Con su partida, se cierra un capítulo glorioso de la historia del cine. Robert Redford deja tras de sí una carrera marcada por la excelencia artística, el compromiso con la independencia creativa y una luz que seguirá iluminando a generaciones.
Ciudad de México, 17 de septiembre (MaremotoM).- El mundo del cine está de luto: Robert Redford, actor, director, productor y fundador del Festival de Sundance, ha muerto. Con él se apaga una de las presencias más luminosas de Hollywood, aunque su legado seguirá brillando en cada fotograma.
Redford fue un rostro emblemático del cine estadounidense. Con Dos hombres y un destino, El golpe, Tal como éramos, Todos los hombres del presidente y Memorias de África, su elegancia y carisma quedaron grabados en la memoria colectiva. Encarnó la doble condición de ser parte de la maquinaria de Los Ángeles y, al mismo tiempo, un símbolo del cine independiente, como opina el cineasta mexicano Rafael Rangel.

“A este hombre recuerdo que siempre lo admiré, su presencia era de star, luego fue un chingón. Creció y se colocó por encima de la industria hollywoodense. Dos caras de una misma moneda, su presencia en la maquinaria de Los Ángeles y su sensibilidad en el cine independiente”, afirma.
Muchos artistas que compartieron pantalla con él hoy lo despiden con palabras sentidas. El actor Morgan Freeman, con quien trabajó en Una vida inacabada (2005), escribió: “Hay ciertas personas con las que sabes que conectarás. Después de trabajar con Robert Redford en Brubaker en 1980, nos hicimos amigos al instante. Volver a trabajar con él en Una vida inacabada fue un sueño hecho realidad. Descansa en paz, amigo mío”.
Por su parte, el malagueño Antonio Banderas lo definió como “un icono del cine con mayúsculas”: “Nos deja Robert Redford. Actor, director, productor y fundador del festival de Sundance. Su talento seguirá emocionándonos eternamente, brillando en los fotogramas y en nuestra memoria”.
Revistas y cinéfilos también lo recordaron con emoción. Desde la publicación española Fotogramas se expresó: “Hasta siempre, Robert Redford. Tu mirada, tu carisma y tu elegancia quedarán grabados para siempre en la historia del cine. Cada secuencia es un pedazo de eternidad. Hoy despedimos a una leyenda que no se apaga, porque su luz seguirá viva en cada espectador que se emocione con sus películas”.

El legado de Sundance
Si algo distingue a Redford es haber sido mucho más que un actor. En 1981 fundó el Sundance Institute y dio vida al festival homónimo, hoy el encuentro más importante del cine independiente. Desde la organización emitieron un comunicado que resume la magnitud de su visión: “Estamos profundamente entristecidos por la pérdida de nuestro fundador y amigo, Robert Redford. La visión de Bob de un espacio y una plataforma para voces independientes lanzó un movimiento que, más de cuatro décadas después, ha inspirado a generaciones de artistas y redefinido el cine en los EE. UU. y en todo el mundo. Más allá de sus enormes contribuciones a la cultura en general, extrañaremos su generosidad, su claridad de propósitos, su curiosidad, su espíritu rebelde y su amor por el proceso creativo. Nos sentimos honrados de estar entre los administradores de su extraordinario legado, que seguirá guiando al Instituto a perpetuidad”.
Con su partida, se cierra un capítulo glorioso de la historia del cine. Robert Redford deja tras de sí una carrera marcada por la excelencia artística, el compromiso con la independencia creativa y una luz que seguirá iluminando a generaciones.











