Laura Barrera es muy conocida a través de la pantalla de Canal 22, pero también hace veinte años que conduce el programa radial El soundtrack de una vida. Por él han pasado muchas personalidades, que a veces nada tiene que ver con la música, hablando no de sus temas favoritos, sino de aquellos que diseñan una existencia.
Ciudad de México, 17 de mayo (MaremotoM).- Laura Barrera es muy conocida a través de la pantalla de Canal 22, pero también hace veinte años que conduce el programa radial El soundtrack de una vida.
Por él han pasado muchas personalidades, que a veces nada tiene que ver con la música, hablando no de sus temas favoritos, sino de aquellos que diseñan una existencia.

“Nuestro primer programa fue el 22 de julio del año 2005. Estamos cumpliendo este julio 20 años al aire y este mayo mil programas al aire, así que la verdad es que para mí esta entrevista es una celebración de algo que perdura y que es la memoria, que es el sonido, que junto con el olfato, dicen los científicos, que son las dos maneras en las cuales tú puedes viajar en un túnel del tiempo y regresar a un momento, regresar a una persona, a una historia y sentirla en esas neuronas espejo que tenemos como si la estuvieras viviendo”, declara la bella conductora que recientemente ha salido del programa Noticiero del 22, porque precisamente lo han sacado.
Ahora, con muchos proyectos en el canal 22, entre ellos un programa dedicado a los animales, celebra lo que le ha dado muchas sorpresas, entre ellos el practicar su amor por la entrevista.
“Me parece, como bien ha dicho Gabriel García Márquez, que la entrevista es el más difícil de los géneros y por ello mucha gente como, por ejemplo, José Emilio Pacheco decía que él tenía el síndrome de la escalera con las entrevistas, porque decía, doy una, hablo y cuando me voy saliendo, me bajo la escalera, me voy hacia mi casa, me regreso y digo, ¿por qué dije eso? ¿Por qué acepté hacer esta entrevista y dije puras cosas que yo no quería decir o de las cuales ya me arrepentí? El soundtrack de una vida no es tanto una entrevista. Lo planteo como una entrevista un poquito escondida, un poco oculta, porque la gente cuenta lo que quiere contar y a veces se va de la lengua un poquito. Y me ha pasado mucho que gente a la cual le la invito, hay tal nivel de relajamiento porque están contando, están viajando, gracias a la música, a una etapa de su vida que cuenta cosas de las cuales luego se arrepiente y dice, creo que me pasé de la mano, creo que conté de más”, afirma.
“Hay gente que regresa y me dice, Laura, ¿no crees que fue demasiado indiscreto lo que conté? Les digo, mira, a lo mejor si lo cuentas en una entrevista política o de otro orden, sí, pero en el contexto en el que estás narrando tu vida, no. Por ejemplo, uso de sustancias ilícitas, como tu primera vez románticamente con alguien. Y dicen, oye, me excedí. No, no, no, porque yo creo que toda vida es extraordinaria y toda vida bien contada puede ser la mejor historia, la mejor novela, la mejor radionovela, en este caso, es lo que procuramos hacer”, agrega.
–A mí me gustaría un soundtrack de una vida todos los días
“Tengo la costumbre de entrevistar pocos músicos, porque en realidad este programa, aunque nos han reconocido como programa musical y hasta nos han premiado como programa musical en algunas ocasiones, no es un programa de música. Hay música, pero no es un programa de música. Es un programa de historias que marcan, de memorias, de exploración hasta incluso a veces psicológica, porque de pronto me ocurre que la gente me empieza a contar situaciones complicadas de su vida, como si estuvieran en un diván público, como le llamó en algún momento Nicolás Alvarado al programa. Dijo, es que parece que estás con el psicólogo contando tu vida, ¿no? Entonces, bueno, eso me ha pasado mucho, ¿no? Que se convierte en un espacio de enorme confianza y me pueden contar cosas inesperadas, pueden surgir memorias y además tengo algunas serendipias que me han pasado que no sé si quieras que te cuente”.
