Tryno Maldonado

Esta es una novela oaxaqueña, la narro desde esa experiencia: Tryno Maldonado

“Pensaba también en estas novelas de la tierra, en Huasipungo, novela de Jorge Icaza, antes que el boom latinoamericano, esas novelas que quedaron silenciadas por el fulgor del boom. Siempre quise escribir una novela de estas características, pero requería de un nivel técnico más elaborado y quizás por eso el tiempo para su elaboración”, acepta.

Ciudad de México, 23 de diciembre (MaremotoM).- A punto de terminar el año, una novedad nos sacudió en el escritorio. Se trata de Los demonios, la novela que abarca tres ediciones, fruto de 10 años de trabajo del escritor Tryno Maldonado.

Dice que Los demonios es una novela totalmente oaxaqueña. Habla de su influencia de Joseph Conrad, de Moby Dick, de Miguel Ángel Asturias y de las novelas de la tierra, antes del boom, que recorrieron un camino con el paisaje y con el entorno. Dice que no puede no tomar posición “en este infierno que vivimos” y admite sentirse “liberado” cuando ha dejado de pensar en las editoriales grandes y prestigiosas: ha escrito esta novela “total” como quería y al tiempo necesario, unos 10 años de su vida.

Tryno Maldonado
Pensaba también en estas novelas de la tierra, en Huasipungo, novela de Jorge Icaza. Foto: Cortesía

En esta entrevista, cuenta su proceso de escritura y las líneas que va llevando a lo largo de la historia. Habla de las minas, de las mujeres, del cuerpo contra la industrialización, del narcotráfico y los militares como una sola fuerza que atosiga la tierra indócil y al mismo tiempo sojuzgada.

“Creo que el libro está más emparentado con los libros de viajes, estaba yo leyendo a Moby Dick, Meridiano de sangre, de Joseph Conrad. Ese paisaje genera tensión con muchos de los personajes. Sobre todo, cuando estás hablando de una mina de oro y de plata. Yo vivo en Oaxaca hace 16, nací en Zacatecas, que es semidesértico. Conocer los nombres de los árboles, que de por sí me llamaban la atención de pronunciarlos”, admite Tryno Maldonado en entrevista por zoom.

La narrativa se ha dado de forma natural en la escritura de Tryno Maldonado. Conrad hace una referencia a la incapacidad de la experiencia colonial de nombrar el entorno. “Se vuelve indecible esta realidad para Conrad y sin ánimos de compararme, ese lenguaje está vivo, palpitante. Incluidas también las varias lenguas que se hablan en la novela, se vuelve un crisol de lenguajes, además del nombre de las plantas, los nombres de las tecnologías, de las minas”, afirma.

“Pensaba también en estas novelas de la tierra, en Huasipungo, novela de Jorge Icaza, antes que el boom latinoamericano, esas novelas que quedaron silenciadas por el fulgor del boom. Siempre quise escribir una novela de estas características, pero requería de un nivel técnico más elaborado y quizás por eso el tiempo para su elaboración”, acepta.

Tryno Maldonado
Publicado en forma independiente. Foto: Cortesía

Los médicos viven en situaciones hostiles, habla Tryno de Ismael, cuyo modelo fue el protagonista de La peste, de Albert Camus.

“La figura del médico es muy respetada en la comunidad. Convive con los estadounidenses ingenieros de las minas y con los obreros. Tuve a una amiga médica que estudié en Cuba, que fue mi especie de asesora”, dice.

El cuerpo humano se confronta con la mina. A ver quién gana. “En la novela también se habla de los seres vivientes de la montaña. Incluso los pueblos zapotecos tienen parte del cuerpo de paisaje. Ese cuerpo de la montaña es lacerado, perforado, también está muy presente. La carne frente al mineral construye una novela gótica, que muestra a los cuerpos como los despojos de un sistema capitalista. Me gusta transmitir emociones con lo que escribo, me gusta pasar por el cuerpo la escritura, en un ambiente tan hostil era imposible no narrar desde ahí. Cuando se reúnen los mineros casi nadie tiene el cuerpo completo”, afirma.

La mujer lleva todas las de perder. Pareciera ser que el paisaje natural incorpora a la mujer y al hombre, pero cuando entra la industria hay más desigualdad.

“Me llama la atención los principios del capitalismo verde, esos mineros canadienses que te hablan de la mujer para el desarrollo, cuando en realidad someten a las mujeres y a los menores. Eso está interesante cuando el entorno actual coincide con el narco y con el ejército. Pensaba en Rita Segato, cuando habla en las guerras informales el cuerpo no combatiente o femineizado es el primero en ser destruido. Los cuerpos femineizados son como un lienzo para llevar un mensaje de terror a la comunidad”, expresa.

“Mucha de la trama tiene resonancia en la experiencia que he vivido en Oaxaca a lo largo de 16 años. En todas las regiones de Oaxaca hemos tenido resistencias a las mineras, donde no han permitido que las mineras entren, evitar que coopten a las autoridades. Cuando logran echar a las mineras, aparecen grupos paramilitares”, denuncia.

“Esta es una novela oaxaqueña, la narro desde esa experiencia. Es como básico, la organización, la resistencia, las luchas de las comunidades. Oaxaca es como un botín que se frotan las manos desde arriba para quedarse con él”, expresa.

La organización es que es una novela lineal que se publicará en tres tomos. Los próximos dos saldrán en marzo. “Mi primer mandamiento es no aburrir al lector”, dice Tryno.

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