La escuela, sobre todo la escuela reciente, se ha acercado a la literatura tratando de ver todo lo que no es literario, es decir, la parte sociológica. Es muy importante también, pero quería traer como de regreso ciertas herramientas más tradicionales quizá y me gusta la idea de estudiar, que tiene que ver con una lentitud, bajar la velocidad para leer.
Ciudad de México, 19 de diciembre (MaremotoM).- “Los ensayos de este libro fueron escritos entre 2019 y 2024. Su objeto principal, mas no único, es la narrativa mexicana publicada durante la última década. El marco de referencia es adrede caprichoso: más que reiterar estándares académicos, me interesa interrogar al fenómeno literario contemporáneo sin sucumbir a la obviedad, la uniformidad y el aburrimiento”, dice Julián Herbert, el célebre poeta y narrador, en la contraportada del libro que se llama Overol (Random House).
Precisamente le digo que armar la literatura mexicana tiene que ver con ampliar el debate en un nivel no académico (en un país donde si no tienes título no puedes ni esbozar una palabra) y propiciar las buenas lecturas, los buenos ejercicios para tratar de absorber qué es lo que se escribe, más allá de los condicionamientos sociológicos y el poder de lo correctamente político.

–Leyendo tu último libro, uno la verdad que admite que sea un overol el que lo vista uno, porque me parece que es un intento de estudiar la literatura mexicana contemporánea
–La escuela, sobre todo la escuela reciente, se ha acercado a la literatura tratando de ver todo lo que no es literario, es decir, la parte sociológica. Es muy importante también, pero quería traer como de regreso ciertas herramientas más tradicionales quizá y me gusta la idea de estudiar, que tiene que ver con una lentitud, bajar la velocidad para leer.
ENTREVISTA EN VIDEO A JULIÁN HERBERT (VE, ESCUCHA)
–Leí por ahí que tú desarmas la literatura mexicana y lo que pienso es que la armas. Pienso mucho en ese libro de Cortázar, 62 modelos para armar, esta idea de analizar lo que está pasando sin esos argumentos sociológicos que tú expones
–También creo que esa construcción, digamos, como de ser armado, también tiene que ver con la mirada de conjunto. Como los tapices, que a veces las obras están como cada una por su lado y tratar de verlas como un tapiz, no necesariamente como un tapiz social, sino también como un tapiz retórico, de técnicas, de ciertos usos del lenguaje. En lo que más me enfoqué fue en el punto de vista. Cómo constituyen los narradores su punto de vista.
–No le voy a sacar a Cristina Rivera Garza haberse ganado el Pulitzer, muy merecido por cierto, pero me gusta mucho más como libro La autobiografía del algodón (Random House), que es lo que tú analizas
–Pienso que más allá del éxito de El Invencible Verano de Liliana (Random House) y de la polémica que hay alrededor de él, en su uso como literatura y como objeto teórico, Cristina es una gran escritora y creo que tiene una obra súper consistente. No hablo de Liliana, porque mi sensación es que para mí el libro central del pensamiento literario de Cristina es La autobiografía del algodón, estoy de acuerdo contigo.
–Sara Sefchovich piensa igual
–Sí, yo estoy de acuerdo y también creo que el momento histórico a veces genera unas ciertas burbujas. Está bien que esas burbujas existan como entre públicos, de ciertas lecturas, pero también creo que no dejan de ser burbujas que tienen un momento y que pueden ser muy significativas en ese momento, pero siempre estamos construyendo otra perspectiva. Siempre me han interesado las perspectivas laterales, creo que vivimos en una época en la que todo tiende a una centralidad. El poder se centraliza, el gusto por el pop se centraliza, como los libros tienen que ser este, el libro y a mí lo que me gusta y creo que en eso estamos de acuerdo, como ir, adrede un poco por la orilla. Agarrar un poco la vereda lateral, para ver qué hay ahí.

–Por otro lado, la vereda lateral que tiene un poco de futuro. Uno ve cómo los libros van transcurriendo y nos parece que esos libros que ahora son laterales, pronto serán centrales
–Sí, de acuerdo
–En la reciente FIL de Guadalajara, no había nada interesante en lo central
–Sí, creo que la feria fue muy buena, me pareció muy interesante, pero respecto a eso que dices, también creo que hay un fenómeno que se está construyendo, como del, que además creo que mi libro de algún modo está ahí. Que es el pop del paratexto. Las ferias de libros están siendo súper exitosas y están vendiendo muchos libros, pero ya hay una segunda capa, que no es propiamente los libros o la literatura, sino que son los medios digitales, TikTok, las grandes figuras, como súper exitosas, entonces también hay como como la construcción del espectáculo de la cultura. Anoche, el Péndulo subió una lista de sus 10 libros más vendidos como de la semana y Overol está en esos 10 libros. Me sorprendió mucho, lo digo de verdad, no lo digo por cero presunción, lo digo en realidad como con un poco de desconcierto, porque no es un tipo de libro que yo pensaría que estaba en una lista de libros vendidos. Claro, como estamos viviendo esa época del paratexto, tampoco es que se vaya a quedar ahí, porque ese es otro tema, que de pronto estos discursos de lo digital hacen que todo se viralice y todo se acabe muy rápido. Lo que yo espero es que este libro tenga una vida más lenta, aunque sea con unos pocos lectores, esa sería mi verdadera aspiración.











