Estamos estrenando un arreglo súper bonito de la canción de Gustavo Cerati, “Sulky”, por ejemplo. También tenemos un arreglo de una canción de una compositora cubana que viene más como del feeling, que se llama Marta Valdés y la canción se llama “Palabras”, que a lo mejor no es tan conocida. Vamos a tocar una canción de Los Rastrillos, que es una banda de reggae mexicano que se llama “No me doy cuenta”. Y de las cosas que teníamos como ya grabadas y tal, pues tenemos arreglos, por ejemplo, de la banda Mecano, un par de temas de Annie Lennox, un par de temas de Elton John.
Ciudad de México, 22 de mayo (MaremotoM).- ¡Tenemos un nuevo lugar de conciertos en el corazón de Polanco! Si no conocen Casa Centanni, en Polanco, los invito este próximo sábado 31 de mayo, para que nos acompañen con el fabuloso trío de Roberto Blanco, Israel Cupich y Gustavo Nandayapa.
Ese es el anuncio que realiza la cantante Iraida Noriega en las redes sociales, quien en entrevista ha comentado que “no quiero sonar tampoco como hippie, pero con la edad uno va buscando equilibrar realidades. Siento que la música y no quiero decirte la música que nosotros hacemos, sino la música como ente, es un lugar que puede ofrecernos una especie de restauración energética y de visiones y de fe ante realidades tan crudas”, afirma.
“Me da la impresión que la vida siempre transcurre así, con estas instancias agridulces y quiero pensar que la música nos da un algo para tirar para adelante y para encontrar mejores maneras de encauzarnos”.
Iraida no cree en la inteligencia artificial y recuerda el dicho de un filósofo italiano que decía: puedo confiar en un plato de comida que me sirven y puedo confiar en pararme frente a una persona que está haciendo arte, música o que está pintando.

“Tengo a algunos colegas, sobre todo los que se dedican a la producción musical, que están sumamente angustiados con el tema de la inteligencia artificial. Para mí es una herramienta de los que quieren caminos fáciles. Insisto siempre en ir a ver a un músico en vivo. Hay que más empeño a tu instrumento y a tu quehacer, porque te vas a tener que parar enfrente de los otros para hablar tu verdad”, dice.
–¿Cómo será el concierto?
–Bueno, mencionar a Israel Cupich o a Gustavo Nandayapa o a Roberto Blanco, es hablar de músicos con unas carreras muy sólidas, discografías muy amplias. Roberto Blanco es un pianista que ha viajado por el mundo tocando prácticamente en todos los continentes, es un alma muy viajera y muy libre. Hoy es una persona que está muy activa en la escena actual de la Ciudad de México. Israel Cupich es un contrabajista también ya con muchos años de trayectoria, ha sido seleccionado por becas del Fonca con las cuales ha producido discos y demás. Y actualmente es el líder del movimiento Jazz MX, que es una comunidad de jazzistas en México que está haciendo cosas muy importantes a nivel talleres, a nivel conciertos. Gustavo Nandayapa, pues ya nada más el nombre Nandayapa es un nombre icónico de nuestra cultura en México, ya que es heredero de la familia chiapaneca de la marimba, de Seferino Nandayapa. Es un músico que también ha viajado por todo el mundo y ha hecho una mezcla de folclore con el jazz y con la música muy libre. Nosotros cuatro, como banda, tenemos un disco que sacamos en 2014 con arreglos muy contemporáneos y muy modernos para el jazz. Esa corriente la hemos seguido alimentando y ahora, por ejemplo, en este concierto que vamos a dar el 31 de mayo haremos ese programa, con parte de arreglos nuevos que hemos estado trabajando en esta última etapa. También sacaremos un disco que se llama Ríos y que son arreglos de música mexicana y música cubana. Lo armé para homenajear a mis padres. Mi papá era mexicano y mi mamá, cubana.
¿Alguno de los temas conocidos que puedas decirnos?
–Estamos estrenando un arreglo súper bonito de la canción de Gustavo Cerati, “Sulky”, por ejemplo. También tenemos un arreglo de una canción de una compositora cubana que viene más como del feeling, que se llama Marta Valdés y la canción se llama “Palabras”, que a lo mejor no es tan conocida. Vamos a tocar una canción de Los Rastrillos, que es una banda de reggae mexicano que se llama “No me doy cuenta”. Y de las cosas que teníamos como ya grabadas y tal, pues tenemos arreglos, por ejemplo, de la banda Mecano, un par de temas de Annie Lennox, un par de temas de Elton John. Y por ahí tratamos, yo digo, trato de como nivelar el programa, pero sí, pues probablemente meta un par de rolas mías.

–Tú armas, digamos, esta banda para precisamente sostener tu voz. ¿Tienes algún registro o vas de registro en registro?
–A mi voz la exploro en toda su dimensión, tanto en el registro como el terreno de los colores. También en estos planteamientos tengo la oportunidad de darle voz a mi arreglista. Mi voz-músico haciendo arreglos y escribiendo y rearmonizando y buscando nuevas maneras de imaginar temas tan icónicos.
–Hay que apoyar a estos lugares nuevos para tocar música…
–Sí, claro, este sábado voy a ir a escuchar a mis colegas, a Luis Miguel Costero y al Santi Ojeda y a Luis Ernesto. Como melómana, celebro justo poder ir a un lugar en donde voy a escuchar música y sé que el audio va a estar padre. No es como de que voy a ir a un lugar y están hablando porque es un restaurante con unos músicos ahí tocando, sino que sabemos que durante una hora nos vamos a concentrar en la música y aprecio mucho los lugares que plantean eso como camino. Estos lugares son como tesoros que hay que cuidar.











