Edmundo Paz Soldán

HAY FESTIVAL | ¿Se puede utilizar el humor para escribir sobre la extinción de las especies?

El escritor Edmundo Paz Soldán, que reside desde finales del siglo pasado en EEUU, realiza una radiografía de los engranajes que mueven sus intereses literarios.

Ciudad de México, 9 de septiembre (MaremotoM).- La entrevista tiene lugar en el foro creado para las conferencias de prensa que los participantes ofrecen durante los cuatro días que dura el Hay Festival Querétaro, encuentro de gran solera literaria en el cual, a lo largo de los años, participan grandes de las letras.

Antes de tomar asiento, el cochabambino Edmundo Paz Soldán (Bolivia, 1967), que junto con el chileno Alberto Fuguet son dos de los autores más representativos de la generación McOndo, da unas pinceladas de su labor como catedrático de literatura latinoamericana en EEUU.

“No tenemos un programa de estudio rígido, lo que se enseña se va desplazando de acuerdo a tus intereses. Por ejemplo, ahorita estoy dando un curso de la literatura de transición del finales del siglo XX al XXI”, dando un salto que le permite situar la conversación en el tema de nuestra entrevista, señala: “más que un proyecto literario, lo que puedo definir son las cosas que me interesan en este momento”.

Edmundo Paz Soldán
Editó Almadía. Foto: Cortesía

Paz, a lo largo de los años, logró apuntalar una obra que se interesa por la cicatriz que las nuevas tecnologías dejan en la vida cotidiana, ahí encontramos, por ejemplo: La vía del futuro (Páginas de espuma, 2021) y La mirada de las plantas (Almadía, 2022); pero también sigue de cerca la desestabilización de los ecosistemas, tema medular en Los días de la peste (Malpaso, 2017).

Quien se acerque a las poco más de dos docenas de obras publicadas por el autor hallará varios géneros populares mezclados con ciencia ficción, fantasía o literatura de horror, “la especulación me permite tomar cosas del presente que me rodea para proyectarlas hacia el futuro y tratar de responder hacia a donde estamos caminando como sociedad”, justifica el profesor de literatura de la universidad de Cornell.

En su trayectoria, habitualmente se ha movido entre la escritura de novela y cuento, cuando contrasta la tradición norteamericana de narrativa de ciencia ficción frente a la latinoamericana, la segunda se ve en clara desventaja, afirma, e inmediatamente teoriza una causa: “la tradición latinoamericana se enfrenta a dos obstáculos, por un lado vive lo que François Hartog llama presentismo, el latinoamericano está leyendo mucho más autores contemporáneos mientras el consumo de narrativa escrita en el pasado se va adelgazando.

Un factor que alimenta el presentismo es la inestabilidad política y económica de su sociedad”. “Piensa en nuetros gobiernos”, sugiere, “¿hacer un plan quinquenal o un plan cuadrinal cuando no sabes si en tres meses van a cambiar a los ministros? Nuestros regímenes políticos no están signados por una estabilidad que nos permita proyectarnos mucho tiempo en el futuro, en cuestiones sociales, políticas y económicas, sucede lo mismo y esto incide de alguna forma también en nuetra literatura”.

Edmundo Paz Soldán
Foto: Cortesía

“Necesitamos, como un ejercicio, imaginar más el futuro y romper con esta cuestión presentista que tenemos”, receta Paz Soldán y explica que la alta ingesta de lo contemporáneo se agudizó durante los años pandémicos: “la emergencia sanitaria nos sentenció a entrar en una especie de inercia del presente, no podías planear algo por un mes porque no sabías si ibas a estar enfermo o no en las próximas semanas, no teníamos certeza de encontrar un vuelo, se mermaron las formas de desplazarse de un lugar a otro, tampoco sabíamos si encontraríamos abiertos los supermercados o las tiendas u otros espacios. Fueron años en los que vivimos una especie de presente congelado de los que apenas estamos empezando a salir. Más allá de las cuestiones de la enfermedad, en el plano psicológico, cuán grande fue la pandemia en la reconfiguración de ciertas formas de entender el tiempo”.

Con Allá afuera hay monstruos, Paz Soldán participó en la crónica parcial de los años pandémicos congregada por Guadalupe Nettel y Jorge Volpi, Diario de la pandemia (UNAM, 2020), un año más tarde su texto se convirtió en una novela publicada por Almadía con el mismo nombre.

“En los momentos de crisis necesitamos nuevas formas de reconstruir o reconfigurar nuestras sociedades y tenemos que hacer modelos alternativos de desarrollo social”. ¿La literatura especulativa es una herramienta para lograrlo? “En muchos casos la literatura de ciencia ficción abusa de la distopía. Parecería que de manera natural nos es más facíl pensar el desastre o el naufragio antes de la posibilidad de ver cómo podemos construir nuevas sociedades a partir de los escombros” Apostilla. “Creo que un desafío para los escritores sería ver cómo podríamos, sin pasarnos a una utopía ingenua, imaginar posibles futuros sin tener que caer en esta estampa desoladora”.

Desde un punto formal, se puede decir que Edmundo Paz Soldán cultiva una literatura que le permite hacer un análisis de la sociedad latinoamericana contemporánea llevando a cabo un examen a profundidad de lo que sucede después de uno de los más inestables y atípicos después de la crisis de salud. Confiesa que le cuesta mucho utilizar el humor o la ironía en su literatura, pero reconoce que “son una buena herramienta para no tomar todo de manera catastrófica o tremendista” y, como buen profesor, invita a la conversación a una crítica norteamericana que cuestiona que la única forma literaria de representar la extinción de las especies sea la elegía o la melancolía e inmediatamente lanza un desafío: ¿se podría utilizar otro tono como el humor para escribir sobre estos temas?

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