Hoy anunciamos que The Washington Post está ofreciendo un Programa de Separación Voluntaria (VSP) a los empleados de noticias con 10 o más años de servicio en The Post, así como a todos los miembros del departamento de video y a todos los miembros del departamento de copias y del departamento de copias deportivas.
Ciudad de México, 28 de mayo (MaremotoM).- El ultimátum es tan despiadado como necesario. Una advertencia a destiempo de lo que todo periodista debía anticipar que ocurriría. Es básicamente un llamado a sumarse a la transformación o a bajar del barco de una vez por todas. Lo ha hecho el Washington Post muy al controvertido estilo de Will Lewis.
Pone el foco en empleados que llevan 10 años o más trabajando en el Post que optan por ser parte de un programa de separación voluntaria Las áreas específicas son video, corrección de estilo y la sección de opinión. El siguiente es un extracto del mensaje enviado por Matt Murray, editor ejecutivo del Post, que ha sido filtrado por Benjamin Mullin.
Hoy anunciamos que The Washington Post está ofreciendo un Programa de Separación Voluntaria (VSP) a los empleados de noticias con 10 o más años de servicio en The Post, así como a todos los miembros del departamento de video y a todos los miembros del departamento de copias y del departamento de copias deportivas.

El programa forma parte de nuestros esfuerzos continuos de transformación de la sala de redacción, cuyo objetivo es reestructurarla y modernizarla para el entorno actual. Al igual que el resto de nuestra industria, nos estamos adaptando a los cambios de hábitos y a las nuevas tecnologías que están transformando la experiencia informativa. Si bien hemos comenzado a crear nuevos departamentos y a incorporar a nuevos colegas, para llegar a nuevas audiencias debemos aumentar la flexibilidad de nuestra plantilla y expandirnos en áreas como los datos de audiencia y el vídeo social.
El mensaje introductorio, más allá de la advertencia de los cambios en la industria y en la organización, no es tan revelador como el siguiente párrafo. Ahí reconoce la incomodidad que el cambio genera. Lanza el ultimátum en el que abre la puerta a los que están inconformes.
A los que decidieron que no van más en el nuevo Washington Post.
Nuestros esfuerzos están empezando a dar frutos. Estamos produciendo un periodismo más diverso, con un periodismo excelente e impactante. Confío en que tenemos oportunidades emocionantes por delante. También reconozco, como dije en la reunión de todo el personal en marzo, que reimaginar la sala de redacción, replantear todo lo que hacemos y cómo lo hacemos, es disruptivo e incluso incómodo. El VSP presenta una oportunidad para los colegas que quieran buscar alternativas.
Enseguida, Murray pone énfasis en la relevancia que tiene para el Post el desarrollo de franquicias y programas basados en personalidades.
En ese sentido, el VSP se ofrece a todo el equipo de video y a las mesas de redacción. En el primer caso, estamos reestructurando y reorientando nuestro equipo de video para poner mucho más énfasis en el desarrollo de franquicias repetibles y formatos más personalizados para YouTube , otras redes sociales y plataformas externas en general. Además, incorporamos a algunos productores y facilitadores de video en la sala de redacción principal para ayudar a todos nuestros periodistas y artistas a producir más videos para nuestros productos.
Como lo escribí en su momento, el Washington Post sigue dando señales de entendimiento respecto a lo que se requiere en estos tiempos. Will Lewis, pese a su falta de tacto, ha encaminado mejor al Washington Post hacia la nueva era que lo que ha conseguido Mark Thompson











