Gerardo Deniz

Mar en turco, una obra imprescindible de Fernando Fernández sobre Gerardo Deniz

Mar en turco es un libro querible y esperable. No sólo tiene el conocimiento y la inteligencia de Fernando Fernández, sino que también refleja su entusiasmo por un poeta de clase, que vivirá en sus libros siempre.  “No sé si es uno de mis mejores libros, pero es en el que el mayor tiempo y cariño he puesto a lo largo de toda mi vida”, reconoce el autor.

Ciudad de México, 24 de agosto (MaremotoM).- Figura fulgurante en la literatura mexicana, el exiliado desde pequeño de España, el gran poeta Gerardo Deniz, nunca ha tenido suficiente reconocimiento.

Sin embargo, a 10 años de su muerte, el nacido como Juan Almela el 14 de agosto de 1934 y fallecido en la Ciudad de México el 20 de diciembre de 2014, destella en el libro escrito por Fernando Fernández, Mar en turco (Bonilla editores), donde la voz poética de Gerardo, seguido y elogiado por Octavio Paz y David Huerta, enaltece su brillo y despierta emociones y fervores entre quienes lo ignoraban.

Gerardo Deniz
El libro editado por Bonilla. Foto: Cortesía

“Juan Almela Castell, como se llamaba en realidad el traductor técnico y corrector de pruebas tipográficas que formaba parte del exilio español asentado en el país, escogió la palabra “deniz”, la cual significa “mar” en lengua turca, para confeccionar con ella el seudónimo con que firmó todos sus libros”, explica la contraportada hecha por la editorial.

Fernando Fernández ha estudiado su literatura desde finales de la década de 1980, cuando defendió una tesis universitaria sobre el tema. Este libro, el primer gran estudio dedicado a la obra del poeta, es el resultado de una larga y ambiciosa investigación acerca de los aspectos biográficos y literarios fundamentales que hicieron de Gerardo Deniz unos de los escritores más originales de la literatura hispanoamericana del último medio siglo.

ENTREVISTA A FERNANDO FERNÁNDEZ (Ve, Escucha)

“No todo lo que vale está a la vista, cuando estamos frente a una cascada comercial e ideológica que muchas veces te impide ver lo que importa. Estamos viviendo un muy crudo relativismo, donde todos son grandes poetas, grandes novelistas, porque se perdió la voz en la crítica. El lector no tiene manera de defenderse frente a toda esta oferta en la que hay tantos intereses, que ocupan todo el proscenio con mucha anticipación y fuerza que los verdaderos valores artísticos”, dice Fernando Fernández en entrevista.

“Gerardo Deniz es un poeta de culto. Tiene pocos lectores, pero muy fieles y muy convencidos. Octavio Paz lo descubrió en 1960”, afirma.

El poeta tenía una clara postura frente al exilio y “quizás eso se deba a que el padrastro de Juan Almela Meliá, Pablo Iglesias, fue uno de los fundadores del socialismo en Europa. Los cinco años que duró la República,  fueron caóticos en España y luego la derrota, cuando llega a México tenía 60 años, ya no era edad para que la pasión juvenil por esas ideas se mantuvieran y por el otro el gran desengaño que sufre por sus pensamientos”, dice Fernando, quien apunta que “el padre del poeta, cuando llegó a México, ya estaba desengañado de la política, él, que la había vivido en la primera línea de fuego, como hijastro del fundador del socialismo en España”.

“Se llevaba muchos años con su hijo. Cuando llegan a México, Gerardo tiene 7 años. Para ellos la idea de regresar a España jamás se pronunció en la familia. No participaron en el discurso público del exilio, que se ha contado en clave de éxito. Hay una larga, larguísima, serie de familias españolas que vivieron en la indiferencia y en la miseria”, agrega.

“Algunos españoles explotaron a muchos ciudadanos españoles en México. Él y su padre eran grandes cuidadores de libro y recibían dos pesos por su trabajo, cuando en realidad en otras circunstancias y a otras personas les pagaban mucho mejor”, afirma.

Gerardo Deniz
Un poeta espectacular y un hombre de una sola pieza. Foto: Cortesía

Mar en turco es un libro querible y esperable. No sólo tiene el conocimiento y la inteligencia de Fernando Fernández, sino que también refleja su entusiasmo por un poeta de clase, que vivirá en sus libros siempre.  “No sé si es uno de mis mejores libros, pero es en el que el mayor tiempo y cariño he puesto a lo largo de toda mi vida”, reconoce el autor.

Será recordado “como español y mexicano”, dice Fernández. Nadie podía dudar de su mexicanidad y nadie podría negar que su estampa era la de un español “hecho y derecho”.

