Los desastres ecológicos del antropoceno, las derivas radicales de lo políticamente correcto, la imposición del lenguaje incluyente y, por supuesto, el feminismo (o, más bien, los feminismos radicales), nada deja sin tocar este libro divertido y al mismo tiempo punzante, reflexivo.
Ciudad de México, 8 de agosto (MaremotoM).- Hay que tratar con humor los temas que hoy están de moda. No por ello menos importantes, pero a veces la cotidianeidad nos regala otras cosas que no son el calentamiento global, el machismo o la condición de género para analizar tal u otra cosa.
Así se lo ha tomado, sobre todo para analizar, debatir, en su libro más político, el escritor Adrián Curiel Rivera. El libro se llama Camino de Wembra y tiene varios relatos que hacen centro en los temas que hoy son “trascendentes”, señalando entre otras cosas la hipocresía de marcar “los y las”, por parte de instituciones que hacen por la igualdad de género.
¿Hoy los temas son propios para una cancelación, para un gesto que no conlleve grandes consecuencias? ¿La ética es una cuestión de apariencia?
Los relatos son de ciencia ficción: Un hombre obligado a participar en una extravagante ceremonia de fertilidad. La ejecución de un académico por una falta lingüística imperdonable en el Imperio del Pueblo Bueno y Sabio. Una nave proveniente de Marte que regresa a la Tierra con un peligroso cargamento de heterosexuales. La incierta y peligrosa expedición emprendida por la jefa del Departamento de Compostaje Posthumano, su asistente cyborg y la robot R2Dta por las últimas selvas tropicales en busca de una fabulosa sustancia que elimina el machismo, son los ítems que menciona Lectorum, su casa editorial.

Los desastres ecológicos del antropoceno, las derivas radicales de lo políticamente correcto, la imposición del lenguaje incluyente y, por supuesto, el feminismo (o, más bien, los feminismos radicales), nada deja sin tocar este libro divertido y al mismo tiempo punzante, reflexivo.
ENTREVISTA EN VIDEO A ADRIÁN CURIEL
“Son temas que nos incumben a todos. Nuestro papel en la sociedad se da en un contexto de mucha polarización. Son temas que me han interesado y me pareció interesante plantear una sátira desde la ciencia ficción”, afirma Adrián Curiel Rivera.
“Intento plantear otros escenarios, para verlos con menos apasionamiento y plantear esta cuestión con las redes sociales y los ajusticiamientos sumarios”, agrega.
“El cuento del criado”, por ejemplo, se plantea como una paráfrasis del “Cuento de la criada”, de Margaret Atwood. ¿Cómo sería si fuera todo al revés?
“No es un libro que pretenda hacer pedagogía, pero sí quiere abrir nuevos cauces de diálogo”, afirma el autor.
En la cotidianeidad estos temas a veces parecen no tener el centro. ¿Pensamos a diario en el calentamiento global?

“El humor es un recurso para poder ver los temas desde otro cristal. Las cosas dramáticas, como usar el lenguaje incluyente en todo momento, que en el fondo no resuelve nada, hay una gran hipocresía, pues no hay capacidad para resolver las cosas. No deja de ser un problema para muy pocas personas. La gente en general está preocupada por el problema de comer o no comer. La cultura de la cancelación es la poca posibilidad de respetar al otro”, asegura.
“Creo que estamos en una especie de bisagra entre lo utópico y lo distópico. Hay teorías muy radicales que dicen que el hombre debería desaparecer. Que debería desaparecer la heterosexualidad. Hay que tratar de entender al otro, en lugar de sumarse a un discurso”, afirma.
“Este es mi libro más político, porque también hago una parodia y cuestionamientos a muchas cosas que están ocurriendo ahora. Estamos hablando de una sociedad muy empobrecida intelectualmente”, concluye.











