El pasado mes de diciembre Sofía Comas visitó por vez primera nuestro país, quedó prendada, así, como mandato divino. Las tierras mexicanas le antojan una búsqueda poética propia. Regresó entonces ahora, para actuar en el Ciclo Hiperfolk del Centro Cultural de España en CDMX este 3 de mayo, y con un concierto íntimo en Casa Pepe CDMX el 8 de mayo.
Ciudad de México, 29 de abril (MaremotoM).- Sofía Comas es además de músico y compositora, una performer excepcional, la gracia y energía que desborda en persona durante sus presentaciones van construyendo también de su obra, develándola como un proyecto único, porque ella tan honesta en la búsqueda de la “raíz” nos invita a un laberinto (bellísimo), perfectamente ordenado a través del cual invoca -como si fuera una oración o un recital- poetas, artistas, oráculos, futuros, arquetipos en función de la magia que otorga la poesía.
Estará presentando en el Centro Cultural de España, A un pájaro rojo (Everlasting Records, 2023). Los textos de la autora se entrelazan con cantos y poemas como los del Príncipe Nezahualcóyotl, la curandera María Sabina o el escritor Eckhart Tolle. La artista hace converger en escenario la música electrónica, el diseño sonoro, la iluminación, el movimiento y al palabra, a manera de liturgia, a manera del teatro ritual sin ser tan canónica.
En México grabó “Conjuro 27”, junto con el productor Rafa Durand, sobre ello, comenta: “Es un amuleto sonoro para desprendernos de todo aquello que no necesitamos, lo que no queremos a nuestro lado, antes de emprender un nuevo camino. Simplemente, nos deseo que volemos ligeros”.
–¿Qué te significa estar en México ¿Por qué sientes esa necesidad de vincularte?
– Me hace una ilusión tremenda, desde que publiqué “A un pájaro rojo” sentí la necesidad de venir a México a compartir estas canciones, ya que figuras como Nezahualcóyotl y María Sabina me inspiraron mucho y quería traer a sus tierras lo que gracias a sus bellos poemas he creado como artista. Puro respeto y amor a las fuentes de inspiración. Por otro lado, las ganas de vincularme con vuestra música y cultura está presente en mi música desde antes de ser siquiera consciente. Ya hace muchos años descubrí a Los Cojolites y empecé a interesarme por el folclore en México. De un modo menos explícito, en mi primer álbum me nutrí de vuestra relación con respecto a la muerte y pérdida de un ser querido tanto en literatura como en música. “El verano será eterno”, que es el nombre del álbum es un homenaje a aquellos a quienes queremos y se fueron pero permanecen vivos en nuestro recuerdo. Solía terminar los conciertos con “La Martiniana”, sentía que expresaba perfectamente lo que quería transmitir con ese disco y sin pretenderlo de forma consciente, el vínculo se hizo más fuerte.

–¿Qué es la poesía para ti?
– Me gusta la idea de la poesía como variante de la magia. Atribuir a la palabra un valor mágico. Me interesa mucho cómo la palabra es vehículo para realizar conjuros, plegarias, oraciones. Siento que la poesía nos conecta con nuestra espiritualidad como especie, y en estos tiempos la considero refugio y arma imprescindible. Acudo a la poesía ya sea escrita, hablada o cantada para reconectar con mi esencia. Y lo que más me gusta es como puede reconfortar en soledad pero a su vez lo valiosa que es para la comunidad. Es palabra que une, no palabra que enfrenta.
–¿Qué es lo que presentas el 3 y 8 de mayo? ¿qué verá el público mexicano?
–Presento “A un pájaro rojo”. Tuve la suerte de comenzar a cantar alguna de estas canciones en acústico en enero ya por México dentro de un Recital Concierto que monté junto a mi amigo poeta Gonzalo Escarpa. En esta ocasión presentaré este disco con la producción con la que fue concebido, teclado, secuencias, visuales, me gusta la idea de convertirme por un momento en chamana y conducir un ritual en el que cantarle al amor y la esperanza y deseearnos lo mejor.
–”A un pájaro rojo” surge después de la pandemia ¿se ha transformado ahora? ¿cómo ha ido cambiando ese pájaro rojo?
Es curioso, porque este disco nació en una época de mi vida en la cual estaba muy vulnerable, desamor, temores vitales… Así que me inventé mis propias oraciones. Aún a día de hoy acudo a algunos versos de las canciones para tomar fuerzas y retomar la ilusión cuando se tambalea. Es mi disco talismán, una bonita compañía.

–¿Qué viene para ti?
Viene un proyecto literario acompañada de un amigo y gran ilustrador vinculado con el imaginario del disco. Y se viene comenzar a transitar el camino para un nuevo album, ya tengo enfrente la casilla de salida, ahora se trata de aprender, estar receptiva, inspirarme de aquello que he marcado como fuente de aprendizaje y de otros artistas con los que compartir este camino. Disfruto mucho colaborando tanto con músicos como con artistas de otras disciplinas, ya sea invitándoles a participar en mis proyectos como contribuyendo a los suyos. Adoro colaborar.
–¿Qué es lo que más te gusta de la música mexicana?
Recién estoy empezando a conocer un poquito más el Son Jarocho, participo y aprendo en unos talleres que se realizan en Madrid. De ahí estoy aprendiendo lo bonito de compartir, no hay que ser músico virtuoso, se trata de reunirse, cantar, tocar, bailar. Siento que la música forma parte de vuestro día a día, es un bien popular y no hay nada que me parezca más valioso y transformador que eso.











