Lucía López Corcuera

LUCÍA LÓPEZ CORCUERA ESCRIBE SOBRE LA HERENCIA INVISIBLE Y LOS PREJUICIOS

Ciudad de México, 4 de noviembre (MaremotoM).- En Lo que arde (Almuzara), la escritora Lucía López Corcuera prende fuego a lo que parecía intocable: los mandatos familiares, la maternidad idealizada, el poder masculino que atraviesa generaciones.

Su novela —segunda en su trayectoria después de Cuando vuelvan las palomas, mención honorífica del Certamen Internacional Sor Juana Inés de la Cruz— comienza con una caída, pero lo que en apariencia es un accidente se convierte en un derrumbe interior.

“El día en que Erin se tropieza corriendo parece un simple accidente, cuando en realidad es el punto de quiebre”, escribe López Corcuera. Esa caída, literal y simbólica, marca el momento en que la protagonista reconoce la farsa de su vida, atrapada entre la maternidad, el matrimonio y la herencia emocional de sus antepasadas.

“Quería expresar desde un principio estos patrones que heredamos de las madres y de las abuelas”, me dice la autora durante la conversación. “Es una historia de mujeres, porque estamos condicionadas por lo que nos han dicho nuestras madres o la religión, pero también perpetuamos esos mandatos cuando los transmitimos a nuestros hijos. Me interesaba escribir sobre esa herencia invisible.”

En Lo que arde, los recuerdos y los sueños se confunden con la realidad. Con un humor oscuro y una voz que alterna entre la conciencia de una madre y una abuela, la novela explora la fragilidad de la memoria y la lealtad irracional hacia la familia. “Quería mostrar cómo el linaje puede ser una prisión si no lo cuestionamos.”

López Corcuera creció en una Guadalajara donde los códigos sociales siguen dictados por la familia, la religión y el qué dirán. Su novela desarma esa estructura con una lucidez feroz.

Lucía López Corcuera
Editó Almuzara. Foto: Cortesía

“Aquí seguimos condicionadas por el ‘soy la mujer de’ o el ‘tengo hombre’”, dice. “Intenté explicar cómo eso todavía se traduce en el éxito o el valor de una mujer. No es solo una imposición externa: nosotras también lo asumimos, lo interiorizamos.”

Le pregunto qué pasa cuando una mujer decide no tener hombre, cuando deja de definirse por esa pertenencia. “Ahí empieza el quiebre. ¿Qué pasa si ya no quiero ser de nadie? Si dejo de ser ‘la esposa de’ o ‘la madre de’. Esa fue la pregunta que me empujó a escribir esta novela.”

Una de las revelaciones más poderosas del libro es su visión de la maternidad, alejada del mito de la plenitud.

Lucía López Corcuera
La maternidad fue para mí un periodo muy solitario. Foto: Cortesía

“La maternidad fue para mí un periodo muy solitario, no como la gente lo imagina: el bebé, la leche y la ternura. Fue una etapa de autoconocimiento y de aislamiento y quise contarlo porque todas lo sabemos, pero casi nadie lo dice.”

En Lo que arde, la maternidad aparece como un territorio contradictorio: una fuente de amor y, al mismo tiempo, una cárcel. López Corcuera escribe desde la intimidad, pero sin complacencia, con una claridad que desarma los discursos tradicionales.

“Guadalajara sigue siendo una sociedad profundamente conservadora —dice—. Todo está atravesado por el peso de la religión y la cultura católica, que nos coloca detrás del hombre. No ayuda al empoderamiento ni a la independencia femenina. Las mujeres cargan con todo: los hijos, la casa, el marido y encima la culpa.”

En ese contexto, Lo que arde se vuelve también una novela política. Una que muestra cómo las estructuras patriarcales se reproducen no solo en los hombres, sino en las propias mujeres, cuando asumen la sumisión como mandato moral.

Para Lucía López Corcuera, escribir es un acto de reconciliación y resistencia.

“La escritura me permite conciliarme conmigo misma, con mis distintas partes: la madre, la profesional, la mujer. No es autoficción, pero sí una forma de liberación, una manera de asentarme en mí misma y de expiar historias pasadas.”

La autora se presentará próximamente en la FIL Guadalajara con Antonio Ortuño y Nicolás Cuéllar. La novela empieza a encontrar su propio camino: lectores y lectoras que se reconocen en sus páginas.

Opinó también sobre uno de sus presentadores en la ciudad de México. “Pensé que solo la leerían mujeres, pero Martín Solares hizo una lectura profunda desde una mirada masculina y humana. Me hizo ver que este libro también habla del peso de las expectativas que cargamos todos, hombres y mujeres.”

Lo que arde es una novela sobre el quiebre, la herencia y la valentía. Una historia donde lo íntimo se vuelve universal y donde la caída de una mujer simboliza la ruptura de un sistema que aún nos dicta cómo vivir, cómo amar, cómo ser. Lucía López Corcuera lo escribe con fuego, con dolor y con libertad. Porque a veces, arder es la única manera de volver a ser.

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