Homenaje a Fernando Benítez.

Una alabanza al periodismo mexicano con el homenaje a Fernando Benítez

“Yo sí quiero siempre celebrar cuando se le reconoce a la labor periodística a cualquier valiente mexicano, que se le reconozca con el nombre de Fernando Benítez, sobre todo en un país en donde lamentablemente somos campeones, no del futbol, pero sí de la muerte de periodistas”, manifestó Jorge F.Hernández.

Ciudad de México, 20 de febrero (MaremotoM).- Un homenaje a Fernando Benítez en Bellas Artes es de por sí una alabanza al periodismo mexicano. Con todos los periodistas muertos y mal pagados (sí, ya sabemos románticamente que el periodismo no te hace millonario, pero en los últimos tiempos las cosas han pasado de mal a peor), no cabe otra cosa que engrandecer nuestras prácticas informativas y decir, por ejemplo, como lo manifestó Juan Villoro, “que el periodismo narrativo existe desde su época, con su práctica”.

Consulto cualquier biografía que está a la mano en internet y encuentro que Fernando Benítez nació en la Ciudad de México, el 16 de enero de 1912 y murió el 21 de febrero de 2000. Fue precisamente que su alumna, la talentosa periodista Mónica Mateos, al leer su discurso, recordó que la carroza que llevaba el ataúd se rompió en medio de la carretera. Hubo que esperar 10 horas y al final ver cómo el ataúd pasaba de vehículo a vehículo. Algo propio del periodista que ha dado nombre al premio que otorga la FIL y que hace dos años le tocara a Miguel de la Cruz, presente en la ceremonia de ayer.

Fernando Benítez fue ensayista, narrador y dramaturgo. Fue reportero y editorialista de Revista de Revistas y de El Nacional; profesor de periodismo en la FCPyS de la UNAM; asesor de la UNESCO en materia de periodismo; consejero adscrito a la embajada de México en China; embajador de México en la República Dominicana; director de El Nacional, Daily News y Diario de la Tarde; fundador y director de Revista Mexicana de Cultura, México en la Cultura, La Cultura en México, Sábado, La Jornada Semanal y La Jornada Libros. Presidente del Pen Club de México. Sus obras han sido traducidas al inglés, francés, italiano, ruso, polaco y ucraniano y los nombramientos siguen y siguen, junto además de las muchas premiaciones que recibió.

Homenaje a Fernando Benítez.
La destacada periodista Mónica Mateos recibe un reconocimiento de la Fundación Ildefonso Vázquez. Foto: Cortesía

Ayer, a 111 años de su nacimiento y a 23 de su fallecimiento, el homenaje tuvo un sabor a amigos que en cierta manera extrañaban esa manera de hacer periodismo. Presentó y fue moderador Celso Garza, participaron Juan Villoro, Mónica Mateos, el presidente de la Fundación Ildefonso Vázquez Santos, Jorge Vázquez González (muy vigilado desde el público por su bella e inteligente hija Leonor Vázquez) y Jorge F.Hernández (que está por sacar dentro de unas semanas su nueva novela, Cochabamba, por Alfaguara).

Jorge Vázquez, con un sentido filantrópico muy profundo, dijo sentirse orgulloso por tener “al maestro Fernando Benítez en Monterrey. El espíritu del maestro debe mantenerse vivo. No permitir que su pensamiento se pierda y mantenerlo joven entre las nuevas generaciones”, afirmó.

“Estas son las celebridades de nuestra Fundación, este es el pensamiento de la República”, agregó.

“Fernando Benítez ha sido nuestra insignia para los destinos que hemos estado forjando desde hace casi tres lustros”, dijo este hombre que cree en la cultura para recomponer el tejido social y la paz entre las comunidades.

Homenaje a Fernando Benítez. Foto: Cortesía
La convocatoria del homenaje. Foto: Cortesía

Entre el público, Estela Leñero, Marcelo Uribe, Claudia Guillén, Víctor Ugalde, Felipe Haro, Barry Domínguez, Santiago Hernández, Claudia Marcucetti, Ramón Márquez, Héctor Iván González, fueron los que escucharon atentamente y aplaudieron cada exposición.

Como festejaron el discurso de Mónica Mateos, quien se quejó por esa prédica de Benítez que le enseñaba a los alumnos: “¿Escribir día y noche? ¿siempre? ¿Para siempre? Él siempre nos confirmaba que había que escribir en las vacaciones, para volver veloz a la pluma”, afirmaba este hombre que un día entrevistó a Chac Mool y que defendía la investigación periodística. Para él la imaginación no eran invención, sabía que todos debíamos saber las respuestas, antes de hacer las preguntas juntas.

Hubo un discurso risueño y de admiración por parte de Jorge F.Hernández, quien habló de la importancia de que el homenaje al periodismo cultural que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara lleve el nombre del autor de Los indios de México:

“Yo sí quiero siempre celebrar cuando se le reconoce a la labor periodística a cualquier valiente mexicano, que se le reconozca con el nombre de Fernando Benítez, sobre todo en un país en donde lamentablemente somos campeones, no del futbol, pero sí de la muerte de periodistas”, manifestó.

Un último discurso de Juan Villoro, el heredero de Fernando Benítez en el suplemento cultural de La Jornada, que leyó un texto titulado La batalla contra el olvido. Los tiempos de Fernando Benítez, en el que también habló de su relación con el maestro de periodistas, pero sobre todo del trabajo de éste con los pueblos originarios de México.

Dijo, entre otras cosas, que comenzó a colaborar con él haciendo crítica musical y como director de cultura. “Bruce Springsteen dice que para formar una banda de rock consiste en convocar a gente que no tenga más opciones. Pues bien, yo no tuve opciones con Fernando”, afirmó Juan.

Más tarde, en la casa de Jorge Vázquez González, en Las Lomas, hubo un gran homenaje íntimo a Fernando Benítez, con la música del pianista Alejandro Vela, refrendando que su pensamiento y su figura siguen presentes en la cultura nacional.

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