Uno de los museos más visitados es el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta en la sala 30 una selección de cincuenta collages de la directora y guionista de cine Isabel Coixet (1960).
Madrid, España, 23 de junio (Maremoto).- España presenta el mejor tiempo de visitantes turísticos, y una de las ciudades más visitadas es Madrid, que cuenta con una variedad y propuestas para la distracción familiar y visitantes que desean conocer más el arte.
Uno de los museos más visitados es el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta en la sala 30 una selección de cincuenta collages de la directora y guionista de cine Isabel Coixet (1960).
Comisariada por Estrella de Diego, esta muestra forma parte de la programación de PhotoEspaña 2025. Coixet lleva años trabajando en unos collages de papeles y fotos donde coloca al espectador en un lugar narrativo semejante al cinematográfico a partir de sus juegos de montaje.
“Isabel Coixet Collages. Aprendizajes en la desobediencia. ” es el título de la exposición. Estrella de Diego explica que “las historias mejor contadas son las que se construyen a retazos”, las que exigen hacer un esfuerzo por recomponer las piezas y otorgar un significado, algo habitual en el cine y, en concreto, en el de Coixet.

El collage surgió a principios del siglo XX de la mano de artistas como Braque y Picasso, seguidos por otros vanguardistas como los alemanes Kurt Schwitters o Hanna Höch, que comenzaron a recolectar y pegar trozos e imágenes para construir nuevas realidades.
Explica que esta experimentación tiene su origen, a su vez, en el modo en que el cine, a partir de su nacimiento en 1895, crea historias fragmentos mediantes, fotogramas, modificando la forma de observar el mundo de una generación entera.
Explica que los visitantes verán el collage, cuya esencia reside en la carga de significado de las piezas que lo componen, el cine, según la comisaria, debe tener un “margen para lo adivinatorio”.

Dice Estrella de Diego que Isabel Coixet desprende en sus obras la misma desobediencia que reside en sus largometrajes, reflejando temas aparentemente banales, como las pequeñas cosas y la vida corriente, que se convierten en cuestiones abordadas desde puntos de vista inesperados. En ellas incluyen frases en diferentes idiomas que se van intercalando como llamadas de atención o puntos de partida para imaginar el relato, reflejo de su manera de jugar con los varios niveles de lectura.











