Andrés Cota Hiriart

NO SOMOS INDIVIDUOS, SOMOS PAISAJES ECOLÓGICOS: ANDRÉS COTA HIRIART

En su nuevo libro, Fieras interiores (Random House), Andrés Cota Hiriart nos invita a un viaje hacia adentro: al territorio invisible y, a menudo, perturbador de los parásitos, bacterias y microorganismos que nos habitan. Pero también hacia otro tipo de presencias: las memorias y vínculos afectivos que nos moldean.

Ciudad de México, 12 de agosto (MaremotoM).-  “Este libro es sobre las presencias que nos habitan, sean de carácter biológico o psicológico”, dice. “No somos individuos, sino holobiontes. Somos paisajes ecológicos, biomas para otros seres”, dice Andrés Cota Hiriart, a propósito de su libro reciente Fieras interiores (Random House).

Andrés Cota Hiriart
Editó Random House. Foto: Cortesía

Del miedo a las cucarachas a la fascinación por los ácaros

En la charla, Cota Hiriart pasa con naturalidad de una reflexión científica a una imagen doméstica. “Todos en Latinoamérica toleramos una que otra cucaracha en casa. El problema es cuando se mueven muchas, cuando se salen de control”, comenta. Y enseguida lleva la metáfora al terreno de lo microscópico: “Todas las personas tenemos arácnidos que viven en nuestra cara. Dos especies de ácaros endémicas del rostro humano pasan toda su vida ahí. Mientras sean pocos, ni los percibes; si se multiplican demasiado, provocan afecciones tremendas”.

No hay dramatismo gratuito: el autor insiste en que la mayoría de esos organismos no son peligrosos. “El término parásito, en el habla coloquial, se asocia siempre con enfermedad, pero muchos de ellos nos benefician. Depende de la escala y del equilibrio”.

La ilusión de la esterilidad

Cota Hiriart subraya que el ideal de un cuerpo estéril es una fantasía contemporánea: “La vida es lo contrario de lo estéril. Muchos de estos seres son esenciales para nosotros. Sin ellos no podríamos digerir la comida ni tener un sistema inmunológico fuerte. Tu sistema de defensa depende también de esos habitantes invisibles: ellos quieren que estés bien porque tu cuerpo es su hogar”.

Andrés Cota Hiriart
En Fieras interiores hay espacio para historias tan inquietantes como fascinantes. Foto: Cortesía

En Fieras interiores hay espacio para historias tan inquietantes como fascinantes: parásitos que manipulan la conducta de sus huéspedes —como el Toxoplasma gondii, capaz de cambiar el comportamiento de una rata— o bacterias resistentes nacidas del abuso de antibióticos. “En los hospitales solo florecen las más resistentes”, señala, y advierte sobre el peligro del mal uso médico y alimentario de esos fármacos.

Ciencia y literatura: un puente que crece

Formado como zoólogo, Cota Hiriart es cada vez más, según sus propias palabras, “un naturalista de interiores”. Desde que es padre ya no pasa semanas en expediciones ni bucea como antes: “Ahora voy al campo a través de los libros. Escribir se ha vuelto una necesidad de salud mental, un placer tortuoso que no puedo dejar”.

Para él, la literatura de ciencia vive un momento estimulante: “A finales de los 90 hubo un auge de libros sobre el cosmos; luego vino una década de neurociencia y conciencia. Ahora empezamos a mirar al entorno, a otras criaturas. Es una literatura que no siempre tiene al humano como protagonistay eso me parece saludable”.

Su libro anterior, Fieras familiares, estuvo dedicado a reptiles y anfibios, animales que lo marcaron desde la infancia. Fieras interiores representa una vuelta de tuerca: la selva está ahora bajo la piel. “Al escudriñar en el mundo interior de las criaturas que nos habitan, fui encontrando también una capa interior mía. Estos seres moldean a las especies, pero también hay presencias que moldean a las personas. En mi caso, mi abuela es una de ellas”.

El autor no busca solo transmitir datos. “Cualquier persona que escribe no ficción quiere compartir hallazgos que la han asombrado. Hay cosas que descubro y me digo: tengo que contarlo. Como el parásito que convierte la orina de un gato en un estímulo irresistible para una rata. Esas historias rompen preconcepciones y despiertan fascinación”.

En tiempos en que la asepsia parece una obsesión, Fieras interiores propone un pacto más realista con la vida microscópica. “Estar parasitado es la norma. Somos parte de la naturaleza y la naturaleza es parte de nosotros. El mundo no es nuestro; nunca lo ha sido”.

Con voz propia, Andrés Cota Hiriart confirma que la literatura científica en México puede ser rigurosa y, al mismo tiempo, profundamente humana. Sus fieras interiores no solo pueblan el cuerpo: también dejan huella en la imaginación del lector.

Andrés Cota Hiriart en breve

Lugar y año de nacimiento: Ciudad de México, 1982.

Formación: Zoólogo de profesión, escritor por vocación. Ha trabajado en investigación de campo con reptiles y anfibios en distintas regiones del mundo.

Obra destacada: Fieras familiares (2015), Cabeza ajena (2017), El ajolote (2019), Fieras interiores (2025).

Con Fieras interiores, Cota Hiriart consolida su lugar en una nueva ola de autores latinoamericanos que exploran la ciencia desde la literatura, en diálogo con nombres como Jorge Comensal, Elisa Díaz-Castelo o María Ospina.

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