Conforme al cine, está la música. De hecho, le pregunto a Natalio si cine o si música, destinado a elaborar inútilmente una preferencia, para alguien que cree primero en el arte como testimonio total, sin hacer demasiadas diferencias sobre el género o la especialidad.
Ciudad de México, 15 de abril (MaremotoM).- Natalio Pagés nació en Villa Ballester, Provincia de Buenos Aires. Se licenció en Sociología en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y se formó como Realizador Cinematográfico en la Escuela Nacional de Realización y Experimentación Cinematográfica (ENERC). Se desempeña como becario doctoral de CONICET en el Instituto de Investigaciones Gino Germani. Es músico y crítico cinematográfico. En 2019 editó el libro Giallo: crimen sexualidad y estilo en el cine de género italiano, de Editorial Rutemberg.
El pacto, su primer cortometraje, se estrenó en el Festival Internacional Buenos Aires Rojo Sangre 2015.
Su segundo cortometraje, Una sombra en el brillo del nácar, se presentó en la competencia del Festival de Sitges 2019.
Tiempo perdido, su ópera prima de ficción codirigida junto a Francisco Novick, se estrenó recientemente en el Festival Internacional de Mar del Plata 2019.
Conforme al cine, está la música. De hecho, le pregunto a Natalio si cine o si música, destinado a elaborar inútilmente una preferencia, para alguien que cree primero en el arte como testimonio total, sin hacer demasiadas diferencias sobre el género o la especialidad.
ENTREVISTA A NATALIO PAGÉS (Escucha)
“Soy las dos cosas, no suelo definirme tanto con las profesiones. Me gusta hacer muchas cosas y por suerte se fueron dando. La música se fue dando desde edad muy temprana, junto con el dibujo y la escritura. La música luego la empecé seriamente en la adolescencia, empecé con un dúo y fui aprendiendo mucho en estos años. Estudié Sociología y el cine siempre lo quise hacer de toda la vida”, expresa Natalio Pagés en entrevista.
Estudiar cine no tiene nada que ver con las series. El cine es otra cosa y eso se ve en las escuelas.
“En las escuelas de cine de Argentina se produce algo donde se generan pequeñas escenas, lazos muy cercanos entre gente donde hay mucho intercambio. La obsesión por la novedad no funciona y sí se repasan tradiciones, uno descubre música espectacular, un cine que no se imaginaba. A través de esos espacios que se viven con mucha intensidad, se da el intercambio entre pares”, afirma.
Le cuento a Natalio que he visto un video con él haciendo elogios de Dario Argento, en un sistema donde ni siquiera es novedad la hija, Asia Argento.

“Lo que pasa es que somos críticos de arte sin perspectiva histórica. Decir que Pier Paolo Pasolini no fue censurado es un error muy grave. En el cine italiano pasaban comités de censura que no son los comentarios de las redes sociales hoy”, expresa.
“La muerte de Pasolini incluso tuvo mucha revisión. A partir del 2012 hubo varias investigaciones varias que mostraron muchas señales de que no fue una sola persona la que asesino, sino que hubo una organización detrás de todo eso. Hay mucho trasfondo ahí, interesantísimo. Hay una mirada rápida que se está haciendo sobre la cultura hoy, absorbida por los organismos de derecha”, agrega.
A propósito de la música, Natalio Pagés ha hecho su primer disco homónimo, un trabajo de nueve composiciones escritas y cantadas en inglés, que puede escucharse en las plataformas usuales.
“Surgió como una serie de canciones que venía teniendo a lo largo de los años. Fueron canciones que no entraban en el sonido de una banda. Algunas eran acústica y voz, me imaginaba un sonido más Van Morrison, otras un sonido más zen y todas eran muy vocales. Empezó siendo demos hogareños y me encontré con Fernando Núñez y arrancamos a armar las canciones”, cuenta Natalio.

Puede ser que este sea un disco para un cantante, a pesar de que él no se llame así.
“Y sí, creo que sí. Está lleno de voces, todas las voces son mías. Hay un coro final en un tema más baladesco, que tienen 40 voces mías. Todo el juego vocal está en el disco, aunque también surge de las composiciones. Mi relación con la música es tocar en vivo y me encanta cantar. La relación más íntima que tengo con la música es componiendo”, agrega.
“Muy de adolescente tenía algunas letras, pero conforme fui creciendo nunca más volví a hacer la letra primero. El proceso es más bien melódico, a veces canto algo caminando, la melodía me lleva a la guitarra o al piano y ahí se termina de armar”, afirma.
El que toca el piano es Lautaro Balestra y Fernando Núñez toca guitarras, el banjo en un tema, “hay mucho de los dos en todo el disco”, dice Natalio.
Hay canciones de amor, de desencuentro, de enamoramiento y canciones aguerridas. “Me encanta cantar en inglés. Nunca lo reflexioné mucho, no es una idea para mí. En un momento cambié mucho la música que escuchaba, tuve una gran fascinación con la escena folk, con cantautores como Van Morrison, Todd Rundgren y empecé a cantar en inglés. Fue un aprendizaje armónico increíble. Es completamente distinto a la canción en español. Las canciones salieron en inglés y cuando las intentaba traducir eran una cosa horrible”, afirma Natalio.
“El inglés me abrió las posibilidades de cantar, otra forma de encntrarme con otros temas, algunas formas de nombrar lo amoroso en castellano me resultaba más difícil. Me interesa muchísimo la cultura de otros lados y en general tengo como una mirada donde los idiomas juegan mucho cómo funciona la música y el arte en general”, dice.
La portada del disco la hizo su padre, Carlos Pagés, un ilustrador muy talentoso y prestigioso en Argentina, “además de tocar el bajo en varios temas, coordinar las grabaciones hechas con amigos paranaenses y dar sugerencias en cada escucha del proceso de mezcla del disco. La gráfica muestra una sesión fotográfica hecha en la Escuela Alberdi de Oro Verde, hasta las ilustraciones de cada tema, que iré publicando regularmente”, expresa.











