Selección Argentina

De cómo el periodista Eduardo Blaustein se hace comentarista de futbol

Mi terror personal y el de todos: Mbappé. Fortísimo, velocísimo, hizo como cuatrocientas veces el mismo gol pateando con derecha desde su posición. Se mata buscando el desmarque y/o abre huecos. Tiene garra. Gambetea. Parece simpático y loquito pero dicen que es malo, muy malo. Mala gente, dicen. Mi terror es Mbappé (más el cabezazo de Giroud y las subidas de Dembélé). Que no le llegue la pelota, por dió, y que si le llega lo anticipe y encime uno, y luego otro, y cuatrocientos más. Mbappé es malo, muy malo. No te deseo un buen partido, Mbappé.

Ciudad de México, 16 de diciembre (MaremotoM).- Superando el pudor, vamos a hacer lo de otros contactos y hasta especialistas: hacer de manera impune de comentaristas de fútbol y –de cara al domingo- también de augures.

1) La cosa viene pareja. Ambas son buenas selecciones.

2) Ambas tienen más para dar, para crecer.

3) Pero Argentina tiene un cachito más para eso: crecer, y más estando confianzuda.

4) Lo mismo para los jugadores argentinos (crecer), especialmente los mediocampistas. Los dos defensores centrales se portaron hasta ahora de manera formidable, maravillosos en los anticipos y el juego aéreo. Messi mismo puede dar más. Ayer lo vi en YouTube jugando para el PSG. Ya no tiene el arranque y la potencia de sus años más jóvenes, mi chiquito. Pero sigue siendo una bestia.

5) Mi terror personal y el de todos: Mbappé. Fortísimo, velocísimo, hizo como cuatrocientas veces el mismo gol pateando con derecha desde su posición. Se mata buscando el desmarque y/o abre huecos. Tiene garra. Gambetea. Parece simpático y loquito pero dicen que es malo, muy malo. Mala gente, dicen. Mi terror es Mbappé (más el cabezazo de Giroud y las subidas de Dembélé). Que no le llegue la pelota, por dió, y que si le llega lo anticipe y encime uno, y luego otro, y cuatrocientos más. Mbappé es malo, muy malo. No te deseo un buen partido, Mbappé.

Selección Argentina
Con el Kun Agüero de suplente. Foto: Cortesía Facebook

6) Puntito a favor de la Argentina: la confianza, la garra, el hambre, la cohesión.

7) Despuntito francés a favor de la Argentina: menos garra, menos hambre, menor cohesión dentro de la cancha, algunos huecos tras el mediocampo, lagunas largas en el juego según haya sido el partido hasta ahora.

8) Eventual punto a favor de los franceses: los argentinos, según venga la bocha, necesitan psicólogo (no es chiste sobre el Dibu, tipo medio agrandáu, pero eso ahora viene bien). Tango, crisis, los obligan a hacernos felices. Menuda tarea. Nuestros players pueden sufrir la presión de su pueblo y sus pagos. No sé qué relación existe entre Lacan y los jugadores galos. Si fueran once caucásicos estaría más tranquilo.

9) Eventual riesgo: que, en eso de hacer rodar la pelota de manera horizontal, con santa y quizá excesiva paciencia, los depredadores de Argelia, Túnez, Marruecos y otras geografías nos maten de contragolpe.

Selección Argentina
Un duelo imperdible. Foto: Cortesía Facebook

10) ¿Tiene más recambio Argentina en el banco? Sí. Fideo, Lautaro y otros. Hija y yo amamos a Enzo Fernández. Dicen los odontólogos que le hicieron mal las fundas de los dientes y por eso Adolfo Rozenfeld demostró acá en FB que Enzo tiene sonrisa gardeliana.

11) En la cohesión del equipo, una de sus mayores virtudes, podemos ganar en la marca y acaso en la posesión. Que la posesión no sea vicio. Un poquito más de verticalidad, porfa.

12) Qué cagazo le tengo al alargue. De penales no quiero hablar.

13) Antes de ayer vi una preciosa entrevista en YouTube a Di María, tipo querible. Aunque admitió de lo más pancho y llano que en el último Mundial Argentina jugó mal y debió irse antes, contó que los jugadores franceses estaban cagados de miedo pese al 4-3.

14) Suerte para nosotros, los vulgares.

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