Dice Manya en entrevista que la adaptación al teatro, a pesar de que ella es una consagrada dramaturga, no es nada fácil. Ella prefirió la novela para contar cómo busca a su padre, que ha sido internado en una clínica de rehabilitación que desconoce. La realidad le muestra que no puede enfrentarse a ella sin salir gravemente lastimada.
Ciudad de México, 28 de agosto (MaremotoM).- Una novela negra que trata los temas de la desaparición, de la adicción al alcohol y del amor por los animales, que al final salva.
Así es El edén, I.A.P., de Manya Loría, que ha editado el Fondo Editorial de Querétaro.
El libro es una crítica acertada y también con mucho amor de las desventuras de Ana, que ha sido seleccionada como parte del Programa Internacional de Dramaturgia: Royal Court Theatre + Anglo Arts y la Cátedra Extraordinaria Ingmar Bergman de la UNAM, en proceso de adaptación a teatro y en versión cinematográfica.
Dice Manya en entrevista que la adaptación al teatro, a pesar de que ella es una consagrada dramaturga, no es nada fácil. Ella prefirió la novela para contar cómo busca a su padre, que ha sido internado en una clínica de rehabilitación que desconoce. La realidad le muestra que no puede enfrentarse a ella sin salir gravemente lastimada.

Manya Loría (CDMX, 1989) es Licenciada en Artes Escénicas (UAQ) y Maestra en Dramaturgia (UNA, BA). Como dramaturga tiene doce obras estrenadas. Fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas en Dramaturgia (2018-2019). Su libro Carne de cañón (2021) y su novela El Edén, I.A.P. (2022) fueron dictaminados favorablemente en el Fondo Editorial de Querétaro para su publicación. Fue seleccionada en el Programa Internacional de Dramaturgia, de Teatro UNAM con Royal Court (2022) y realizó una residencia de escritura en Le Cube, en Montreal (FONCA-CALQ). Actualmente es guionista de series y película y colabora en Metamorfina Teatro y dirige la compañía Los improductivos.
ENTREVISTA A MANYA LORÍA
“Para mí era muy importante retratar una realidad espantosa en la que vivimos, pero que a la vez no somos víctimas. Nos podemos refugiar en los animales de compañía, en el amor que tenemos por nuestros padres, por nuestra familia. No hay mucho más que podamos hacer en este país”, asegura Manya en entrevista.
“Hay una vulnerabilidad en nuestros padres que está bueno aceptarla. Nosotros, al tener un poco más de conciencia, nos podemos hacer cargo de otras cosas que estaban más normalizadas”, agrega.

La generación de Loría está atravesando una crisis económica muy fuerte. Tienen que vivir con roomies, no quieren tener hijos, no se quieren casar, “pues la situación es mucho más precaria para nosotros”, afirma.
“En el libro, los personajes más importantes son los gatos. Mi generación tiende a tener plantas y animales, en lugar de tener hijos. Pasamos de niños a perritos”, expresa.











