Del 4 al 7 de septiembre se tratarán los principales temas que preocupan a la humanidad actual, como son las guerras en Gaza y otros conflictos invisibilizados en el mundo, la búsqueda de vida extraterrestre, el medio ambiente y los incendios catastróficos y las nuevas masculinidades y feminismos y por supuesto la música y la novela gráfica.
Querétaro, Querétaro, 5 de septiembre (MaremotoM).- Como “un foro intergeneracional y un espacio para la resistencia y la esperanza cultural en un momento en el que se reduce el presupuesto a la cultura en todos lados”, así definió Cristina Fuentes La Roche a la reciente edición del Hay Festival que comenzó ayer en la capital queretana.
Con la muñeca LELE adornando las plazas principales de la ciudad, el Hay Festival se une a las celebraciones del mes patrio con una pléyade de invitados y un nuevo formato de conversaciones llamado Constelaciones. Se trata de un innovador foro en el que 10 grandes personalidades de la cultura mexicana eligieron cada uno a un joven de su área de conocimiento y trabajo para que conversen entre ellos, pasando así la estafeta a una nueva generación.
Así, por ejemplo,la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao, creadora del Jardín Botánico de Culiacán conversará con la joven urbanista Inés Vachez sobre las ciudades para humanos. El actor y director Diego Luna conversará con el subdirector de El País, Javier La Fuente sobre la concientización y el cambio cultural a través del cine y la actriz Ilse Salas con la activista por el empoderamiento de la mujer Bábara Arredondo. El poeta y periodista nahuahablante Mardonio Carballo conversará con la pedagoga y creadora de la Biblioteca Móvil nombrada “Biciteca Akari”, Jemima Peláez, sobre el acceso a la educación de los pueblos originarios.
“Es un proyecto intergeneracional para celebrar la gran riqueza cultural de México. Son 10 grandes personalidades hablando con un joven para pasar el bastón a una nueva generación. Ese es el proyecto principal de este año, es como siempre un festival de muchísimas temáticas y una gran programación también para jóvenes, para niños. Una celebración para todos, para gente con curiosidad”, explicó La Roche.
Del 4 al 7 de septiembre se tratarán los principales temas que preocupan a la humanidad actual, como son las guerras en Gaza y otros conflictos invisibilizados en el mundo, la búsqueda de vida extraterrestre, el medio ambiente y los incendios catastróficos y por supuesto la música y la novela gráfica.

Un festival más callejero
Con una gran exposición de fotos de Daniel Mordzinski, que celebra los 10 años del Hay festival con un compendio de personalidades y públicos en la Alameda Central, el Hay festival se abre a la calle con el anuncio de la creación de una CASA HAY, un espacio de encuentro similar a la que funciona en Cartagena, Colombia, en la que durante los cuatro días del festival el público podrá continuar la conversación más allá de las Constelaciones, habrá café y actividades anexas como las firmas de libros que son el tuétano de esta celebración.
“Queremos que los públicos conversen entre ellos. Es gente con interés, con curiosidad común. Y es bonito en las filas, cómo la gente se va conociendo, hablando.Y da la oportunidad de continuar la conversación que ha empezado en el escenario en las calles”.
Grandes escritores como Juan Villoro, Valeria Luiselli, Juan Gabriel Vázquez o el escritor indio Pankaj Mishra, que ha escrito un libro urgente y necesario El mundo después de Gaza, hablaran de temas tan diversos como el individualismo y el capitalismo como generadores de la violencia mundial.
Los temas de medio ambiente y cambio climático serán tratados por John Valiant, que analiza el poder de los incendios y cómo estos se han convertido en bestias del cambio climático. El humor y la novela gráfica corren a cargo de los tapatíos Jis y Trino y en la música el argentino Kevin Johanssen, los Liniers y Playa Limbo deleitarán sobre la amistad y sus recientes discos. Los temas de nuevas masculinidades tendrán en el presentador Nacho Lozano un vocero y los de feminismos e igualdad en la poeta y filósofa Tamara Tenenbaum.
Hay identidad mexicana
El Hay Festival tiene ya una asociación civil mexicana, un equipo en México que trabaja con la intención de que el festival tenga una permanencia y una identidad mexicana. Aunque el festival se opera desde la Fundación Global Inglesa ya se considera que es un festival mexicano, querétano.
“La matriz ya no es una matriz únicamente inglesa, porque nosotros trabajamos en Colombia, en Nairobi, en Perú e institucionalmente, somos la suma de todos los festivales en los que trabajamos.
No partimos de un festival británico creando festivales en todo el mundo. Somos todos globales, somos una entidad global y nos sentimos muy global. Pero es muy interesante la creación de puentes”, dijo la directora LaRoche.
El Hay Festival no solo trae a grandes autores a Querétaro y a México, sino los lleva a a Nairobi, a Reino Unido. “Por ejemplo, este año estuvo Marcela Turati hablando de la problemática de hacer periodismo en México. Ha estado en el pasado Villoro, Valeria Luiselli y multitud de autores mexicanos que van a Reino Unido, que van a nuestro festival en Segovia, México. Esta creación de puentes es muy importante.
A sus 10 años, el Hay Festival se consolidad como un foro “que abre la conversación para saber que no estamos solos y que todos en realidad buscamos o deberíamos buscar mundos más justos, más sostenibles y en esa difícil labor estamos todos”.
El sur global
Este año el Hay Festival ha puesto énfasis en generar conversaciones entre el sur global. “Que el festival en México no sea solamente un festival regional con autores del norte global sino también traer autores de África, de Asia, en esta idea de que la conversación no sea solamente norte-sur sino sur a sur también.
Es interesante sentar a la mesa a gente diferente, traer voces no hegemónicas a la conversación, añadiendo voces de pueblos originarios en mesas totalmente transversales en la programación. Cuando suceden las líneas de comunicación sur a sur, cuando un autor palestino, mexicano o árabe conversan, tienen muchos más temas en común de lo que pensaban quizá y hay puntos de encuentros son países que han sido también colonizados, han tenido sus experiencias diferentes pero también comunes y son conversaciones que realmente vale mucho la pena tener.
Son diez años del festival ¿ que lo hace incluso diferente este año? Quizá sea la sostenibilidad y su permanencia. “En la pandemia nos dimos cuenta de lo importante que es la cultura, ahora que hay recortes en todas partes de cultura hay que defenderla, yo creo que se ha convertido también en un en un acto de resistencia. La gente quiere cultura, la gente quiere esos espacios y se hacen necesarios. Nos asusta nos asusta la inteligencia artificial pero también nos fascina sentarnos conversar cara a cara de forma análoga y ver que no estamos solos y que entre todos lograremos salir adelante y buscar esperanza”.











