Lo que me interesaba hacer en esta novela era no solo decir hombre, malo, hombre bestia, sino que hay matices de esa animalidad. Qué pasa con el hombre cuando define la masculinidad en función de todo lo que no es femenino. Entonces si rechaza todo lo que es femenino, es rechazar entonces la vulnerabilidad emocional, es rechazar el rol de ser, de cuidar a otros, de la compasión y cómo se pierden elementos que son, que son parte buena de la especie, de la humanidad, simplemente porque masculino tiene que ser opuesto.
Ciudad de México, 20 de mayo (MaremotoM).- Un misterioso sábado de 2025, todas las mujeres biológicas del planeta dejan de existir. Después de meses de hacerse preguntas sin respuestas, de intentar esclarecer qué ha sucedido y de sobreponerse al desconcierto de la nueva realidad, la “Exxtinción”, los científicos lanzarán el Proyecto Eva, que pretende la implantación subrogada de un cigoto humano en un hospedero homínido, una chimpancé.
En 2039 el Proyecto Eva recibirá el Nobel de Medicina “por haber logrado la restauración de seres humanos biológicamente hembras”.
Angélica Quiñónez presenta esta novela de ciencia ficción, en un juego de formatos, voces y personajes. Hijas de Eva (Lumen) comprueba una voluntad de género al que los autores más jóvenes están intentando volver. Si alguien pregunta qué es lo que leen las nuevas generaciones, está sin duda en estos temas.

La ciencia ficción siempre se relaciona con otra época, con una época antigua.
–La ciencia ficción, la que más me gusta a mí, siempre es un poquito más hacia el futuro y trae esta disonancia entre los valores que traemos de siglos y cómo se cuelan con lo que tenemos en frente en la modernidad.
–Hijas de Eva presenta además como un dilema moral, no solamente el tema del tiempo, el tema de que es una historia distópica, sino que plantea al mismo tiempo esta cosa moral, que nos aprieta mucho finalmente cuando leemos.
–Sí, era parte de lo que me interesaba introducir estos dilemas que no son nada nuevos. Este debate de feminidad, masculinidad, no son equivalentes, son complementarios. Estas inconsistencias de ansiedad es que seguimos arrastrándose milenios y que no necesariamente están cumpliendo con dejarnos como seres humanos plenos y realizados en la actualidad. Eso es lo que me gusta de la ciencia ficción, que pueden darle una fisicalidad a este tipo de debates e introducir algo donde, de nuevo, es como este fenómeno que tienen en el diseño digital y en la robótica o esta curva de lo desconocido, donde algo se parece mucho a algo humano o algo real, pero hay un elemento que te incomoda y eso inmediatamente te hace rechazarlo.
–Planteas también el hecho de la desaparición de las mujeres, entonces también eso es muy fuerte en esta época
–Siempre recuerdo esta frase, que la buscan precisamente para estos discursos insidiosos, que es una frase de Aristóteles, que dice que la mujer no es igual al hombre y que se compara a un animal. Es una de estas frases que sacan de contexto y la armamentizan de una forma extremadamente grotesca, pero que sigue resonando porque, en efecto, la responsabilidad biológica de la mujer está muy atada al objetivo de cualquier especie animal que hay en este planeta, que es la de precisamente continuar la especie y continuar un rol elemental de la biología.

–La mujer es una cosa que va a satisfacer un instinto animal ¿Cómo ves el tema de la animalidad en nosotros?
–Lo que me interesaba hacer en esta novela era no solo decir hombre, malo, hombre bestia, sino que hay matices de esa animalidad. Qué pasa con el hombre cuando define la masculinidad en función de todo lo que no es femenino. Entonces si rechaza todo lo que es femenino, es rechazar entonces la vulnerabilidad emocional, es rechazar el rol de ser, de cuidar a otros, de la compasión y cómo se pierden elementos que son, que son parte buena de la especie, de la humanidad, simplemente porque masculino tiene que ser opuesto. Entonces es, de nuevo, si los animales son capaces de la gregariedad y de la cooperación, ¿por qué está reinando lo peor? ¿Por qué prevalece esa parte de supervivencia y agresividad?
–También planteas el tema de los patriarcados a partir de la civilización y la civilización está cada vez peor
–Sí, la mujer como objeto. Es el opuesto inferior. ¿Por qué hay una carga negativa en decir que algo es femenino y no en que algo es masculino? ¿Por qué chocan esos dos universos? Entonces sí, en Hijas de Eva es este atentado de la humanidad de tratar de perseverar y de prosperar y ver cómo se sigue reproduciendo la especie.
–Eres profundamente optimista, te llevo unos cuantos años y mi pesimismo crece día a día, pero independientemente de eso, creo que las Hijas de Eva se parece un poco a las novelas de Margaret Atwood
–Que la comparen con Margaret Atwood, es un verdadero gusto, porque ella es una de mis novelistas y narradoras preferidas y no solo en el Cuento de la criada, sino también hay un libro de ella que es completamente desconocido que se llama Desobediencia Moral, que también inspira un poco de esto, de ese rol social de la mujer, que sí está involucrado con la biología, pero también es la expectativa que tiene la hija, la madre, la hermana, la esposa. Hijas de Eva, donde no vamos a contar demasiado, vienen a tener que llenar todos esos roles para un planeta lleno de hombres
No vamos tampoco a contar el final, pero el final es optimista como tú, digamos. No sé si yo lo llamaría optimista. Una parte de lo que siempre meto en mi narrativa, es mucho humor irónico.
– ¿Para quién dirías tú que está escrita las Hijas de Eva?
–Para los fanáticos de la ciencia ficción y de la narrativa contemporánea. Estamos en una época donde la literatura tiene que apostar por algo más híbrido, que ya no nos vayamos tanto por la novela, súper tradicional, súper larga, sino que experimentemos con otras formas que estimulen la imaginación del lector y sobre todo el rol del autor. Porque ahora el autor está compitiendo con el llamado contenido, entonces la novela es contenido y necesitamos abordarlo de esa forma. Nuestros lectores viven en otro tipo de entorno informativo, incluso para su entretenimiento. Entonces creo que es precisamente para la gente que le gusta ver lo experimental en la literatura y también para los fans de la ciencia ficción, porque creo que es un espacio para hacer conversaciones muy interesantes y a veces darle como que una base a una conversación muy incómoda sobre la condición humana.











