Con Hablando se entiende la gente, Mónica Mayer reafirma su lugar como una de las voces fundamentales del arte feminista y de la cultura contemporánea en México. Una artista que ha hecho del archivo, la acción y la palabra un territorio para repensarnos como comunidad.
Ciudad de México, 19 de septiembre (MaremotoM).– Con más de cuarenta años de trayectoria, Mónica Mayer vuelve a sacudir los límites del arte con la muestra Hablando se entiende la gente, una exposición que se inaugura este jueves 25 de septiembre de 2025 a las 19:00 horas en la Celda Contemporánea del Claustro Sor Juana (Izazaga 92, Centro Histórico). La entrada será libre, en sintonía con el espíritu comunitario que ha guiado siempre el trabajo de la artista.
La exposición reúne piezas recientes de su proyecto en el que el archivo deja de ser depósito pasivo para convertirse en un territorio vivo, cargado de poder, silencios, humor y memoria colectiva. Mayer propone una reflexión urgente: ¿qué guardamos, qué olvidamos, cómo reactivamos colectivamente lo que ha quedado registrado en papeles, imágenes o testimonios?
Más que documentos, la artista plantea experiencias. Cada archivo recuperado se transforma en un espacio de diálogo: “hablando se entiende la gente” es, en su caso, tanto una frase como una metodología artística.
Nacida en la Ciudad de México en 1954, Mónica Mayer es pionera del arte feminista en México y América Latina. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (UNAM) y posteriormente en el Feminist Studio Workshop en Los Ángeles, epicentro del arte feminista internacional en los años setenta.
En 1983, junto con Maris Bustamante, fundó Polvo de Gallina Negra, primer grupo de arte feminista en México, que irrumpió con acciones críticas y humorísticas contra el machismo cultural. Desde entonces, su práctica ha cruzado performance, instalación, pedagogía, archivo y activismo.
Además de su labor como artista, Mayer ha sido ensayista, docente y promotora incansable. Su archivo personal, Pinto mi Raya —creado junto con Víctor Lerma—, ha funcionado desde 1991 como una plataforma para documentar, investigar y repensar el arte contemporáneo mexicano.
La muestra en la Celda Contemporánea se inserta en esa línea: entender la memoria no como una reliquia, sino como un espacio de activación colectiva. Así, el archivo se vuelve cuerpo vivo, lugar de resistencia y creación.

Más allá de la nostalgia, Mayer insiste en un gesto político: hacer que los documentos hablen, confronten, dialoguen. En ese gesto, el público no solo observa, sino que participa de un proceso de reconstrucción crítica de nuestras memorias compartidas.
Con Hablando se entiende la gente, Mónica Mayer reafirma su lugar como una de las voces fundamentales del arte feminista y de la cultura contemporánea en México. Una artista que ha hecho del archivo, la acción y la palabra un territorio para repensarnos como comunidad.