“Cuando se fue haciendo viejo surgía el español que estaba en él, aunque se expresara como un mexicano”, afirma.

Haber conocido a Deniz vale la pena vivir

El 30 de septiembre de 2014, a dos meses de su muerte, Gerardo Deniz recibió la Medalla Bellas Artes, y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes le organizó un homenaje con motivo de su cumpleaños número 80 el 14 de agosto.

En el homenaje al poeta se dio a conocer que su libro de poemas Visitas guiadas, publicado por Gerardo Deniz en el 2000, sería reeditado por el ex Conaculta con un poema inédito. El autor no estuvo presente por problemas de salud, pero su familia acudió al encuentro.

En esa oportunidad, el poeta David Huerta expuso: “Podemos decir todo lo bueno que es Gerardo Deniz como poeta y amigo, pero debo decir en voz alta que haber conocido a Deniz, conversar con él y ser su amigo, es una de las razones por las cuales vale la pena vivir”.

Juan Almela nació en Madrid, España y llegó a México a los 7 años de edad, cuando su familia huía del régimen franquista. Adoptó la nacionalidad mexicana y estudió ingeniería química. Adquirió una amplia formación humanística y realizó numerosos trabajos de traducción del ruso y del sánscrito al español. Algunos de ellos son considerados difíciles de traducir al español, como el lingüista y filólogo ruso Roman Jakobson o el historiador y filólogo francés Georges Dumézil.

Gerardo Deniz escribió libros que son considerados entrañables y canónicos. Algunos de ellos son su primer poemario: Adrede, publicado cuando tenía 35 años de edad. Además, Gatuperio, que vio la luz cuando tenía 43 años y Enroque, que fue apenas su tercer libro, a los 51 años.

Luego publicó Picos pardos (1987), Mansalva (1987), Grosso modo (1988), Mundos nuevos (1991), Amor y oxidante (1991) y Alebrijes (1992).

Fue becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) en 1989 y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) desde 1994. Su amplio conocimiento en el idioma ruso, alemán y turco, le permitió trabajar como traductor de libros de física, química, lingüística y mitología en el Fondo de Cultura Económica y Siglo XXI.

Le fueron otorgados, entre otros reconocimientos, el Premio Xavier Villaurrutia 1991 y el Premio de Poesía Aguascalientes 2008.

“Él recibió dos premios en medio de mucha polémica. Imagínate, aquí en México, donde hay poetas de 45 años que tienen más de 20 premios, fruto de ese relativismo que existe y del que te hablaba. Hay mucho ruido y muchos intereses. Se fue sin los reconocimientos que pudo haber tenido, quizás también en parte porque a lo largo de su vida se comportó de una pieza. Tuvo posturas críticas que sólo tuvo él. Él no andaba en este amigueo que es clásico de México, te invito a mi festival, me invitas al tuyo, me das un premio, yo te doy otro”, expresa el crítico y autor.

Fernando Fernández, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua

Fernando Fernández es licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Tuvo la Beca Salvador Novo y fue becario del Centro Mexicano de Escritores. En la década de 1990 fundó y dirigió la revista Viceversa.

Es el principal conocedor de la vida y la obra de Gerardo Deniz, uno de los principales poetas del exilio español en México y es uno de los más importantes investigadores contemporáneos de la vida y la obra del poeta Ramón López Velarde, al que ha dedicado los libros Ni sombra de disturbio (2014) y La majestad de lo mínimo (2021).

Fernando Fernández
Fernando Fernández, autor de Mar en turco. Foto: Cortesía

Es autor de los libros de poesía El ciclismo y los clásicos (1990), Ora la pluma (1999), Palinodia del rojo (2010), Chirimoya (2016), Oscuro escarabajo (2018) y 3, 4 poemas (2020) y de ensayo literario Contra la fotografía de paisaje (2014) y Viaje alrededor de mi escritorio (2020).

Entre 2002 y 2006 vivió en Oviedo, la capital del Principado de Asturias, donde estudió la emigración española a México, específicamente la asturiana, anterior a la Guerra Civil. El resultado es su ensayo narrativo Oriundos, publicado en 2018. Escribió Almas flexibles (2021), una crónica en primera persona sobre el contagio del Covid-19 y sus consecuencias.

Conduce un programa sobre libros en una estación del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), en el que ha entrevistado a centenares de editores, escritores, diseñadores y periodistas a propósito de las principales novedades editoriales del país, y anima un blog, Siglo en la brisa, en el que publica crónicas y ensayos sobre temas de literatura, arquitectura, música, botánica y fotografía.

Es miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana.

En junio de 2022 recibió el XXV Premio Iberoamericano Ramón López Velarde.

Es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

 

 

 

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