Michel Nieva

En mi escritura hay una sátira de esa ciencia ficción capitalista: Michel Nieva

Este libro La infancia del mundo, de Michel Nieva, inaugura una forma de narrar y otros referentes que no son los habituales para construir una narrativa. Si antes pensábamos en una película de Andrei Tarkovski para formar nuestra personalidad y nuestros intereses, hoy los jóvenes como Nieva (1988), piensan precisamente en los videojuegos.

Ciudad de México, 15 de mayo (MaremotoM).- Hay muchos jóvenes que son citados votando en distintos países a la ultraderecha. Eso es lo que quieren que sepamos los medios de comunicación hegemónicos. Sin embargo, hay muchos otros jóvenes que protestan contra el capitalismo, que denuncian cómo este sistema está destruyendo el mundo y fabrican historias de ciencia ficción (no tanto, la verdad) para llevarnos a una reflexión profunda y terminante.

Este libro La infancia del mundo, de Michel Nieva, inaugura una forma de narrar y otros referentes que no son los habituales para construir una narrativa. Si antes pensábamos en una película de Andrei Tarkovski para formar nuestra personalidad y nuestros intereses, hoy los jóvenes como Nieva (1988), piensan precisamente en los videojuegos.

Michel Nieva
Editó Anagrama. Foto: Cortesía

Dice la editorial: El protagonista de esta historia no entiende el significado de las palabras “invierno”, “frío” o “nieve” porque nunca ha experimentado los fenómenos que describen. Estamos en Victorica, provincia de La Pampa argentina, en fechas posteriores a 2197, año en el que se derriten los últimos hielos antárticos y sobreviene una catástrofe climática sin precedentes, que transforma radicalmente el paisaje de la región en un Caribe Pampeano. En este contexto crece el niño dengue, el protagonista, portador de este virus; un mosquito humanoide cuyo aspecto monstruoso no solo lo convierte en carne de cañón para sus compañeros de clase –comandados por un tirano llamado el Dulce–, sino que también provoca el desprecio de su propia madre.

ENTREVISTA EN VIDEO A MICHEL NIEVA

Si el capitalismo ha destrozado la naturaleza, ¿puede reutilizar sus propios métodos para reconstruirla? ¿Acaso la realidad virtual que se les ofrece a los personajes en el videojuego Cristianos vs. Indios es más vivible que sus propias vidas?

–Estamos frente a una nueva manera de narrar

–Me han dicho que para la ciencia ficción era una nueva manera de narrar. Lo beneficioso que tiene el género es que como una máquina de triturar y de procesar cualquier cosa. Yo aprovecho un poco eso para incluir la alta literatura.

–También es cierto que hay mucha diferencia de edad y tienes referencias que no tengo

–En el caso de los videojuegos, para escribir La infancia del mundo, veía la importancia que tiene el videojuego en la construcción de la subjetividad. En la literatura no tiene tanta importancia el videojuego, como la que tiene en la cultura contemporánea. Me interesaba también pensar el capitalismo como un videojuego. En Argentina, las personas que trabajan dependen de multimillonarios que deciden sobre nuestro futuro como si fuera un juego.

–El tiempo es inmedible en tu novela

–Una de las apuestas de la novela era narrar los tiempos del cambio climático, que introducen a la especie humana en un tiempo mayor al que puede contar el humano. En décadas, en siglos, lo máximo que puede narrar la novela es Cien años de soledad, pero ¿qué pasa con estos grandes tiempos planetarios, que se miden en eras, en neones? La gran apuesta del libro era querer narrar en estos tiempos. Tratar de narrar tiempos no humanos en la literatura.

Michel Nieva
La novela apuesta por pensar el tiempo de una manera no cronológica. Foto: Cortesía

–Hay un tiempo que no contamos y vivimos y también es inmedible

–La novela apuesta por pensar el tiempo de una manera no cronológica. Uno de los temas de la novela es el virus, que no está vivo, sino que se activa o se desactiva. La violencia, al no haber sido reparadas, se repiten en cualquier época. La novela transcurre en el siglo XXIII, pero las violencias que ocurren se repiten.

–Y atacas el capitalismo. Me parece que forma parte de una nueva novelística que ataca el capitalismo

–Yo nací en la década del 80, que Mark Fisher lo llama la era del capitalismo, el auge del sistema. Me gusta imaginar que el capitalismo va a durar cuando el mundo ya no exista. Ahí está la materia narrativa de la ciencia ficción. Elon Musk, por ejemplo, la decoración de sus naves la hace un diseñador de Hollywood, que también realiza las películas de ciencia ficción. Uno se encuentra en la responsabilidad de lidiar con esa ciencia ficción que funciona como el mainstream absoluto. En mi escritura hay una sátira de esa ciencia ficción capitalista.

Comments are closed.