Es más, el Mundial se resolverá por detalles o destellos de los grandes jugadores y en ese caso, Argentina tiene a Lionel Messi, pero Francia tiene a Kylián Mbappé y Croacia a Luka Modric, tres de los que pueden frotar la lámpara y hacer magia. Marruecos, en cambio, apuesta todo a la lucha y a su seguridad defensiva.
Ciudad de México, 10 de diciembre (MaremotoM).- Por primera vez en la historia de los Mundiales de fútbol, un seleccionado africano se mete entre los cuatro primeros, aunque para llegar a la final tendrá que destronar al vigente campeón Francia.
Marruecos, con jugadores en todas las principales ligas europeas, se dio el lujo de eliminar primero a España y luego a Portugal, dos de los candidatos a ganar este Mundial y ahora va por Francia, al que le promete no ponerle las cosas fáciles.
Con un técnico marroquí (a pesar de haber nacido en Francia) con pocos antecedentes como Walid Regragui y basado en la seguridad de su defensa, donde se destaca el gran arquero del Sevilla, Bono y con un esquema defensivo muy seguro, volteó dos gigantes europeos (en realidad tres, porque en el grupo le ganó 2 a 0 a Bélgica) y va por el primer sueño africano en el Mundial.

Francia, por su parte, mostró todo su poder ofensivo (no extrañó para nada la ausencia de Karim Benzemá), con un Kylian Mbappé, que es el goleador del Mundial con 5 tantos y con el resurgimiento del veterano Oliver Giroud, que sigue mostrando su vigencia, sobre todo en el juego aéreo.
Fue la única selección que no jugó alargues, ni pateó penales, porque en 90 minutos eliminó primero a Polonia (3-1) y después a Inglaterra (2-1), aunque en este caso el que erró un penal fue Harry Kane de Inglaterra, que hubiera llevado el partido al alargue.

Del otro lado, Argentina con un Lionel Messi muy inspirado, aunque sufriendo más de lo que su fútbol merece, eliminó primero a Australia 2 a 1 y luego por penales a Países Bajos, en un partido que ganaba 2 a 0 y los neerlandeses le empataron en tiempo adicional, con un poco de complicidad del árbitro español Matheo Lahoz, que volcó la cancha con sus fallos.
En los penales, como en la Copa América, volvió a aparecer la figura gigante de “Dibu” Martínez atajando dos.
El rival de Argentina, será el combativo Croacia, acostumbrado a sufrir y a ganar en los penales, luego de 120 minutos, con un Luka Modric todavía muy vigente y con Brozovic y Kovacic como socios, los croatas se sacaron de encima a la sorpresa Japón y luego voltearon al candidato de todos Brasil.

En los dos partidos iban perdiendo y pudieron empatar y en los dos apareció la figura de su arquero Dominic Livakovic, un verdadero especialista en atajar penales, al que este Mundial consagró y es muy posible que emigre del Dínamo Zagreb en el próximo mercado, con destino a una de las ligas top del fútbol europeo.
En esta última semana en Qatar todo puede suceder, como que se repita la final del Mundial de Rusia 2018 entre Francia y Croacia, dos selecciones que mantuvieron sus cuerpos técnicos y la base de esos finalistas. Puede darse, en cambio una final inédita entre Marruecos y Argentina y también, las otras dos combinaciones (Croacia – Marruecos o Argentina – Francia), todo puede suceder porque el Mundial es muy parejos y no hay grandes diferencias entre los cuatro equipos.
Es más, el Mundial se resolverá por detalles o destellos de los grandes jugadores y en ese caso, Argentina tiene a Lionel Messi, pero Francia tiene a Kylián Mbappé y Croacia a Luka Modric, tres de los que pueden frotar la lámpara y hacer magia. Marruecos, en cambio, apuesta todo a la lucha y a su seguridad defensiva.











