Una historia donde el amor transforma la manera en que percibimos el tiempo y donde sólo basta un beso para detenerlo. El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física, en digital y en audiolibro.
Ciudad de México, 20 de febrero (MaremotoM).- Imagínense que el promedio de vida de un hombre o una mujer fuera de quinientos años, los cambios climáticos, sociales, políticos y económicos que se podrían atestiguar. La cantidad de libros que se podrían leer o el tiempo que tendríamos para aprender idiomas o aprender a tocar varios instrumentos musicales, el tiempo que tendríamos para gozar junto a nuestros seres queridos. Pienso en ese tiempo ilimitado y se me viene a la mente el deseo de disfrutar mucho más del presente, sin prisas, dándome permiso a la contemplación de todo cuanto me rodea. A esas conclusiones me llevó el último libro que leí: Cómo detener el tiempo de Matt Haig (Ediciones Destino).
En esta novela, el autor nos presenta a Tom Hazard, un hombre que aparenta tener 40 años de edad pero en realidad ha vivido más de cuatrocientos y ha podido experimentar cosas decepcionantes y otras sorprendentes, como las guerras, pandemias o la cacería de brujas en la Edad Media, los avances tecnológicos y la llegada del hombre a la luna. Tom nació con un padecimiento que se denomina anageria, una condición que lo hace envejecer muy lentamente por lo cual ha tenido que cambiar de manera constante de hogar. Pero él no es el único en el mundo que padece esa condición y en el transcurso de su vida se topará con algunos otros cómo él, incluso con una sociedad secreta que le ofrece protección y recursos para nunca ser descubierto, ni utilizado como “rata” de laboratorio, todo a cambio de algunos servicios.
Ahora Tom vive en Londres bajo el resguardo de la Sociedad Albatros, se desempeña como maestro de historia, el trabajo ideal para rememorar lo que vivió de primera mano y lograr mover a sus alumnos a través de los hechos que él pudo experimentar y dónde además conoció a grandes figuras de la historia como a Shakespeare y a Scott Fitzgerald, entre muchos otros.

Las condiciones extraordinarias de la vida de Tom Hazard no son las protagonistas de la historia, sino lo que él aprende a lo largo de su historia. De nada sirve tener el tiempo si no se aprende a vivir sin miedo. El futuro siempre debe ser mejor que el pasado y Tom Hazard lo entenderá al incumplir con la única regla impuesta a los hombres como él: No puede enamorarse.
Una historia donde el amor transforma la manera en que percibimos el tiempo y donde sólo basta un beso para detenerlo. El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física, en digital y en audiolibro.











