La autora además no se enfoca sólo en contarnos lo que habita en sus recuerdos, su imaginación se entrelaza de manera precisa con sucesos históricos, realismo, surrealismo y una probada del complejo mecanismo que mantiene a su mente filosofando sobre la escritura, el lenguaje, la vida y la muerte.
Ciudad de México, 22 de julio (MaremotoM).- Los cuentos de Clara Obligado son multisensoriales, se pueden experimentar porque su narrativa cobra vida, especialmente en La biblioteca de agua (Páginas de Espuma).
Este es un libro muy personal donde la autora nos presenta una serie de cuentos de los lugares que se convirtieron en parte de su vida, en el corazón de Madrid. Aquí las palabras se vuelven un recorrido más allá del tiempo y el espacio, son un paseo por la memoria de una autora que ha sabido percibir su entorno, abstraerlo e iluminarlo, para evocarlo a través de unos zapatos rojos, una obra de arte cansada de las miradas, monjas poetas, paredes capaces de abrazarte y el Barrio de las Letras, entre muchas otras imágenes que son también un hilo conductor entre las historias.
Aquí los personajes son complejos, curiosos, inocentes e inestables, pero siempre están dispuestos a seguir, a pesar de sus decisiones, a veces buenas, algunas malas y otras peores.

Obligado construye esta obra con los ecos de los lugares y personas que conoció mientras vivía en el centro de Madrid y cierra el círculo que inició con El libro de los viajes equivocados (Páginas de Espuma) y continuó con La muerte juega a los dados (Páginas de Espuma), conformando una trilogía sobre los viajes de transformación, internos y externos, que se presentan a lo largo de la vida y que son imposibles de esquivar.
La autora además no se enfoca sólo en contarnos lo que habita en sus recuerdos, su imaginación se entrelaza de manera precisa con sucesos históricos, realismo, surrealismo y una probada del complejo mecanismo que mantiene a su mente filosofando sobre la escritura, el lenguaje, la vida y la muerte.
A través de estas dieciocho historias breves, podemos ser lectores y turistas de un espacio y un tiempo, de un recuerdo y un sueño, de un desbordante caudal de creatividad que, como el agua, tiene esa cualidad mutante que atrapa: “La maja pasea con la melena suelta, los rizos descentrados. Su carne, lacada por la lluvia, se agita con un vigor colosal. De tanto estar expuesta, le duelen los brazos, los huesos sonrientes de la cara. Está harta de las miradas lascivas de los turistas, de las audioguías.”
El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país, en su versión física, en digital y en audiolibro.











