Doña Clemen está un poco confundida. Ni con el poder que le dan las quesadillas de hongos ha podido entender cómo está eso de que hay políticos que antes eran de un partido y ahora son de otro y que en periodo de elecciones todos nos bombardean con sus campañas. “A veces me siento como una mensa”, confiesa.
Ciudad de México, 23 de enero (MaremotoM).- Doña Clemen es un personaje ficticio creado por Adriana Moles. “Nuestra quesadillera favorita”, le llama porque en efecto se ha convertido en uno de sus personajes más aplaudidos en varias de sus obras. Ahora lo retoma para el montaje titulado La mensa, un espectáculo multimediaS en el que se aparecen, literal, Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, las candidatas a la presidencia de México.
“La mensa habla de todo el viaje que ha hecho la mujer en la política, pero lo hacemos a partir de las reflexiones de doña Clemen, que un día se come una quesadilla de hongos de Huautla y entonces le comienzan a llegar alucinaciones y disertaciones profundas sobre la mujer y el poder pero también se le aparecen Sheinbaum y Xóchitl”, explica Adriana Moles.

La mensa se estrenará en el Teatro Varsovia y tendrá funciones para el público los días 10, 11, 17 y 18 de febrero con dos funciones cada día. Con Vinicio Marquina al piano, se trata de una obra de cabaret escrita y dirigida por la propia Adriana Moles, quien retoma en escena su imitación de Claudia Sheinbaum creada para videos en redes sociales.
“Es un monólogo de varios personajes, un espectáculo de cabaret donde vamos a reírnos sobre una cuestión histórica de nuestro país. Yo siempre he hecho farsa política y humor. Ahora, con mi personaje de Sheinbaum, he tenido mucho éxito en redes; pero no quiero quedarme en la imitación, sino que quiero reflexionar sobre lo que representa la elección de una mujer para la presidencia de México”.
Adriana Moles cuenta que desde niña se ha sentido atraída por el teatro y los temas sociales por lo que encontró en el género del cabaret y el clown las herramientas para contarle al público sus reflexiones a partir del humor.
Estudió con maestros de la talla de Tito Vaconcelos, Jef Johnson y Johnny Melville. Perfeccionó su conocimiento del Clown en Barcelona y de regreso a México se convirtió en una activista y promotora de esta técnica teatral con proyectos como el Festival de Circo Comunitario y el Centro de Estudios del Humor.











