Helen Mirren

HELEN MIRREN: A LOS 80 AÑOS DESATA LA GUERRA EN MOBLAND

A sus 80 años, Dame Helen demuestra que el poder no caduca. Mientras otros planean la jubilación, ella se calza un abrigo de piel, levanta su copa y declara la guerra. Y, francamente, no podríamos estar más entretenidos.

Ciudad de México, 8 de agosto (MaremotoM).- Londres, 2025. Nada de sentarse a tejer batitas: Dame Helen Mirren vuelve a apretar el gatillo de la ficción y se coloca al frente de la familia criminal Harrigan en MobLand, la nueva serie de Paramount+ cocinada por Guy Ritchie.

La actriz británica, que acaba de soplar 80 velas, encarna a Maeve Harrigan, una matriarca tan elegante como letal, cuya lengua —un insulto lanzado en mitad de una negociación— enciende la mecha de una guerra mafiosa que sacude todo Londres.

Una superproducción con sello Guy Ritchie

MobLand nació de un guion del irlandés Ronan Bennett (Top Boy) y cuenta con Ritchie como productor ejecutivo y director del episodio piloto. Estrenada el 30 de marzo de 2025, la primera temporada de diez capítulos se convirtió en la gran apuesta criminal del año para Paramount+

El éxito fue tal que la plataforma confirmó una segunda entrega apenas tres meses después de su debut. Aquí la crítica de maremotom.com, realizada por Juan José Rodríguez.

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El clan Harrigan: sangre azul, pero sangre al fin

El linaje lo encabeza Conrad (Pierce Brosnan), “hombre de familia”, cuyos modales británicos esconden un puño de hierro. A su lado, Maeve (Mirren) maneja las finanzas, los silencios incómodos y el miedo.

El fixer Harry Da Souza (Tom Hardy) es la mano derecha; Kevin (Paddy Considine), el hijo sensato y Eddie (Anson Boon), el nieto insoportable que pone la pimienta. Todos orbitan alrededor de Maeve, que empuja a Conrad a responder cada falta de respeto con pólvora. El mosaico coral —y su pedigrí actoral— es uno de los imanes de la serie.

En el capítulo cinco, un comentario despectivo de una rival —una sola palabra, pero cargada de veneno— basta para que la matriarca declare la guerra total. El guion convierte la ofensa en un asunto de honor: los Harrigan dejan claro que, en su mesa, la cortesía vale tanto como el negocio. De ahí en adelante, la lucha con los Stevenson convierte a Londres en tablero de ajedrez con cadáveres de por medio.

Helen Mirren
Al lado de su psicótico marido en la ficción, Pierce Brosnan. Foto: Cortesía

“Fue liberador… y, para mi sorpresa, muy cómodo”

Mirren reconoce que ponerse en la piel de una psicópata sin remordimientos resultó “como meterse en una bañera caliente” y asegura que la libertad que le da Maeve se parece a “estar muy, muy borracha: no te importa nada ni nadie”

Para la actriz, la serie demuestra cuánto ha avanzado la televisión: “Si MobLand se hubiera hecho hace 20 años, ninguno de estos personajes femeninos existiría. Ahora tienen agencia y poder”

Lejos de encasillarse, Mirren combina su reinvención artística con campañas públicas que combaten la discriminación por edad. Embajadora de Age UK, repite que “nunca es demasiado tarde” para probar cosas nuevas y que la clave está en aceptar el paso del tiempo con optimismo.

Ganadora del Oscar, el BAFTA, el Globo de Oro y el SAG por The Queen, Mirren ha paseado su versatilidad desde Shakespeare a la acción (RED, Shazam! Fury of the Gods) y en TV ha marcado hitos con Prime Suspect y, recientemente, 1923. Ahora, con MobLand, vuelve a su “terreno natural”: el Londres urbano y peligroso que moldeó su adolescencia —o, como ella misma dice, “mi vibra”

La segunda temporada empezará a rodarse en otoño boreal y, según fuentes de la producción, profundizará en el choque entre tradición y modernidad dentro del clan. Mirren ya advirtió que Maeve “no tiene brújula moral, ni la va a encontrar” —una promesa, o amenaza, para los rivales que aún queden en pie.

A sus 80 años, Dame Helen demuestra que el poder no caduca. Mientras otros planean la jubilación, ella se calza un abrigo de piel, levanta su copa y declara la guerra. Y, francamente, no podríamos estar más entretenidos.

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