Arroba Nat llega a Casa Cent’anni lista para abrir el corazón y mostrar que la vulnerabilidad también es fuerza. Una cita para escuchar, conectar y sanar a través de la música, una noche donde el público no solo verá un concierto, sino que será parte de él.
Ciudad de México, 16 de agosto (MaremotoM).- La escena independiente mexicana vive un momento vibrante con voces jóvenes que apuestan por la honestidad y la emoción cruda. Entre ellas, Arroba Nat —proyecto solista de Natalia Díaz, cantautora zacatecana— ha encontrado un lugar especial gracias a su indie/folk que abraza la melancolía y la vulnerabilidad.
Este año presentará nueva música y su disco Todo pasa, pero antes ofrecerá un concierto muy especial en Casa Cent’anni, donde se enfrentará a su reto más íntimo: cantar solo con un piano y sin su inseparable guitarra.
“Ha sido una construcción, poco a poco, el saber qué quería plantear con mi música. Ahora sé que lo que busco es sanar completamente. Hablar sobre temas que tal vez no son tan escuchados, dejar de hablar de mi relación con otras personas para empezar a hablar sobre mi relación conmigo y sanar a través de la música”, declara Nat, en una mañana placentera, donde uno puede escuchar su música y posiblemente sanar o estar en paz.
La búsqueda nace de su propia sensibilidad: “Sentir mucho y ser tan sensible me ha orillado a esto. Aparte de tomar terapia o hablar con amigos, la necesidad de compartirlo y externar todo lo que siento fue lo que me llevó a hacerlo.”
Su historia comenzó casi por casualidad: “En secundaria tenía que tomar una clase extracurricular y dije, pues vamos a probar canto. Conocí a gente que hacía música en Zacatecas y me enamoré de uno de ellos. Me pidió que le escribiera una canción porque yo escribía poemas y empecé a transformarlos en canciones. Ahí encontré un refugio muy lindo.”
Aunque se define como cantante y compositora, admite que todavía está descubriendo qué significa lo segundo:
“Solo me siento como un medio para expresar.”
Sus modelos musicales están cerca de casa: Julieta Venegas, Natalia Lafourcade, Mon Laferte, Ximena Sariñana, Carla Morrison.
“La manera en la que hablaban de las cosas, decía: están describiendo exactamente lo que siento. Era música que escuchaba antes de saber que quería hacer música. Me hacía sentido conectar de esa manera.”
“Mucha gente solo ve el producto final, pero no sabe que detrás hubo momentos emocionales muy bajos o que hubo cero pesos para hacerlo. Me gusta compartir que la música se puede hacer en donde tú quieras, lo lindo es crear.”, afirma.

La presentación en Casa Cent’anni la enfrentará a un nuevo formato: “Nunca he hecho un show solo con piano y voz. Siento que va a ser una noche muy vulnerable, muy desnuda. Normalmente mi guitarra es mi complemento y mi escudo; ahora será solo un micrófono y muchos sentimientos.”
El repertorio incluirá canciones de todas sus etapas, algunas poco escuchadas y un par de temas inéditos.
“Me urge compartir música nueva, me gusta mucho esta nueva etapa mía.”
Arroba Nat ve en la escena actual una fuerza compartida entre mujeres:
“Las mujeres hemos resistido muchos siglos, pero ahora esa resistencia se comparte. Es lindo sentirse acompañada y compartir estos sentidos. Nos tenemos a nosotras mismas y todo cae en seguir nombrando a nuestras amistades artistas en los lugares importantes para que todas lleguemos más lejos.”
Arroba Nat llega a Casa Cent’anni lista para abrir el corazón y mostrar que la vulnerabilidad también es fuerza. Una cita para escuchar, conectar y sanar a través de la música, una noche donde el público no solo verá un concierto, sino que será parte de él.