–Sí, claro, dime
–En un programa con Laura Esquivel, famosa, conocida y muy querida autora de la novela Como agua para chocolate, pero no solo eso, nos habíamos reunido en su casa, me había invitado a comer, habíamos platicado, muy gentil. Cuando hacemos el programa, con gran emotividad, en los estudios del Instituto Mexicano de la Radio, ella incluye “Perfume de gardenias”, que es una bellísima canción mexicana y me contó una anécdota muy conmovedora. Cuando salimos había una especie como de feria en el IMER, en las instalaciones exteriores y había un grupo de música y estaban tocando “Perfume de gardenias”. Después, viene un señor vestido muy elegantemente, pero como estos hombres que se visten para ir a bailar al Salón México, con sombrero, con traje, con unos zapatos boleadísimos, porque todavía esta especie de celebración de feria. Se acerca a las dos y dije, ay, no, me va a sacar a bailar este señor, no puede ser, qué vergüenza, qué voy a hacer, no sé qué. Directamente se va, pero así, como atraído por un imán, hacia Laura Esquivel. Yo dije, ah, bueno, dale. Después que terminan de bailar esa pieza, “Perfume de gardenias”, regresa y me dice, ¿te puedes imaginar lo que estoy sintiendo ahorita? Le digo, ¿me lo puedo imaginar? Y además el señor me dijo, yo le dije, ¿me reconoció? Por eso me invitó a bailar. ¿Quién es usted? O sea, simplemente le dijo, no, es que yo la vi y dije, con esta mujer tengo que bailar.¿No te parece algo que podría calificarse de mágico? Y como eso, tengo muchas situaciones que tienen que ver con el programa y también muchas grandes historias, algunas divertidas, algunas historias de supervivencia, que me han contado los invitados, como cuando Luis Mandoki me contó que estando en Europa y no teniendo un solo peso para poder sobrevivir, escuchando la música que me comentaba en ese momento, tuvo que vender su cabellera roja para hacer pelucas, porque si no, no iba a poder tener con qué comer. Guadalupe Rivera Marín me contó después de hacer el programa, que su hijo iba escuchando la radio y de pronto escucha “La Internacional” en la radio, dijo, ¿quién pone “La Internacional en la radio”? Esto tiene que tener algo que ver con mi mamá, lo siento, sigue escuchando, termina la canción y entra mi voz diciendo, hemos escuchado dentro de este soundtrack de Guadalupe Rivera Marín. Betsy Pecanins me cuenta una anécdota de su adolescencia en la cual ella conoce a un jovencito, no aquí en España, y bailan una canción de los Beatles. Y bueno, dice que fue un momento muy hermoso, que fue una especie de enamoramiento, pero fue muy breve, después ella regresa a Estados Unidos, en fin, ya continúa con su vida. Se transmite el programa, me la encuentro otra vez y me dice, Laura, es que no me vas a creer lo que pasó, ¿te acuerdas de este chico, del que yo ya no me acordaba, pero al explorar la música lo recordé, con esta canción de los Beatles, me lo volví a encontrar. Y estamos en pareja y todo fue por ese recuerdo.

–El soundtrack de una vida va a seguir, tiene contrato hasta el infinito, prácticamente.
–Pues mira, no lo sé, pero lo que sí sé es que muchos amigos que son locutores, que son conductores, me han dicho, Laura, si alguna vez dejas el soundtrack, ¿me lo puedes dejar a mí? Por lo pronto, sí hay contrato para este año, uno nunca sabe, porque tú sabes que estando en los medios, pues siempre hay grandes sorpresas, pero yo creo que sí ha sido un programa que siempre ha estado presente desde que inició. Hace 20 años no había todo este movimiento de Spotify, no existía, y en principio la manera de buscar la música era muy complicada. Era muy difícil encontrar la música, era todo un show, yo compraba muchos discos, tengo una fonoteca enorme, el IMER tiene una gran fonoteca, pero no necesariamente había toda la música. Maribán Martínez, una de las participantes me dijo: entiendo muy bien el concepto de tu programa, yo quiero meter una canción, pero no sé cuál es, porque tengo una mala relación con mi hermano desde muy joven y lo cuenta en el programa. A mí me gustaba mucho la música de concierto, me gustaba la ópera, las sinfonías y a mi hermano le encantaba el rock. Para hacerme sufrir, ponía esa música de ese grupo que se identifica con una lengua con unos picos, digo, Maribán, son los Rolling Stones, y me dice, bueno, él ponía esa música para hacerme sufrir, para hacerme repelar, porque sabía que la odiaba y era su forma de venganza. Eugenio Toussaint y Cecilia Toussaint, que también han estado en mi programa, Cecilia me contó cómo de niños ellos tocaban el piano, tocaban instrumentos y su forma de comunicarse era con música, entonces cuando Eugenio quería jugar, a darle un poquito de miedo, entonces ella ya sabía de qué se trataba y ella le contestaba también con música. Sebastián por ejemplo, el escultor también muy querido y muy conocido, cuando me dio su lista de música y la pusimos, era música regional, música de la que llamamos, digamos ranchera en México. Estás un poquito sorprendida, y le dije, sí, porque yo sé que te gusta mucho la música clásica. Él me contestó: no quería hacer un programa para apantallarte, ni al público, ni que dijeras, ay, qué culto es este hombre.
– Laura querida, empiezas una nueva etapa en Canal 22, cuéntanos si se puede, qué es lo que vas a hacer
–En esta nueva etapa de Canal 22, ya no habrá noticiario, se acaba ese concepto y surgen otros proyectos que son muy jóvenes y le pido al público que los vea, para que sepan de qué van y opinen, por supuesto, porque es una televisora que tiene la misión de servir al público, todos debemos involucrarnos en torno a lo que se genera en ese medio.
Son 22 años conduciendo Noticias 22 es muy bonito. Voy a iniciar un nuevo programa, dedicado a los animales, que se llamará Un Instinto Animal.











