En el tema del feminismo y de las relaciones, la autora remarca que no debemos dejar que se nos infantilice. Mucho de lo que el feminismo ha aportado tiene que ver con que somos tratadas como niñas en muchas de las circunstancias sociales de importancia.
Ciudad de México, 14 de diciembre (MaremotoM).- Leo La desilusión óptima del amor (Universidad Veracruzana), de Cristina Rascón y encuentro que en estas cosas de las atracciones todo funciona como una matemática. La autora estudió Economía y son sus encuentros sexuales, los desdoblamientos de personalidades, los que tiran números. ¿Tú, qué tienes para ofrecer?, le pregunta una hija a su madre cuando luego de separarse, a los 60 años, habla de aquellos hombres que le gustan.
¿Somos mujeres de la tribu de los hombres, a las que le pertenecemos y funcionamos como marionetas incluso cuando defendemos nuestros derechos? No son dilemas morales, son dilemas existenciales. Si pensáramos en la Inteligencia Artificial y soñáramos con que construyera un hombre con todas las letras, que nos protegiera, que estuviera siempre con nosotras, que nos diera sexo cuando queramos y no al revés, a lo mejor todo se equilibraría.

Es el concepto de ser mujer, sin pensar en el hombre (tanto) lo que hoy se centra en la posibilidad de ser otra, de mandar en nuestros dominios. Ahora bien, ¿cuáles son nuestros dominios? La mujer que tiene amor hasta los 60, 70, es porque ha pasado por miles de cirujanos, ha cerrado la boca y si la miras de atrás tiene el cuerpo de una adolescente. Para todo eso, hace falta dinero. Las que están casadas no, esa es una desilusión andante y no hay protestas. Los dos están derrotados por la vida, la pareja comprueba esa batalla perdida y no entran en las estadísticas.
La vida es mucho más larga. Para vivir bien hace falta dinero. ¿Quién tiene el dinero, quién manda en el mundo? “En un restaurante, en una junta o saliéndome de bañar, el corazón se acelera, comienzo a hiperventilar, me sudan las manos y se enfrían, las piernas se paralizan. Entonces el miedo y el miedo a tener miedo. Y el pánico a tenerle miedo al miedo. Tengo que aprender a no tener pánico al miedo a tener miedo”, relata Cristina Rascón en La desilusión óptima del amor, en una confesión íntima o desesperada, para describirnos en el momento actual.
ENTREVISTA A CRISTINA RASCÓN
Entrevisté a Cristina Rascón para la Casa Universitaria del Libro (CASUL) y ahora retomo ese encuentro un poco para decir que este es uno de los mejores libros que leí en el año y además tiene la ley de la supervivencia. Es un trabajo que llegó para quedarse y que anima una estructura teórica muy atractiva y muy a tono con el tiempo.
“El sexo es uno de los pensamientos en algunas líneas del feminismo, al decir que la mujer tiene tanto poder que ahora compra sexo”, dice en entrevista.
“Yo uso el lenguaje economista para retratar el amor. El amor se puede resumir en la deseconomía del amor. Los personajes de mi libro se identifican con el arte, el amor, la literatura, la locura son cosas a las cuales se entregan y no hay explicación racional para eso. Esa toma de decisiones estudia la ciencia de la economía”, explica.

“Economía es lo más básico. Yo quiero ganar lo básico y perder lo mínimo”, agrega.
“¿Dónde está el amor que me da felicidad y menos sufrimiento?, es un dilema económico más que moral”, afirma Cristina Rascón Castro (Sonora, 1976). Escritora, economista y traductora literaria, es maestra en Políticas Públicas por la Universidad de Osaka, Japón. Ha publicado los libros de cuento El agua está helada, Cuentráficos, Hanami y Puede que un sahuaro seas tú, y el libro de minificción El sonido de las hojas. En su labor de traductora, ha trasladado al español diversos libros de literatura japonesa; su obra ha sido antologada en compilaciones de México, Austria, Estados Unidos, Francia, España y Canadá.
En el tema del feminismo y de las relaciones, la autora remarca que no debemos dejar que se nos infantilice. Mucho de lo que el feminismo ha aportado tiene que ver con que somos tratadas como niñas en muchas de las circunstancias sociales de importancia.
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