Esta es una obra monumental de una complejidad y detalle únicos, ya que en ella se narra el origen de todos los seres que fueron creados a partir de la música de los Ainur.
Ciudad de México, 1 de mayo (MaremotoM).- Tolkien pensaba que a Inglaterra le faltaba una mitología como la nórdica y por ello pasó más de cincuenta años de su vida creando un mundo, un universo de leyendas, historias de amor, de odio, de venganza, de hambre de poder y de batallas épicas que fueran dignas de convertirse en el depositario de sus grandes reflexiones filosóficas y religiosas, como bien lo comenta su hijo, Christopher, en el prólogo de El Silmarillion (Booket Editorial).
Esta es una obra monumental de una complejidad y detalle únicos, ya que en ella se narra el origen de todos los seres que fueron creados a partir de la música de los Ainur. Iluvatar fue el primero, él creó a los Ainur y les pidió que cantaran y se dejaran llevar por sus pensamientos para luego mostrarles su creación: “y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el vacío y ya no hubo más vacío.”
Pero no todo era perfecto, Melkor, después llamado Morgoth, el más poderoso de los Ainur, deseaba que su canto fuera más potente para crear sin la autorización de Iluvatar y con la fuerza de su corazón oscuro, creó una discordancia que le dio origen al mal en la Tierra Media.
Resulta una misión casi imposible alcanzar a resumir un libro tan complejo y denso, sobre todo por la cantidad de nombres, datos, eras, batallas, lugares, tesoros e historias que se narran en ella. Este libro es tan inmenso como la historia de la humanidad misma. Elfos, enanos, hombres, dragones, orcos; sus preocupaciones y observaciones nos son presentados para entender que la experiencia de vida, en esta tierra o la creada por Tolkien, implica dolor, sacrificio, valentía, lucha y fuerza, el bien contra el mal, pero también entrega y amor, como la de Lúthien y Beren.

Además está la historia que es el hilo conductor de la obra, los Silmarils, las tres joyas creadas por Fëanor, con los últimos árboles de Valinor. Joyas consagradas por los Valar para que ningún ser oscuro pudiera posar sus manos en ellas, joyas poderosas que todos buscaban, con la cualidad de reflejar la luz, regocijarse en ella y devolverla en mil matices que parecían vivos de tan bellos.
Sin duda un libro necesario para los verdaderos devotos de El Señor de los Anillos y su mitología, con historias e imágenes bellísimas que sólo pudieron ser creadas por la mente privilegiada de J.R.R. Tolkien.
La obra la pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física, con comentarios, mapas, notas sobre la pronunciación de las consonantes y vocales creados para la Tierra Media y un índice de nombres. También lo encuentran en digital y en audiolibro.











