Fernando Rivera Calderón

Fernando Rivera Calderón triunfa en El Vicio con sus Sentimientos de la Nación

Hilarante y genial, en este show el músico y cabaretero “hace el humor y no la guerra para aliviar la tensión de este mundo que parece que pende un hilo”. Aún queda el último jueves de junio para poder presenciar y ser parte de este hilarante y genial espectáculo. Cada función podría encerrar sorpresas, como disfrutar de un encore a manera de adelanto del próximo show de la pianista Laura Vázquez que recordará sus tiempos “Fiteros”. No se lo pierda.

Ciudad de México, 22 de junio (MaremotoM).- Diez años tenía Fernando Rivera Calderón de no pisar el escenario del Teatro Bar El Vicio y tal vez por ese “darse a desear” es que lleva ya dos meses en cartelera con llenos totales de un público que mezcla lo mismo a periodistas de la mañanera, actrices cabareteras como Laura de Ita y Regina Orozco, músicos como la pianista de Fito Paez, Laura Vázquez, moneros del Chamuco TV como Rapé y hasta la Consejera Jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy.

El motivo es su espectáculo de cabaret basado en uno de los textos fundacionales de México, pero también del movimiento de la 4T, según afirmó el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador en la mañanera del 5 de marzo de 2024. Se trata del texto Sentimientos de la Nación de José María Morelos y Pavón que sirvió de base para la Constitución Política Mexicana actual y donde los conceptos de soberanía, igualdad social y justicia para todos se enuncian por primera vez.

Con el tratamiento histórico musical irreverente y para algunos hasta “hereje” que ya es un sello de su quehacer, Rivera Calderón se vale de la llamada “Biblia de la Patria” para reflexionar sobre el momento actual que según él quedará inscrito en la historia futura y despertar con bizarras mezclas del pop internacional y música popular mexicana la emocionalidad de los asistentes.

De esta manera los vemos transformarse en José José María Morelos y Pavón para cuestionar al público con voz aguardientosa ¿Por qué estamos tan encabronados? Y será el mismísimo príncipe-siervo de la nación o Sor Juanga Inés de la Cruz o el mismo Hernán Cortés, “el abuelo del análisis superior” quienes canten, recen, declamen, perreen y hasta reclamen el reconocimiento general.

Rivera Calderón, que entre muchos de sus quehaceres estudió historiografía de México y reconoce en ello la poderosa influencia de su padre, se apodera del escenario como todo un Rey Chulo sin la censura del formato televisivo de Operación Mamut.

“El contacto con el público en un escenario me exige un ejercicio de honestidad radical. En la tele tengo que cuidar el contenido porque vamos a muchas audiencias y hay un código en el canal, pero aquí es un público más pequeño y se da una intimidad muy bonita con ellos, puedo jugar puedo excederme y estirar la liga”, nos dice previo a la función.

Y vaya que estira y afloja a la audiencia y los hace a voluntad pararse, cantar a coro o subir al escenario en un ejercicio de Constelaciones Familiares para exorcizar los traumas disfuncionales y los complejos que aquejan al mexicano. Durante una hora despliega

personajes que ya venía desarrollando en otros espectáculos como una continuación de aquella “Venida de los Insurgentes”, donde el cura Luis Miguel Hidalgo y Costilla se consagró como mirey, o aquella otra de “Héroes de la Matria” donde un soldado acostumbrado a perder se queda dormido para ganar en el 5 de mayo.

“Me encanta usar el cabaret y el sentido del humor para poner en manos del público una reflexión con sentido histórico porque creo que si perdemos ese contexto de dónde venimos es muy fácil caer en el discurso de las fake news y la manipulación de la información que hay hoy en día. Si vemos cuál ha sido nuestra historia, la lucha tan tremenda que ha dado el pueblo mexicano para llegar a este punto no hay manera de no valorar este esfuerzo que estamos haciendo ahora para llegar a ser una sociedad más democrática, más justa, menos desigual, pero sin ese contexto histórico es muy fácil creerle a Loret de Mola o a Alazraki”.

Es así como se lanza a jugar tanto con los personajes históricos como con la referencias pop de nuestra cultura y entonces hay momentos en el show donde Sor Juanga lee sus poemas novohispanos con música de BellaKath y perrea un buen reaggetón, o de repente lo vemos declamando con Lupita Dalesio o pone a las mujeres en catarsis a rezar el himno antipatriarcal de Paquita la del Barrio.

Para él “de algún modo lo que hacía Sor Juana conecta, aunque a  muchos les parezca una herejía, con lo que hace Lupita D’alesio. Son discursos emancipadores de la mujer y aunque en los tiempos de Sor Juana no existía el machismo ni el feminismo como concepto hay un hilo conductor”.

Fernando Rivera Calderón
Fernando Rivera Calderón en El Vicio. Foto: Cortesía

En el soundtrack personal de Rivera Calderón no podrían faltar los tan satanizados y ahora proscritos corridos tumbados. Y ataviado como un charro cantor estrena una amorosa composición que asegura ha inscrito en Mexico Canta, el concurso que se lanzó a nivel nacional para cambiar la narrativa de consumo de drogas del género.

“Hay un corrido tumbado de amor pero intenté hacerlo bonito y hablar de pajaritos y de florecitas pero a la hora de la hora me traicinó la realidad.  Es un juego pero un juego crítico, a mí me parece muy bien que se haga este esfuerzo de parte del gobierno de incentivar a los compositores pero también es una postura crìtica de que quizás no basta con eso, también hay que transformar no solo el discurso de los cantores, sino la realidad misma porque finalmente el canto es un reflejo diario de lo que somos”, asegura.

Fernando Rivera Calderón
Con dos meses rompiendo la cartelera de El Vicio con llenos totales, Rivera Calderón no pierde el piso y aún espera llevarlo con más éxito a todo el país. Foto: Cortesía

Con dos meses rompiendo la cartelera de El Vicio con llenos totales, Rivera Calderón no pierde el piso y aún espera llevarlo con más éxito a todo el país. Su gran convocatoria dice se debe “a como dice mi abuelita: hay que darse a desear. Tenía diez años que no hacía cabaret y yo creo que alguna parte del público extrañaba verme en el escenario y yo extrañaba el escenario. Creo que es un gran momento para hacer cabaret, hacer el humor y no la guerra y para sembrar reflexiones sobre nuestra historia que es hermosa, que es tremenda y que ha sido una lucha con muchos altibajos donde mucha gente ha dado su vida porque hoy en día podamos votar, tener derechos y obligaciones. Eso es un poco lo que quiero dejar al final aparte de muchas risas y soltar un poco, parece que el mundo pende de un hilo y es un gran momento para hacer reír y dejar que el arte nos sacuda esa ansiedad”.

Aún queda el último jueves de junio para poder presenciar y ser parte de este hilarante y genial espectáculo. Cada función podría encerrar sorpresas, como disfrutar de un encore a manera de adelanto del próximo show de la pianista Laura Vázquez que recordará sus tiempos “Fiteros”. No se lo pierda.

 

 

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