Laura Baeza

Mis novelas no son para nada distorsionadas, son muy realistas: Laura Baeza

Como finalista de uno de los premios más importantes a nivel internacional, el Ribera del Duero, Baeza deja claro que el cuento no es un género menor a la novela y hoy lo presenta junto al escritor Alberto Chimal, en la Feria Internacional del Libro, en el salón 3 del área nacional, a las 8:00 p.m.

Guadalajara, Jalisco, (MaremotoM).- Laura Baeza está en su mejor momento, su obra previa a Una grieta en la noche (Páginas de Espuma, 2022) construyó una base sólida entre ella y sus lectores y con este libro reafirma que la potencia de sus letras es digna de trascender.

Como finalista de uno de los premios más importantes a nivel internacional, el Ribera del Duero, Baeza deja claro que el cuento no es un género menor a la novela y hoy lo presenta junto al escritor Alberto Chimal, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en el salón 3 del área nacional, a las 8:00 p.m.

“No minimicemos los géneros, a veces pensamos que la novela es el gran género que nos va a consolidar como autores pero Borges no necesitó novelas, volteemos a ver a los narradores que escriben crónica o pequeñas viñetas, a veces en ello hay mucha más realidad que en quinientas páginas de discurso. Abramos la mente, los ojos y los oídos a formas de contar que parecen periféricas pero son esenciales.”

Laura Baeza
El nuevo libro de Laura Baeza. Foto: Cortesía

-¿De dónde surge esta necesidad de escribir sobre la violencia y todo lo que se vive dentro de las ciudades y el caos de cada día?

-Me surge de una pulsión de retratar la realidad que me corresponde y la que veo. No es una visibilización de la violencia porque no necesitamos hacerlo, lamentablemente es con lo que despertamos, es una interpretación desde mi visión como mujer y autora, como espectadora de otras realidades. Mi inquietud es hablar del momento en el que estoy viviendo y de quienes participan de ese momento. Pienso más cómo lectora y lo que me gustaría leer, con qué me siento identificada y creo que eso es lo que me mueve. Hay una comunidad que me lee y puede asimilar lo que yo escribo, cómo yo asimilo la realidad que empapa mis historias. A mi me interesa crear un diálogo, tal vez incómodo o quizás no muy bien recibido, pero es lo que me impulsa, siempre permeada por lo que hacen nuestras pares, al menos en mi caso por lo que hacen otras autoras de mi edad, de mi generación y las que siguen haciendo literatura.

-¿Qué partes de ti misma encontraste en el proceso de escribir este libro?

-Son sólo seis relatos pero es el más personal, aquí sí pude darme el permiso de ir a lo que en verdad me interesa, la distorsión de la realidad. Mis novelas no son para nada distorsionadas, son muy realistas, pero aquí sí hay una distorsión tal cual, porque yo así veo el mundo, como un mundo donde habitamos muchos tipos de presencias. Fui mucho al origen, a la infancia, a heridas propias y ajenas que siempre configuran al adulto que somos, personas cómodas u horrorosas. Siempre fui hasta la semilla.

-¿Qué significó para ti todo lo que pasó a partir de ser finalista del Ribera del Duero?

-“Al principio lo sentí como una nominación al Óscar y luego como cuando se equivocan y te dicen que hubo un error y no eres tú, pero fue como una cachetada para bien porque yo soy segura para el momento de escribir pero no para mostrarlo. Tenía cierta inseguridad, no sabía si lo que hacía era pertinente, tenía ese recelo acerca de mi creación literaria, que lo tengo constantemente cuando escribo algo nuevo y el hecho de que quedara finalista del premio más importante de cuento en lengua española fue reafirmar que lo que hago no está mal. Fue una palmada a mi autoestima y una confirmación de que esta es una realidad que compartes con dos o tres locos igual que tú.

Laura Baeza
Siempre fui hasta la semilla. Foto: MaremotoM

-Me llama la atención que a pesar de todo el trabajo previo, tus premios y otros reconocimientos aún te cueste asumir tu posición como autora. ¿A qué crees que se deba?

-Al sistema opresor. Hasta hace un año empecé a decir que soy escritora, antes decía que era maestra. Me costaba mucho trabajo asumirme como lo que soy, una persona que vive cien por ciento de la literatura, me dedico a ello y cobro por ello, es por lo que siempre he trabajado. Pero creo que también es una cosa que tiene que ver con la estructura canónica, lo que nos gusta no es lo suficientemente válido como un trabajo de otro tipo. Este sistema nos ha invisibilizado a tal punto que ahora que es más visible lo que hacemos nos cuesta más trabajo asumirlo, asumirnos como autoras y como personas con un alcance fuerte gracias a nuestras letras.

-Háblanos un poco de este libro y cómo lo ha recibido el público.

-Ha sido fantástico. Estoy consciente de que no es un recibimiento masivo como el de otros creadores de disciplinas diferentes, pero para mí, que una persona me detenga en la calle y me diga que leyó mi libro es vivir el sueño que siempre tuve desde niña y adolescente. Una grieta en la noche son seis cuentos, el título del libro viene de la última historia y es sobre una mujer y su hija que viven en la Ciudad de México en la Colonia Doctores,  ellas vienen de otras periferias en donde se trabaja con pirotecnia y vienen de una familia fragmentada. A mí lo que me interesaba era mostrar mis preocupaciones, obsesiones y gustos. La familia, la violencia periférica, la soledad y la búsqueda son los ejes principales de este libro. Hay desde adolescentes que buscan una situación más amable para su contexto, hasta una madre que ha perdido una hija por la violencia de género en el país y está tratando de recrear sus últimos días a través de las cosas que la hija vio. Son cosas que me parecían inabarcables sin embargo las he podido trabajar a través de la literatura. Los seis cuentos son muy diferentes entre sí. El primero abre con una escena de un boxeador con lenguaje trepidante que alude al deporte de contacto donde las sílabas son los golpes. El segundo es una introspección acerca de una relación millenial que tiene mucho que ver con la soledad y el horror oriental. Hay un cuento de policías, de búsqueda. Cada uno tiene una forma distinta porque yo así concibo el mundo, no hay formas ortodoxas de contar historias diferentes. Yo quería poner en cada una de esa historias un narrador, unos personajes, un contexto que pareciera global pero fuera individual e íntimo siempre.

Comments are closed.