obras que saltaron a la vista como una llamada de atención, no se si hablaban al oído o te llamaran a gritos de un lado a otro de la sala. Eran piezas verdaderamente emocionantes, íntimas y con un nivel de profundidad fuera de serie. Hablaban claramente de un compromiso , de una devoción, un esfuerzo sensible y racional, como un gran Catálogo de su propio universo. Bordados, esculturas, objetos con una diversidad material y espiritual como una biografía que se construye en tiempo real. Me voló la cabeza, ¡fue algo revelador! Era la obra de Obispo de Rosario que está mostrada en un museo vacío. Yo quedé como maravillado, y pregunté muchos más datos de quién era, sin embargo, no encontré un libro que me pudiera mostrar más obra y me hablara de quién era este personaje.

–¿Les hacía falta mirar al sur?
–En la editorial ya hemos publicado a Cildo Meireles, Lina Bo Bardi , Helio Oiticica y poesía moderna brasileira. Desde hace tiempo he tratado de revisar y traer al castellano a los artistas que más me interesan de esa parte del mundo. Es indispensable establecer Lazos con el sur. La distancia es más larga cuando se forman estereotipos y no se genera un intercambio real.
¿Se quiere proponer que el genunio arte de siglo XXI proviene de los lugares más marginados de la sociedad?
–Justo me pareció fascinante cómo la idea o necesidad del arte es intrínseca a los seres humanos. Y la muestra perfecta es que no hubo un motor económico ni de reconocimiento en Bispo, fue una necesidad que él delimitó y a la que se entregó sin recursos y sin pretensión más que establecer un diálogo con lo divino o lo místico.
El arte como lo conocemos y más en este momento parece un sistema de valores administrativos y producción de productos bastante deprimente . Bispo nos lleva a ver las cosas de otra manera . Desde su marginalidad y la discriminación que padeció hizo algo que le podemos decir arte pero fue otra cosa más sublime y admirable.

–Esta publicación ¿es el avance de una posible muestra en México?
–Ojalá pudiera venir una muestra de Bispo a México. Sería un verdadero placer. Hace un par de años Javier Téllez hizo una muestra en Nueva York , ojalá algún museo tomara la oportunidad de traerla, pero eso infelizmente no está en mis manos.
Arthur Bispo do Rosario, Atlas se presentará este jueves 24 de julio a las 18:00 hrs. en la nueva sede del Instituto Guimarães Rosa (IGR) de la Ciudad de México. Abierta al público y sin necesidad de registro previo.











