Carlos Monsiváis (1938/2010), de quien se ha cumplido el 19 de junio 15 años de su muerte, está presente en esta sociedad deslumbrante por momentos y siniestra por otros, aunque es sin duda tremenda su ausencia, su no estar al tanto de los problemas y los goces sociales, como lo estaba con Juan Gabriel, con Gloria Trevi y sobre todo con los primeros pasos de una democracia incipiente.
Ciudad de México, 21 de junio (MaremotoM).- Rocío Martínez, directora editorial de Siglo XXI Editores, está desde noviembre pasado y este libro, Nostalgia de Monsiváis, le ha dado un lucimiento merecido.
Se trata de un libro dedicado a uno de los hombres que en el siglo XX se puso México por la espalda y durante casi todo ese siglo fue la voz oficial y la voz disidente de un país que cambiaba a cada rato.
Carlos Monsiváis (1938/2010), de quien se ha cumplido el 19 de junio 15 años de su muerte, está presente en esta sociedad deslumbrante por momentos y siniestra por otros, aunque es sin duda tremenda su ausencia, su no estar al tanto de los problemas y los goces sociales, como lo estaba con Juan Gabriel, con Gloria Trevi y sobre todo con los primeros pasos de una democracia incipiente.
Dice la contraportada: Monsiváis solía decir que la vida vale mientras no se le aprecie demasiado, pero su legado demuestra lo contrario: su aguda mirada sobre la sociedad, su ironía brillante y su compromiso con la justicia lo convirtieron en una figura entrañable, siempre cercana a la calle y a su gente.
Era un intelectual de mucho paseo, de mucho caminar, uno se lo encontraba en las ferias del libro, sobre todo en las ferias de antigüedades y si estaba de humor se dejaba invitar a una cerveza y a una charla donde él era el más brillante.
Carlos Monsiváis ganó en 2008 la Medalla de Oro de Bellas Artes por sus invaluables contribuciones a la literatura mexicana, acto que se enmarcó en su cumpleaños 70.
El autor de Los rituales del caos (1995) cultivó el arte de retratar, por medio de la palabra, los sucesos cotidianos urbanos a través de sus crónicas, en las que comentaba desde la diversión nocturna en una cantina hasta la organización de la sociedad civil.
Es reconocido en el campo del periodismo, del medio intelectual y literario, porque trató con ironía y particular sentido de la crítica lo mismo los temas de alta cultura como los de la cultura popular, los movimientos políticos y sociales, el cine, los espectáculos, el futbol y hasta a los grandes personajes históricos o los medios de comunicación.
Dominó todos los géneros periodísticos y literarios con gran pasión: desde la nota informativa hasta el artículo de opinión, pasando por la entrevista, el reportaje, el ensayo, la crítica y, en especial, la crónica, entrecruzada con otros géneros.

En su libro A ustedes les consta. Antología de la crónica en México (1980), Monsiváis se refiere a este género como “ese arte de comentar literaria y críticamente la actualidad” y “una reconstrucción literaria de sucesos o figuras”. Y destaca: “De principios del siglo XIX hasta casi nuestros días, la crónica mexicana verifica o consagra cambios y hábitos sociales y eleva lo cotidiano al rango de lo idiosincrático (aquello sin lo cual los mexicanos serían, por ejemplo, paraguayos)”.
En este terreno del periodismo, Monsiváis legó a las letras nacionales títulos como Días de guardar (1970); Amor perdido (1977); A la mitad del túnel (1983); Entrada libre. Crónicas de la sociedad que se organiza (1987); Los mil y un velorios (1994); Los rituales del caos (1995); No sin nosotros. Los días del terremoto 1985-2005 (2005) y El Centro Histórico de la Ciudad de México (2006), entre otros.
Recibió el Premio Nacional de Periodismo, en crónica (1977); el Premio Jorge Cuesta 1986; el Premio Manuel Buendía 1988; el Premio Mazatlán de Literatura 1988; el Premio Xavier Villaurrutia 1995; la Orden Gabriela Mistral 2001, otorgada por el Gobierno de Chile; la Medalla al Mérito 2003, que le otorgó la Universidad Veracruzana y el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2005, en Literatura.
Más allá del intelectual brillante, este libro nos revela al apasionado de la literatura, el cine y la cultura popular, al defensor de la diversidad y la justicia social y al amante incondicional de los gatos.
NOSTALGIA DE MONSIVÁIS
La activista y escritora Marta Lamas y el antropólogo Rodrigo Parrini son los coordinadores de Nostalgia de Monsiváis (Siglo XXI), un conjunto de 36 textos en homenaje al destacado sociólogo y periodista.
“A través de treinta y seis textos entrañables, quienes mejor lo conocieron nos ofrecen un retrato cercano y emotivo: el del amigo generoso, el activista incansable y el observador implacable de la realidad. Entre anécdotas, cartas y ensayos, estas páginas nos invitan a redescubrir al hombre detrás del pensamiento, al cronista que nunca dejó de cuestionar y al ciudadano comprometido con su tiempo”, dice la contraportada.

El libro incluye textos de Sabina Berman, Carmen Boullosa, Juan Villoro, Jenaro Villamil, Margo Glantz, Elena Poniatowska, Iván Restrepo, Antonio Saborit, Beatriz Sánchez Monsiváis, Eduardo Vázquez Martín, Jorge Woldenberg y Gabriela Cano, entre otros.
Con una ilustración de Rafael Barajas (El Fisgón), quien también participa en el libro, México revive la figura central de un intelectual que se cargo al país en su espalda y en su verbo durante casi todo el siglo XX.











