“Cómo no agradecerle por siempre recordarnos, entre muchas cosas, que, aunque haya tantos mecanismos erigidos para subordinar y excluir a las mujeres de la cultura y la política, existe una red milenaria de pensadoras e intelectuales que siempre han usado la palabra para revelar la complejidad del mundo”.
Guadalajara, Jalisco, a 29 de noviembre de 2023 (MaremotoM).-Llegó el momento tan esperado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la entrega del Premio Sor Juana Inés de la Cruz a María Ospina Pizano. La escritora fue elegida como ganadora del galardón por su libro Sólo un poco aquí (Random House), en el que da voces a especies no humanas como perros, aves e insectos.
En su discurso de aceptación, Ospina Pizano expresó que ha tenido muchas maestras: su abuela, su madre, perras, aves y también a sor Juana Inés de la Cruz: “mi maestra por muchas décadas, y que también ha sido la de mis estudiantes que la leen en mis clases de la universidad, más de tres siglos después de que la obligaran a dejar de escribir. Cómo no agradecerle por siempre recordarnos, entre muchas cosas, que, aunque haya tantos mecanismos erigidos para subordinar y excluir a las mujeres de la cultura y la política, existe una red milenaria de pensadoras e intelectuales que siempre han usado la palabra para revelar la complejidad del mundo”.

Con este premio, María Ospina Pizano (Bogotá, 1977)se integra a la lista de autoras que han sido galardonadas, entre quienes se encuentran Elena Garro, Cristina Rivera Garza y Margo Glantz, por mencionar algunas.
Marisol Schulz dijo, sobre la obra premiada que “es una novela con una alta carga simbólica que reconoce a muchas voces que deben ser escuchadas”. La novela fue elegida de entre las 106 obras que concursaron en la edición 2023 del Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz. Su obra fue seleccionada, indicó Sara Poot Herrera, en su papel de presidenta del jurado, por escribir una obra “dedicada a los seres vivos que nos rodean y que normalmente ignoramos, nos comemos o utilizamos sin pensar. En Sólo un poco aquí (Random House) los pocos personajes humanos, que no son protagonistas, son mujeres campesinas comprometidas con su comunidad”.
Carmen López Portillo, rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, señaló que la poeta mexicana pertenece a esa clase de seres “que nos aguijonean la conciencia con preguntas para despertarnos del letargo y nos llevan a imaginar otras formas de ver la realidad, vivir la vida y festejar y asumir la libertad”. En ese sentido, agregó, el Premio a María Ospina Pizano debe ser celebrado porque lleva a “asumir nuestra pequeñez a través de las voces de los seres que han sido acallados en nuestra ceguera”.
La colombiana refirió que su abuela, madre y muchos perros le enseñaron desde la infancia aquello que sor Juana luego hiló de forma tan hermosa en su carta [a sor Filotea], donde aprendió a escuchar a los “seres más que humanos” y que sirvió, todo en su conjunto, para encontrar las herramientas que usaría en la escritura de Sólo un poco aquí. “Ha sido en ese territorio de árboles, maizales y parcelas campesinas donde he convivido con perros y he aprendido a escuchar a aves e insectos, enredaderas y musgos, líquenes y follaje, y las historias de la gente que allí cultiva, hila y pastorea. Ha sido en esos caminos donde lentamente se fue gestando esta novela”.

Para concluir, contó la anécdota del pájaro que, mientras migraba, un día se detuvo en el balcón de la casa que habitaba en Bogotá, y que se convirtió en el detonante del libro. “Esa visita tan extraña despertó en mí una enorme curiosidad. Una fascinación por la migración de los pájaros y sus viajes continentales, y una obsesión por cómo atestiguan el mundo, por cómo burlan nuestras fronteras y nuestros deseos egoístas de delimitar el mundo. Una curiosidad para la que creo que ya me había preparado mi vida de caminante de bosques”, y cerró agradeciendo “a todos perros y perras, y a todas las personas que me han acompañado”.











