Durante una reunión virtual con la directora general Editorial y de Publicaciones, Katia Nilo Fernández, al menos 40 escritores y promotores culturales expresaron su inconformidad con los perfiles propuestos para integrar el consejo: Nubia Macías (gestora cultural de Jalisco), Édgar Barroso (experto en big data radicado en Suiza) y Aránzazu Núñez (editora de Querétaro).
Ciudad de México, 22 de septiembre (MaremotoM).- La conformación del nuevo Comité Editorial de la Secretaría de Cultura de Guanajuato ha generado fuertes críticas entre escritores y editores locales, quienes acusan falta de reglas claras, transparencia y vinculación con la comunidad literaria del estado.
Durante una reunión virtual con la directora general Editorial y de Publicaciones, Katia Nilo Fernández, al menos 40 escritores y promotores culturales expresaron su inconformidad con los perfiles propuestos para integrar el consejo: Nubia Macías (gestora cultural de Jalisco), Édgar Barroso (experto en big data radicado en Suiza) y Aránzazu Núñez (editora de Querétaro).
La nota está publicada en PopLab, un medio muy amigo de MaremotoM, firmada por Yajaira Gasca Ramírez y establece que la Secretaría defendió la propuesta como un ejercicio de democratización y apertura, los escritores denunciaron la falta de criterios claros en la selección, además de la ausencia de información sobre honorarios, facultades y vigencia del comité.

“Tememos que se presente un escaparate vacío”, señaló el escritor Jaime Panqueva, quien también reprochó que durante el último año no se hayan publicado nuevos títulos en la editorial estatal La Rana.
Voces como la de Macaria España, escritora y promotora cultural de Celaya, insistieron en que la integración debería realizarse mediante una convocatoria pública y no con nombramientos discrecionales: “Estamos hablando de una institución pública; los perfiles deben ser elegidos de forma abierta, no por amistad”.
Otros como Max Santoyo, editor y escritor leonés, advirtieron que el comité no debe convertirse en una figura decorativa: “Habría que entender bien hasta dónde puede decidir y hasta dónde no. De lo contrario, nos movemos en terrenos pantanosos”.
La directora Nilo Fernández reconoció que, con la transformación del Instituto Estatal de la Cultura en Secretaría, el presupuesto editorial no se consideró, aunque informó que ya se asignaron 3 millones de pesos al área. Aun así, persiste el reclamo de que La Rana no ha producido nuevas publicaciones en el último año, limitándose a reediciones.
Los autores también pidieron claridad en los criterios de convocatorias para ferias y actividades literarias, así como la actualización de la Ley de Derechos Culturales del estado, que quedó rezagada tras la transformación institucional.
La falta de avances concretos y la reiteración de reuniones sin resultados palpables han minado la confianza de los creadores hacia la Secretaría. “Necesitamos que los proyectos se materialicen y que la editorial funcione. De lo contrario, ¿a dónde se va el presupuesto?”, cuestionó Panqueva.
La comunidad literaria espera que el proceso de conformación del comité se abra a la participación ciudadana y que el nuevo organismo no sea solo un trámite burocrático, sino una verdadera herramienta para fortalecer la política editorial de Guanajuato.











