A 30 años de la aparición pública del EZLN, hay que reivindicar las batallas de las mujeres zapatistas y reconocer en ellas el linaje filosófico de los pueblos originarios que se pone en práctica en su formas de autogobierno y supervivencia comunal.
Ciudad de México, 11 de enero (MaremotoM).- Mujeres como las comandantas Ramona, Susana, Esther, entre muchas otras, nos mostraron la realidad de las mujeres indígenas y desde ahí propusieron nuevas formas de relacionarse con los hombres de su comunidad y con el poder dominante, con ideas que abrieron brecha incluso en las demandas feministas.

Desde su convicción de que la poética de la insurgencia zapatista nace de un acercamiento con los mundos mesoamericanos, Sylvia Marcos reúne testimonios, notas de trabajo, ensayos y ponencias para compartir su análisis de lo que representan las mujeres zapatistas en un movimiento con estructura horizontal e igual participación de hombres y mujeres.
Este libro es el resultado de un acercamiento de más de tres décadas al zapatismo y sus postulados, que se mueven en esa “mutua referencia poética” del pasado en el presente y que arrojan nuevos significados a los conceptos de ser mujer, de la justicia y de la dignidad.












