Fátima Villalta

RESEÑA | BREVE HISTORIA DEL FRACASO, DE FÁTIMA VILLALTA

En el libro, cuando menos lo esperamos, ocurre la derrota. Algunas veces de manera particular, otras lo son de la comunidad, la ciudad o el país. De esta manera, aparecen las ruinas del pasado, pero también las del presente y el futuro.

Por Lupi Mor

Ciudad de México, 15 de septiembre (MaremotoM).- Una reflexión breve para comenzar: del sistema al individuo es como se extiende irremediablemente el mal, no desde la comprensión mística sino como un quiebre donde se pierden las ilusiones. Evaluamos así por medio de un sistema social o un sujeto que crea una necesidad irracional acerca de su estatus, espacio o vínculos afectivos. ¿Está nuestro destino ligado a los otros?

También con gran destino, la nicaragüense Fátima Villalta publica escritos desde muy joven y es licenciada en Psicología. Ahora publica en México su primer libro Breve historia del fracaso. La editorial Nitro/Press se encarga de dicha tarea y lo hace de una manera estelar: en su colección “Habitaciones Propias”, encargada de la edición de textos femeninos de distintas geografías, estilos y generaciones.

Fátima Villalta
Editó Nitro/Press. Foto: Cortesía

Es una obra compuesta por nueve cuentos, listos para sumergir al lector en la crudeza de la realidad sobre el fracaso desde maneras donde no hay punto medio, con diferentes tipos de narradores, tiempos y espacios. O, comprendido de otra manera, nos adentra en una realidad que arrastra para darnos cuenta de que siempre podemos fracasar mejor.

Por ejemplo, así nos recibe nuestro primer personaje, Milena. Se trata de una mujer de aproximadamente 40 años quien, inexplicablemente, goza de muy buena salud: en su era la mayoría de las personas tienen problemas de salud y prótesis robóticas. Trabaja como policía ya desde hace varios años y ejerce esta profesión no por gusto, sino porque es lo mejor que sabe hacer; su padre estaba obsesionado con el fin del mundo, le enseñó a manejar todo tipo de armas y defensa personal al grado de contratar para ella un profesor que en el pasado fue exmilitar israelí.

(…) sin hablar mucho, el jefe les asigna un nuevo caso un poco complicado: una señora de los barrios altos reportó al clon de su hijo como desaparecido y su deber es traerlo de regreso. Aún existe una disputa legal sobre si clon puede considerarse familia de alguien o no, pero como eso todavía no está resuelto, se considera propiedad privada, así que deben investigar el caso como si se tratara del robo de un auto de lujo.” (Pág. 17)

El cuento sigue una estructura lineal y lleva de la mano hacia lo irónico de la vida en un escenario donde lo humano es arriesgado por clones. Su narrador omnisciente nos crea una película al leerlo, como si de algo futurista se tratara –¿o actual? –.

En una muestra más, tenemos el quinto cuento, “Una historia de amor cualquiera”. El título nos lleva hacia un par de jóvenes que, por azares del destino, coinciden en una fiesta de la ciudad en la cual siempre habían vivido, pero donde nunca se habían visto. Sin intereses en común y engañándose un poco, empiezan a sonreírse, se acercan, tal vez por ser amables o por la anécdota. La noche transcurre y conocen con lentitud y, a pesar de reconocer que no tienen nada en común, consideran peor estar solos en un rincón de la fiesta.

“Tiene auto y le dice que puede llevarlo hasta su casa a lo que él propone que vayan a su apartamento a conversar un rato más, aunque ya no tiene nada de qué hablar. Ella accede, no pierde nada en intentarlo, una decepción más o una decepción menos no cambia el panorama, al menos servirá para decir en la oficina que tuvo sexo anoche, aunque nadie me haya preguntado ni le importe.” (Pág. 83)

Desde un narrador omnisciente nos permite observar los pensamientos de cada personaje y desde ello es posible cuestionarnos por qué el destino podría estar en su contra.

En el libro, cuando menos lo esperamos, ocurre la derrota. Algunas veces de manera particular, otras lo son de la comunidad, la ciudad o el país. De esta manera, aparecen las ruinas del pasado, pero también las del presente y el futuro. No nos da un panorama optimista, sino desde la óptica donde el fracaso sólo es lo que es y eso lo que hay. Nos muestra los deseos que no se llegan a consumar y deja remarcada una idea de obsesión ilógica al que se pretende aspirar sin que haya condiciones favorables.

Leer este libro hace cuestionar, dudar e indagar. En lo que eres, en tus decisiones y cómo esto se relaciona contigo, cómo oprimen los círculos en los que te desenvuelves. Pero, sobre todo, nos adentra desde diferentes espacios en las ruinas de cada uno.

Sobre la autora: Fátima Villalta (Nicaragua, 1994). Ganadora del Certamen para la publicación de obras literarias del Centro Nicaragüense de Escritores en 2011 con la novela Danzaré sobre su tumba. Residente del International Writing Program de la Universidad de Iowa en 2022 y de Yaddo Corporation en 2024. Becaria del programa Jóvenes Creadores de la Secretaría de Cultura de México en 2024. Breve historia del fracaso es su primer libro de cuentos. (Fuente: Nitro/Press)

Comments are closed.